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Diez cuadras antes de llegar a La Moneda Cristóbal Lira se baja del auto y sigue a pie hasta su oficina. Acostumbrado a hacer deporte todas las mañanas, como ahora su tiempo libre es escaso, aprovecha de caminar lo más que pueda y de utilizar escaleras en vez de ascensores. Cuando mejore el clima piensa irse en bicicleta desde su casa en Lo Barnechea hasta el centro. Para botar tensiones.
A casi seis meses del terremoto la rutina de Lira ha dado un vuelco en 180 grados. Dejó el sector privado -trabajó 22 años en D&S, donde fue gerente general, y tras dejar la supermercadista se hizo socio de Ditec y creó Lounge, donde trabajaba hasta el 27 F- para abocarse por completo al sector público. Primero al mando del comité de emergencia y ahora como asesor del ministerio del Interior.
"Lo más difícil del sistema público es que sólo se puede hacer lo que está permitido, en el privado uno puede hacer todo, salvo lo que está prohibido. Cada una de las cosas que uno hace tiene que tenerlas muy bien respaldadas", cuenta desde La Moneda y agrega: "Afortunadamente creo que las cosas se hicieron muy bien. En las dos presentaciones que hice en la cámara de diputados no hubo ninguna observación".
El 4 de marzo Cristóbal Lira dejó sus empresas en manos de sus socios para manejar desde el gobierno el problema de la alimentación cuando había 400 mil personas que no tenían acceso a ella. Después se sumaron las necesidades de viviendas de emergencia -finalmente se construirán entre 75 mil y 80 mil mediaguas-, y los problemas con los escombros y el agua potable.
Ese trabajo terminó el 9 de julio. Se esperaba que volviera al sector privado -tal como lo hizo el ingeniero Marcelo Cox, que había estado a cargo del comité de reconstrucción-, pero sorprendiendo a todos, optó por quedarse.
"Aquí hay infinito trabajo. Uno podría trabajar todo el día, todos los días de la semana. Hay que saber organizarse y parar. Detenerse en las cosas fundamentales, como es la familia", cuenta.
El nuevo trabajo
En su nuevo cargo Cristóbal Lira preside un comité asesor para la reconstrucción dependiente de los ministerios de Hacienda e Interior, donde participan Rosanna Costa, Juan Carlos Jobet, Jaime Salas y Sergio Urzúa, además de Victoria Reyes y Bernardita Bulnes que se incorporaron para captar donaciones.
También se le ha encargado crear una unidad para elaborar proyectos en materia de seguridad, drogas, emergencia y fronteras. Un equipo que está recién formando.
-¿Por qué decidió quedarse en el gobierno?
"Durante este tiempo conocí a la gente afectada y uno va generando cercanía, pero también compromiso. La gente a uno le dice "por favor no nos abandonen cuando se calme la emergencia". Mi respuesta siempre fue "el gobierno no va a descansar hasta que hayamos entregado la última solución definitiva de vivienda". Y yo voy a hacer todo lo humanamente posible por empujar para que cumplamos estos compromisos".
-¿Qué balance hace de estos casi seis meses?
"Hay días que uno se frustra como en todos los trabajos. He dejado de lado muchas cosas que hacía con mi familia, hemos dejado de viajar, he tenido que dejar la parte de los hobbies, los deportes, muchas cosas. Pero, sin duda, el balance es tremendamente positivo porque es muy gratificante poder aportar en un proceso como el que le está tocando al país".
-¿Qué proyectos tiene a futuro? ¿Piensa quedarse en el sector público?
"En la medida que seamos capaces de crear una unidad que realmente aporte, pienso quedarme en el gobierno los cuatro años. Si no es así, voy a ser el primero en terminarlo. Pero yo soy más bien del ámbito privado. Después quiero abocarme nuevamente a mis cosas privadas".
-¿El terremoto despertó su interés por el servicio público?
"Siempre he tenido la inquietud. De hecho trabajé mucho tiempo en una empresa de servicios y nos fuimos a los lugares más pobres cuando todo el comercio estaba orientado a los sectores medios y medio altos. Ahora, con el terremoto, cuando uno observa lo que ocurrió en el país y lo que a uno le ocurrió, uno se siente tan tremendamente beneficiado. Por lo menos yo me sentí en la obligación de ayudar".