Fondos Mutuos
Esta semana el Presidente Sebastián Piñera empezó su trabajo más dedicado y personal en el discurso del 21 de mayo, su tercera cuenta a la nación. Más exactamente, todo el Gobierno está en ello, ya que los ejes más importantes son repasados docenas de veces y es normal que el Mandatario llame al ministro respectivo varias veces hasta dar con lo que le parece la idea más adecuada. Aunque aún está en plena confección, ya hay ciertas luces de lo que hará para los 657 días que le restan de gobierno.
Este 21 de mayo será, dicen en La Moneda, algo distinto de los anteriores. No será como el mensaje de 2010, donde hizo 203 promesas, pero tampoco un símil de la cuenta pública del 2011, donde sólo realizó 19 propuestas.
Cumplir los compromisos
En la edición 2012, su discurso hará una férrea defensa en lo que se ha avanzado en el cumplimiento de los compromisos, como la Ley Antidiscriminación, el posnatal de seis meses, la eliminación del 7% de la cotización de los jubilados, el Sernac Financiero. Pero también anunciará los nuevos derroteros hacia los que se dirigirá su administración en el tramo final de su gobierno. ¿Cuánto durará? Aún no se sabe, pero no más de dos horas. El año pasado el mensaje se prolongó por una hora y 52 minutos, pero se extendió por las numerosas interrupciones de la oposición.
La "costura" del mensaje
El trabajo de hacer el discurso más importante del año comenzó el 19 de enero, cuando cada ministro entregó al Presidente los lineamientos más importantes de su cartera, el arqueo de lo que ha hecho en el año y lo que haría en el 2012. Siguió a fines de marzo con la recopilación para la cuenta pública, una tarea que "jinetea" el Ministerio Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Cristián Larroulet, y que deriva en un mamotreto de casi mil páginas que se entrega el 21 de mayo al Congreso en un CD.
Hace un mes los ministros entregaron otro insumo a La Moneda: las minutas que contienen los logros, los proyectos en curso más relevantes y lo que se enviará en el año y marcará la agenda hasta la próxima cuenta pública a la nación.
Con todo ese material, el speechwriter oficial, Ignacio Rivadeneira, hizo un esqueleto que el Mandatario ya tiene en sus manos y al que le está haciendo los cambios que estima necesarios.
El sello Piñera
Este año, el Presidente Piñera rompió con una "tradición" del proceso. Normalmente, dos meses antes del 21 de mayo no se hacía ningún anuncio, para lucirlos en el discurso ante el Congreso pleno.
Pero con la reforma tributaria y el término del Crédito con Aval del Estado (CAE) cambiaron esa costumbre e inauguraron una nueva, porque el Mandatario hará una expresa mención a estos cambios, detallando sus alcances y su impacto en la sociedad.
A diferencia de su predecesora Michelle Bachelet, que delegaba en Francisco Javier Díaz la escritura de sus discursos, y muy en la línea con el ex Presidente Ricardo Lagos, que le gustaba redactar sus mensajes, Sebastián Piñera suele ser muy celoso de lo que salga en el discurso del 21 de mayo y al final termina escribiéndolo casi todo él.
"Además, está muy encima de los temas y en los que no sabe tanto, llama e insiste ante el ministro responsable", dice un colaborador. Por lo mismo, es muy probable que el mensaje final esté listo sólo un día antes de que se emita ante la nación y que esté haciéndole cambios hasta último minuto.
La locomotora económica
Uno de los temas que sí abordaría el Mandatario sería el positivo desempeño del país, con una economía que crece y un desempleo que disminuye, donde la inversión sigue fuerte y no se ha visto afectada por la crisis internacional y los golpes que están haciendo tambalear a Europa.
Y hablará, por cierto, de la reforma tributaria, su objetivo de mejorar la educación para hacer posible el salto al desarrollo y la necesidad de ser responsables y no engolosinarse con ella, un guiño a la tentación de subir más impuestos.
Aquí, estiman en Palacio, también profundizará sobre los aspectos más pop de la reforma -la rebaja de impuestos a las personas y los descuentos para gastos en educación, por ejemplo- y en otros más técnicos, como la rebaja de aranceles a cero, que convertirá al país en el de mayor libertad comercial del mundo.
