Fondos Mutuos
En medio de un escenario internacional más volátil, el Banco Central ajustó sus proyecciones de precio para los principales supuestos internacionales, entre ellos los commodities cobre y petróleo.
Las malas perspectivas para la Eurozona, afectada por la crisis de deuda de varios países periféricos del pacto y una economía estadounidense que no termina por despegar, tendrían un fuerte efecto en la demanda global por materias primas, empujando a la baja sus precios.
Así, si en junio el instituto emisor proyectaba una tendencia alcista del precio del petróleo desde US$ 99 por barril en 2011 a US$103 por barril en 2012, en su último informe presentado ayer prevé una baja desde US$93 por barril este año a US$ 89 por barril el próximo. En septiembre del año pasado, se proyectaba un alza entre ambos años desde US$79 a US$82 por barril.
De hecho, de acuerdo con Banchile Inversiones, la inflación estimada para 2011 se reduce a 3,3%, precisamente, por el menor precio de combustibles.
En su informe, el Banco Central también da cuenta de que el precio internacional de los combustibles es menor al esperado, precisamente por el deterioro de la demanda global.
Por su parte, los bancos de inversión internacionales sitúan actualmente el precio del petróleo WTI en una media de US$97,75 por barril en 2011 y US$110,50 en 2012.
En cuanto al cobre, el instituto emisor también cambia sus perspectivas. Así, si en junio pasado proyectaba una baja del precio del metal entre 2011 y 2012 desde US$4,15 la libra a US$4,00; a septiembre extiende esa caída desde US$4,15 en 2011 a US$3,70 en el siguiente año.
Crecimiento en socios comerciales
Pese a lo anterior, el Banco Central advierte que "con todo, las proyecciones de crecimiento de los socios comerciales (aquellos con los que el país mantiene intercambio) para el 2011 aumentaron de 3,5% en septiembre de 2010 a 4,2%". En este escenario, resalta la mayor incidencia de los países emergentes en la balanza comercial.
Tipo de cambio y medidas pro competitividad Si bien durante la intervención de los senadores volvió a ponerse sobre la mesa la preocupación por el bajo nivel del dólar -que ayer cerró en $463,20- y la idea de que el Banco Central continúe con la política de compra de reservas, De Gregorio fue categórico en dar una señal de que la solución al tipo de cambio no viene por ese camino.
De hecho, el titular del ente emisor sostuvo que el programa de acumulación de reservas sirve pero para "atenuar transitoriamente" la apreciación del peso, pero no se trata de una medida de carácter permanente. "La solución debe, necesariamente, provenir de mejoras en la competitividad y de aumentos de productividad", señaló De Gregorio.
Además, la autoridad sostuvo que cuando finalice el programa, el país tendrá reservas por 17 puntos del PIB aproximadamente.
"Hubo momentos en que estuvimos cerca de 20 puntos, pero estamos en los niveles máximos históricos y en los límites que tolera nuestro patrimonio porque las reservas tienen un costo y tenemos que financiarlas domésticamente", indicó De Gregorio, quien agregó que de no haber intervenido, la apreciación de la moneda habría sido mayor.