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Menos barcos, menos pasajeros y menos ingresos. Ésta es la negativa espiral de la industria de cruceros en el país. Si los gastos de los turistas que arribaron en estas naves superaron los US$20 millones en 2008 (año récord), para este ejercicio se proyectan US$10,9 millones; es decir, una caída de 45,4%. Comparado con 2009 (US$19,3 millones) el bajón es de 43,5%, según la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur).
El bajón se ha acrecentado en los últimos tres años y se acentuaría en 2011, donde se espera el arribo de poco más de 144 mil pasajeros, que gastarán US$9,1 millones. Esto es 16,4% menos que el desembolso que harán los más de 173 mil visitantes proyectados para 2010, según datos de DMC y Cocha, dos de los principales operadores turísticos del sector.
Hace años que el país es percibido como un destino caro por operadores de cruceros, dice Claudio Nast, managing director de DMC. "Desde aproximadamente 2005, la industria comenzó a manifestar su preocupación por los altos costos operativos que significaba venir a Chile, que se le consideraba como un destino extremadamente caro", plantea. Las líneas internacionales argumentan los altos costos portuarios en uso de faros y balizas y de pilotaje (en aguas nacionales, un barco debe ser guiado por un piloto chileno), agrega.
Jorge Guazzini, gerente de turismo receptivo de Cocha, ilustra: "hay un barco que el año pasado vino y nos contrató todos los servicios, pero que este año navegará sin pasajeros desde Callao a Ushuaia: pasa frente a Chile, pero no recala en puertos locales, porque les sale caro", dice. A su vez, dice que la firma tomó esta decisión pese a que desde el punto de vista del negocio no les conviene. "Ojala tuvieran la capacidad de recalar en Chile. Venderían un crucero más".
El efecto de los altos precios se acentúa por la falta de infraestructura asociada a la atención de cruceros grandes (de unos 2.800 pasajeros). En algunos puertos, éstos deben quedar "a la gira" y los pasajeros son acercados a tierra en barcos remolcadores. En la industria estiman que los remolcadores cuestan entre US$2 mil y US$5 mil por hora.
En el sector dicen que las autoridades propician cambios. "Sernatur está trabajando en un proyecto de ley para tratar el tema de los casinos (que permitiría a los cruceros abrir sus salas de juego navegando). En relación a los otros factores (costos portuarios), los avances no han sido todo lo rápido esperado", dice Eugenio Yunis, vicepresidente ejecutivo de Fedetur.