Fondos Mutuos
En lo que llevamos del 2012 los mercados financieros han entrado en una ola de optimismo inesperada que ha llevado prácticamente a todos sus indicadores ha permanecer en terreno positivo. El entorno para activos riesgosos como las monedas ha mejorado: por un lado, las condiciones de liquidez a nivel global continúan relajándose, y por otro, los fundamentales de la economía mundial se han estabilizado.
En cuanto a las condiciones de liquidez, éstas se han visto favorecidas por las medidas adoptadas por e BCE, que introdujo el LTRO (Long Term Refinancing Operation) y redujo la tasa de interés, a la vez que acordó con otros bancos centrales mecanismos que facilitan liquidez al sistema. Como resultado, los bancos comerciales han ido extendiendo el plazo de sus operaciones interbancarias y han flexibilizado el uso de instrumentos sin garantías como colaterales.
Por el lado de los fundamentales, la actividad a nivel global parece estar estabilizándose, con China mostrando señales de un aterrizaje suave, lo que ha apoyado fuertemente el precio de las materias primas (el valor del cobre se ha incrementado casi un 10% durante el 2012); y Estados Unidos con un outlook cada vez más sólido mostrando indicadores por sobre lo esperado. A nivel regional, los países se encuentran bien posicionados y con herramientas para hacer frente a la posibilidad de una recesión.
Todo lo anterior explica que las monedas latinoamericanas se estén beneficiando del optimismo en los mercados financieros. La pregunta es si este optimismo es exagerado. Al parecer por ahora no, ya que la crisis de la zona euro está arriba de la mesa y su contagio sería bastante acotado producto de las mejores perspectivas de la economía global. No obstante, este escenario no excluye que volvamos a tener eventos donde las noticias negativas generen repentinas correcciones en el valor de los activos financieros.