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Sorprendió al mercado cuando anunció su aterrizaje en Estados Unidos. Esta semana volvió a la carga y firmó un acuerdo para explotar cobre, oro y molibdeno en el suroeste de Alaska. Definitivamente el brazo minero del grupo Luksic, Antofagasta Minerals, está activo y con el claro objetivo de internacionalizarse, luego de un sostenido crecimiento. Pasó de producir 40 mil toneladas de cobre anuales, hace 12 años, a producir 500 mil este año y 700 mil el próximo. Así, en 2011 se convertirán en el décimo productor de cobre a nivel mundial, revela Jean Paul Luksic -Se sigue discutiendo el royalty. ¿Qué le parecen las últimas propuestas?
En esta entrevista con "El Mercurio", el presidente de Antofagasta Minerals detalla los pasos que vienen: "El desafío es ser una multinacional, polimetal, con operaciones en varios continentes". Para ello están explorando en numerosos países. "Australia es uno de nuestros objetivos, como lo son Canadá y Estados Unidos".
Respecto de Chile, es crítico. Las propiedades mineras están todas tomadas, por lo que debiera promoverse un mayor dinamismo y posibilitar el ingreso de nuevos actores, explica este empresario, en una semana que ha estado marcada por la noticia que protagonizó su hermano mayor, Andrónico, quien tomará el control de Canal 13, y el accidente ocurrido en la mina San José. "En lo personal, como chileno y como minero, me duele profundamente; me conmueve que en Chile, un país minero, donde hay tanto conocimiento y tanta historia minera, donde tenemos tecnología y seguridad, estas cosas puedan seguir pasando".
-Hace años que tienen exploraciones fuera de Chile. ¿Cuál es el objetivo que se han propuesto para el futuro?
"En Chile no quedan muchas propiedades mineras y tenemos que salir a buscar alternativas afuera... La intención es lograr presencia en varios continentes, ser una empresa multinacional, multicultural y polimetal, capaz de crecer continuamente, con operaciones en varios continentes".
"Para esto ha habido una planificación, empezamos a salir de a poco, y cada vez estamos abarcando una porción mayor del mundo. En los últimos 5 o 7 años, hemos tenido una clara estrategia de cómo ir abarcando el mundo".
Y las condiciones no pueden ser mejores, agrega. Hay una falta de oferta, el mundo va a requerir más cobre, y la gran incógnita es de dónde va a venir ese cobre.
-A la larga entonces ¿serán más grandes afuera que en Chile?
"No me extrañaría, porque la propiedad minera en Chile está bastante agotada. Tenemos claro que más allá del distrito de Sierra Gorda, donde está Esperanza y Tesoro y Pelambres, es difícil encontrar propiedades mineras de buena calidad. Las propiedades mineras están todas tomadas con estos proyectos por US$ 50 mil millones en inversión. En ese marco, debiera promoverse un mayor dinamismo de la propiedad minera, posibilitando el ingreso de nuevos actores, además de realizar más exploración y desarrollo de nuevos recursos mineros".
-El alto precio del cobre ha gatillado la exploración, ¿pero hasta cuándo durará?
"Es muy difícil contestar eso. Históricamente, aunque no son buenos estos promedios, era 5 años buenos y 5 años malos... Pero lo relevante aquí es estar preparados para enfrentar los desafíos que impone una industria tan cíclica como la minería. Los proyectos deben ser necesariamente diseñados e implementados en el largo plazo, capaces de ajustarse a las distintas realidades. Para ello se necesita también decisiones exitosas, una cuota relevante de atreverse a tomar riesgos y también un poco de suerte, porque la vida sin suerte es distinta, pero para aprovecharla, tienes que estar ahí".
-¿Seguirán sólo en cobre o existe la posibilidad de dedicarse a otros metales?
"El cobre nos gusta mucho y nos acomoda. Además, el hecho de que sea un metal de alto uso industrial, genera un mercado muy amplio. Es más profundo y tiene más usos, todos industriales, lo que lo hace sumamente atractivo".