En el ámbito de Hacienda se podrían destacar la aprobación del proyecto de ley de tributación de derivados o el mercado de capitales de clase media (modernización del sistema financiero). Pero hay dos logros que esta cartera busca resaltar y que puede que el Mandatario los incluya por su implicancia en todo el funcionamiento del Estado. El primero, que hay acuerdo de incentivo al retiro con seis gremios para que 170 mil trabajadores del sector público se jubilen. Y lo segundo, que se creó una unidad de gestión en el Ministerio de Hacienda que exhibe avances en reducir el ausentismo laboral, el uso de horas extras, la recuperación de gastos en licencias médicas, etc. "Gestionamos mejor el Estado que la Concertación", es el mensaje del Gobierno en esta materia.
Dignidad a las mujeres
Según ministros de Estado, es probable que el Presidente dé mensajes más allá de un anuncio concreto, respondiendo a su postura personal sobre ciertos debates que se han generado en el país o temas que le preocupan. En este guión oculto estaría, por ejemplo, la polémica por la discriminación a las nanas.
Habría, señalan en el Gobierno, un mensaje sobre el respeto y la dignidad que tiene todo ser humano, independiente de su condición socioeconómica y su cuna. Por ello, también podría mencionar el proyecto, que ya ingresó al Congreso, para reducir la jornada laboral de las asesoras del hogar.
En esa misma línea, también haría una mención sobre la enorme discriminación que hay contra la mujer en lo laboral, con un guiño a la propuesta del Ministerio del Trabajo de cambiar la norma de salas-cuna, que hoy es obligatoria sólo para las empresas de 20 trabajadoras o más y es considerada por muchos un desincentivo a la contratación femenina, dicen en esa cartera.
Cirugía mayor al Sence
Lograr ser un país desarrollado en menos de una generación también estaría en el discurso, lo que impone desafíos. Muy concretamente, contar con un sistema de capacitación laboral ad hoc a una nación que juega en las grandes ligas mundiales. Eso implicará una cirugía mayor a la franquicia Sence y también proyectos más completos, como aquel destinado a profesionalizar a los choferes de transporte de carga, pasajeros y transporte público, donde, según el Gobierno, se necesitan 60 mil en todo el país. Ligados al mundo público, dicen que el Presidente incluso podría decir que esta modificación empezará este año y ya antes de terminarlo se contaría con dos mil choferes profesionales.
En la línea de que el desarrollo está "ahí", al alcance de unos pocos años, el Presidente estudia incluir en su mensaje los casi US$ 100 mil millones de inversión en minería que se prevén en esta década y el proyecto de Fondo de Desarrollo para el Norte, Fondenor, en la línea de que en su gobierno sí se avanza en la regionalización.
La ruta que afecta a Tompkins
En la cuenta pública probablemente, dicen profesionales del Ministerio de Obras Públicas (MOP), a cargo del presidenciable Laurence Golborne, se hablará del hito y del "desafío geopolítico" de unir al país mediante la Ruta Austral -que implica la expropiación de algunas tierras al empresario estadounidense Douglas Tompkins- y el reimpulso a las concesiones de infraestructura que suponen inversiones por US$ 8 mil millones. Quizás, dicen en el MOP, se incluya la transformación del aeropuerto de Santiago en un terminal de clase mundial.
Paso raudo por energía
En Energía se prevé la entrega de pormenores de la "carretera eléctrica pública", que se anunció el 21 de mayo pasado. Pero no será un tema que marque el mensaje de este año, porque el Gobierno no quiere que cualquier mención sea vista como un respaldo tácito a HidroAysén, sobre todo porque es cada vez más lejano que la evaluación ambiental de la línea de transmisión, el único proceso en el ámbito gubernamental que está pendiente en el proyecto, se defina durante la era Piñera.
Aun así, si es que el Presidente menciona algo, lo hará en términos generales sobre la necesidad de avanzar en mayor seguridad y sustentabilidad energética.
Vale decir: más agua en la matriz y la interconexión entre el norte y la red centro-sur. También habrá un gesto a los vecinos países al hablar de la unión de los sistemas eléctricos sudamericanos, dicen en los círculos gubernamentales.
Cambiar 109 años
Y en justicia, se hablaría de los cambios en el Código Procesal Civil, que cambiaría un sistema que ya tiene 109 años de vigencia; la división del Sename y los cambios a las potestades de los notarios y conservadores.