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Dos vecinos de La Florida, uno ingeniero y otro periodista, conversaban hace diez días sobre la dura sequía que afecta a gran parte del país. El primero, profesional en una empresa energética, le planteó al segundo comprar juntos un generador eléctrico. "Vecino, la cuestión viene dura este año, mejor estemos preparados", le argumentó.
Diálogos como estos se repiten con más frecuencia en estos últimos dos años, a tal punto que las empresas que comercializan estos equipos han registrado ventas peak no vistas desde la crisis eléctrica de 1998, cuando la autoridad impuso cortes programados de luz en la capital.
El boom de los generadores partió con el terremoto. Luis Berguecio, subgerente comercial de ferretería de Sodimac Chile, dice que por el cataclismo en 2010 las ventas subieron 150% respecto del año anterior. Si bien el año pasado la adquisición de estos aparatos bajó un poco respecto de esa cifra, igual fue 90% mayor que un año normal. "A la fecha llevamos un crecimiento cercano al 40%", dice el ejecutivo, que atribuye el fenómeno a la sequía y a una mayor oferta de estos equipos, algunos a diésel y otros a gas, "que han resultado ser muy atractivos para nuestros clientes".
Jasson Ventura, gerente comercial de EX Chile, que importa y comercializa varias marcas de generadores, dice que la demanda creció 12% el año pasado y que para el terremoto ya se habían triplicado las ventas, quedándose sin stock. La comercializadora Kitral añade que sus ventas aumentaron 20% en el ejercicio anterior y que este año siguen creciendo.
Un cliente nuevo
Hasta el fatídico 27 de febrero de 2010, quienes compraban generadores eran empresas, condominios o personas que necesitaban energía para su casa en la playa o el campo. Eso cambió.
"Surgió el cliente que requiere un generador de emergencia, relativamente pequeño, con capacidad para encender dos ampolletas o una ampolleta y un refrigerador, por ejemplo", explica Jasson Ventura. Lo confirma Berguecio, de Sodimac: "Además de las empresas y las personas que requieren generadores para su segunda vivienda, cada vez son más quienes compran generadores para sus casas como un servicio de emergencia en caso de cortes de energía".
La venta de estos aparatos, explica el gerente de EX Chile, es constante en el año, no hay una estacionalidad marcada.
Sus precios son muy variables: hay generadores desde $150 mil hasta algunos que bordean los $20 millones. Es decir, van desde los que permiten encender una o dos habitaciones a lo sumo, a aquellos que iluminan un edificio, una empresa completa o tres instalaciones como el Estadio Nacional.
Otra de las causas del es que los precios han bajado, y en parte eso se debe, explica Ventura, porque hay cada vez más equipos que vienen de China, los que son por lo menos 20% más baratos. "Normalmente son instalados como respaldo en comunidades de edificios o empresas", señala. Estos equipos usan petróleo diésel, pero también bencina y hasta gas. En Brasil, por ejemplo, son muy populares los que usan etanol.
Para las empresas, en tanto, en los últimos años se ha notado un incremento en la venta de grupos electrógenos, específicamente para el respaldo energético, o en plantas de cogeneración, mientras que en los años anteriores las compañías solicitaban más equipos para el corte en períodos punta", detalla Ventura.
La transnacional Aggreko -que entre otros suministró los generadores que hicieron posible Rock in Río y que dará soporte a las Olimpíadas de Londres 2012- informó que registraron un aumento de la demanda de equipos inmediatamente después del terremoto de 2010, y en particular de las industrias de celulosa y papel, la pesca y refinerías, explica Diógenes Paoli Neto, director general de Aggreko South America.
En cuanto a las empresas, es la industria minera la que está experimentando un gran crecimiento, en particular con los nuevos proyectos que surgen en el norte del país. Por la lejanía de muchas de estas minas, el apoyo de las empresas que alquilan y operan los generadores de energía está estrechamente vinculado al éxito de un proyecto.
¿Qué viene? "Es muy probable que se produzca un nuevo y fuerte incremento de la demanda si continúa el tema de la sequía y los posibles racionamientos de energía", señala Burguecio. "Ya estamos preparados, no sólo en temas de generadores, sino que también con otros productos. Por ejemplo, tenemos disponibles ampolletas de ahorro de energía, cuya demanda crece fuertemente cuando en nuestro país hay estos problemas". Pero no sólo eso.
Para ahorrar agua hay aireadores para griferías y duchas; bombas de pozo profundo y también estanques acumuladores de agua, que reducen el consumo, dicen en Sodimac.
Ralco, el salvador En enero, sólo el 45,8% de la energía eléctrica del Sistema Interconectado Central, que va desde Taltal a Chiloé, fue abastecido por centrales hidroeléctricas. Según la Dirección de Aguas, en el primer mes del año los embalses Rapel, Colbún, la laguna del Maule y el lago Laja están bajo su promedio histórico. Según Systep, la capacidad de generación eléctrica disponible con el agua que hoy está en los embalses es la más baja de la década. De las centrales del SIC, sólo Ralco (690 megawatts) tiene agua de sobra para operar.
Pese a esta carestía, los expertos no prevén cortes programados, aunque sí la prolongación del actual decreto de racionamiento para más allá de abril, cuando debe terminar. Todo ello porque hay un enorme potencial de respaldo en generadores diésel, señala Rodrigo Fernández, de la consultora Energética. Así, "las posibilidades de cortes programados son mínimas", ya que "antes se aplicarán otras medidas como la reducción del voltaje", señala. Lo que sí ocurrirá, agrega Hugh Rudnick, socio de Systep, es que si el año es seco, "subirán los costos marginales".