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Entre $40 millones y $80 millones al año cuesta formar un tenista de élite

sábado, 11 de febrero de 2012

C. Henríquez y C. Morales
Economía y Negocios

Entre los gastos iniciales están el pago de una buena academia o entrenador , el equipo necesario para jugar y financiar giras internacionales de la futura promesa.

"Un tenista que quiere llegar a ser como Fernando González tiene que invertir hasta 80 millones de pesos anuales", afirma Lincoyán Huentutil, director del área de tenis de la academia de Horacio de la Peña, una de las más reconocidas a nivel nacional.

En la etapa inicial de preparación profesional "se pueden invertir fácilmente $25 millones anuales", agrega Paulo Beltrán, profesor de la academia Fillol. Según estadísticas de la USTA (United States Tennis Association) llevar a un tenista juvenil al circuito profesional puede costar al menos US$150 mil por año, mientras que fuentes del mundo del tenis nacional aseguran que en Chile, un profesional de primer nivel requiere de al menos $40 millones de inversión cada doce meses.

Es que llegar a ser un Roger Federer o un Fernando González no es fácil ni tampoco barato, en las primeras fases de su carrera.

Si unos padres le quieren dar una oportunidad en el mundo del tenis a su talentoso hijo o hija, lo primero que deben hacer es inscribirlo en una academia especializada donde el niño o niña pueda recibir una preparación adecuada, ya que no basta solamente el talento sino que también se requiere de mucho entrenamiento y técnica.

En estas instituciones se entrega acondicionamiento físico y tenístico calendarizado, de una forma metódica y sistemática, y también algunos servicios "extras", como apoyo psicológico, kinésico y nutricional.

En Chile, en la academia de Horacio de la Peña, la mensualidad es de $500 mil. Fillol Tennis Academy cobra $450 mil mensuales por un servicio que contempla lo tenístico, lo físico y el apoyo psicológico. Y la academia Pérez Roldan-Hinzpeter tiene una mensualidad que fluctúa entre los $500 mil y $700 mil, dependiendo de lo que se contrate.

A nivel mundial, uno de los centros de formación más conocidos es el de Nick Bollettieri, de Miami, EE.UU. Su costo anual puede llegar a US$ 100 mil (unos $48 millones) si incluye educación, hotelería y alimentación. Ofrece dos planes básicos: el boarding y el non-boarding , que se diferencian porque el segundo no ofrece alojamiento en las instalaciones de la academia. A pesar de estas elevadas tarifas, la academia de Bollettieri no contempla el pago de las giras, las que deben ser canceladas por los padres.

"El costo promedio de una gira de una semana a Europa, sin contar pasajes, es de US$ 2 mil", según Juan Pablo Abarca, dueño de la academia A-Team. Si a esto le agregamos que los expertos señalan que un niño de entre 14 y 16 años tiene que viajar por lo menos 10 semanas al año, el gasto en giras asciende a los $10 millones.

Abarca explica que lo que se hace muchas veces para disminuir costos es que el grupo de tenistas viaje con un entrenador común, lo que es más barato que viajar con entrenador personal.

El equipamiento también es costoso. Cada raqueta profesional tiene un valor promedio de $150 mil y "hay que tener en cuenta que necesitan cinco para cada gira", dice Juan Pablo Abarca. A lo que hay que sumarle el rollo de cuerdas y el encordado, que tiene un costo mensual aproximado de $120 mil. Las zapatillas deben renovarse cada dos meses. Los auspiciadores solamente ayudan a los cinco mejores juniors del país con este tipo de implementos. El resto debe velar por ellos mismos.

A largo plazo
Un jugador empieza a ganar dinero cuando participa de los torneos Futuro, claro que los ingresos son mínimos. Por ganar el torneo, el jugador recibe del orden de US$1.300, y a eso se le deben restar los impuestos correspondientes a cada país; o sea, le quedan aproximadamente US$1.100.

"El jugador no ganará nada, porque probablemente la gira le costó US$2.500 si va con entrenador personal, y si va con entrenador compartido, sólo recuperará la inversión, pero no ganará dinero", explica Juan Pablo Abarca. Javier Hinzpeter cuenta que "recién cuando estás dentro de los 100 mejores del ATP te puedes mantener y puedes invertir en tu carrera como corresponde. Antes no".

Lincoyán Huentutil, director del área de tenis de la academia de Horacio de la Peña, es enfático y señala "es muy difícil que el bolsillo de una familia aguante los costos de un tenista. Por eso es tan difícil el recambio en el tenis chileno, porque tienen que ser personas con recursos. La federación apoya, pero no lo suficiente".

¿Es rentable esta inversión?
Si uno empieza a entrenar a los 10 años y se convierte en profesional a los 18, en promedio, la familia gastaría unos $630 millones durante ese período; o sea, más de un millón de dólares.

A simple vista, esta cifra asustaría a cualquiera, más cuando la mayoría de los jóvenes tenistas no logra una carrera brillante. Sin embargo, las potenciales ganancias incentivan este esfuerzo.

No cabe duda de que los tenistas de la talla de Roger Federer y Rafael Nadal recuperaron esa inversión con creces. También lo hicieron los tenistas que estuvieron alguna vez dentro de los 10 mejores jugadores del ATP, como Fernando González (actual 268°) y Nicolás Massú (504°). Sus ganancias individuales llegaron hasta los US$ 8 millones.

Ahora, si seguimos con esta lógica, los jugadores que han ganado menos de US$ 1 millón no habrían recuperado la inversión inicial de su familia. Entre ellos está Paul Capdeville, de 28 años, actual 129° del mundo y el mejor chileno rankeado. Hasta la fecha ha ganado US$955.057.

La familia Lama
Gonzalo Lama, padre del tenista Gonzalo Lama, de 18 años, sabe mejor que nadie el alto costo de formar a un tenista profesional. Su hijo tiene un entrenador -Marcos Colignon-, un preparador físico -Pablo Polanco- y el apoyo de una psicóloga deportiva.

En su etapa junior (hasta los 18 años), hacía cinco giras internacionales por año: dos en Europa, dos en Sudamérica y una a EE.UU. Algunos torneos dan alojamiento mientras el jugador se mantenga en competencia, pero el resto corre por el bolsillo de cada tenista. ¿Cuándo vio algún retorno a su inversión? Sólo a veces. Los torneos Futuro, que son los más básicos para estar rankeado, reparten US$10 mil en premios y el ganador se lleva unos US$1.100, cifra muy baja en relación a la inversión. Hoy, Gonzalo Lama se está iniciando como profesional, está en el lugar 823 de la ATP. "Un buen lugar, considerando que el 40% de los jugadores que hoy están dentro de los 100 mejores, o no tenían ranking ATP o estaban más atrás a los 18 años", dice su padre. En esta nueva etapa jugará más torneos internacionales. Agrega que esto involucra nuevos gastos. Calcula que una gira a Europa de cuatro semanas, con un entrenador -que implica unos US$1.000 a la semana-, puede costar fácilmente US$14 mil.

A su juicio, estos números debieran ser un llamado de alerta para que la formación de tenistas de élite cuente con una mayor ayuda del Estado y esté dentro de una política país. Él, precisa, ha podido pagar en gran parte la formación de su hijo -tiene el auspicio de Bci corredores de Bolsa, de Adidas y también ha recibido ayuda en pasajes de la Federación de Tenis-, pero muchos no tienen esa capacidad y simplemente se quedan en el camino, afirma.

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