Fondos Mutuos
Hago un alto para describir el ambiente que percibí en la XVI Conferencia Latinoamericana de Cancún, organizada hace un par de semanas por Santander GBM, y que reunió a grandes empresas latinoamericanas, junto a los más importantes Fondos de Inversión globales y especializados en la región.
Lo que primero se me viene a la mente es la gran cantidad de actores que participaron este año, lo que podría augurar el alto interés que despierta la región para los inversionistas. Ante la volatilidad e incertidumbre de los mercados más desarrollados, Latinoamérica presenta alternativas de inversión notables.
Este interés por parte de los inversionistas se ve respondido por la cantidad de empresas que participan en la Conferencia, las que perciben que 2012 puede ser un buen momento para pensar en grande, para eventualmente consolidar su presencia en la región o incluso, analizar incursiones en otros continentes. Para eso se requiere de financiamiento, por lo que la capitalización con Fondos de Inversión puede ser la mejor forma de aprovechar las oportunidades que se presenten.
Sin embargo, también se percibió una actitud de cautela por parte de los inversionistas, ante las pesimistas noticias que van y vienen de países más desarrollados, y donde algunos de los expositores de la Conferencia de Cancún manifestaron optimismo, considerando las bases fundamentales de las economías de la región basadas en el crecimiento de Asia; mientras que otros llamaron la atención sobre los importantes desequilibrios macroeconómicos en Europa y la difícil situación política en Estados Unidos, que hacen difícil preveer un desenlace positivo en el corto plazo.
En relación a Latinoamérica, Brasil es el país que concita mayor interés dado su tamaño y la cantidad de empresas que presentan proyectos de diversa índole a los inversionistas. Por su parte, México, presenta una situación de crecimiento importante, con un mensaje de su Presidente invitando a la inversión extranjera. En este sentido, se puede apreciar un cambio radical en este país si se le compara con lo que vivió en la década de los 80 durante la crisis "Tequila", con un sistema financiero local reforzado y con índices de capitalización sólidos.
Luego, merece destacar a Perú, país que con mas fuerza sigue atrayendo a inversionistas globales, tanto en deuda como en capital, lo que se confirma con la exitosa emisión de deuda efectuada hace algunos días por la República, por montos superiores a US$1 billón.
He dejado a Chile para el final, no por falta de interés, sino por el orgullo de poder escuchar las sólidas presentaciones que realizaron sus empresarios y los positivos comentarios que se escucharon en los pasillos sobre el futuro de su economía. No obstante, la cuota de preocupación la ponen tanto empresarios como inversionistas, en el sentido de cómo podrá Chile sustentar el crecimiento esperado sin tener una base clara para generar más energía, en la cantidad que se requiere en la próxima década. Ese es un tema que cruza todos los sectores y que debería convocar a todos a superar los obstáculos que impidan que ese legítimo orgullo empiece a transformarse en una triste frustración. Labor de todos; ¡manos a la obra!