Agrega que si bien el cobre seguirá siendo su negocio principal, les resulta conveniente que los nuevos yacimientos incluyan otros metales, como níquel, en el caso de EE.UU., y oro, en el caso de Reko Diq, el proyecto que junto a Barrick Gold tienen en Pakistán.
-Están líquidos, tienen una caja de US$ 3.000 millones. ¿Está dentro de sus planes la compra de compañías?
"Hemos visto varias veces esa alternativa, pero comprar compañías no es fácil, es bastante más complejo. Tal vez no es la prioridad. Hasta ahora, se han privilegiado las exploraciones tempranas, que es donde más valor agrega una compañía minera"".
"Pero también hemos visto lo otro. Lo que pasa es que lo otro es más complejo, porque se está siempre expuesto a comprar a precios altos, y después cuando cambian los ciclos, es bastante delicado".
-A propósito de los ciclos ¿Cuál es el precio mínimo de cobre que deben resistir los nuevos estos proyectos?
"La verdad es que debiéramos buscar proyectos competitivos en el largo plazo, que puedan manejarse a bajo precio del cobre. En la última crisis llegó a 1,3 (dólares la libra), y ése sería un mínimo, no podemos tener costos de producción más altos que eso".
-¿Mantendrán su base en Chile o la internacionalización implica moverse?
"Somos todos chilenos, y a todos nos acomoda vivir acá, se vive muy bien. La idea es mantenerla acá. Ahora, qué puede pasar en el futuro... pero sería una lástima cambiarse. Uno de los desafíos de la compañía es desarrollar las habilidades humanas no sólo para mandar a ejecutivos chilenos al extranjero, sino poder incorporar a ejecutivos de otras nacionalidades a la organización. Y eso pasa por hacer una compañía más multicultural, entender el islamismo, la visión de lo que es deep América, de Africa... es decir, el desafío es cómo la empresa se organiza, sobre todo en la parte de recursos humanos para emprender este viaje".
Royalty: "Chile tiene que pensar un poco qué quiere hacer"
"En general, se cree que al empresariado siempre se le pueden subir los impuestos, es algo que la gente ve como natural y la minería o el royalty no es una excepción. El único tema es que aquí hay que respetar las invariabilidades que el mismo Estado de Chile le ha dado a la industria".
"Me parece normal que frente a la catástrofe del terremoto se quiera revisar este tema, pero es importante que el país respete los contratos que ha firmado, que respete la invariabilidad".
-¿No cree que es difícil no aumentarle los impuestos a la minería dadas las utilidades que tiene?
"La minería es una industria de grandes utilidades, pero es necesario establecer que también es una industria de grandes impuestos. Hoy nosotros pagamos como industria un 38% de carga impositiva y no hay otra industria en el país que pague eso. Por esto, Chile tiene que pensar un poco qué quiere hacer. Si este país tiene una carpeta de US$ 50 mil millones lo importante es mantener las reglas estables para que se ejecuten esos proyectos".
Agrega que la industria minera es un negocio esencialmente cíclico, de alto riesgo, altos niveles de inversión y de muy largo plazo. En el caso de Antofagasta Minerals, calcula, han invertido en los últimos años cerca de US$ 7000 millones.
Por ello, agrega que es necesario que las condiciones y reglas sean claras para todos los actores. "Esperamos que cualquier cambio que haya se refiera a medidas sólo excepcionales, y que Chile siga propiciando un ambiente estable y favorable para la inversión minera en el largo plazo".
Subraya que si Chile representa el 0,3% del PIB mundial y exporta el 34% del cobre mundial, ha sido posible fundamentalmente "por la estabilidad político social y por la estabilidad de las reglas del juego", que es lo que hace más atractivo a un país que otro para proyectos en minería".
-Sin embargo, ustedes están en Pakistán, que claramente no es muy estable
"Pakistán tiene inestabilidad pero tiene una característica que ha sido histórica: una vez que firman un acuerdo de estabilidad contigo, lo respetan y eso es atractivo. Así lo han hecho históricamente. Es un país con mucha inestabilidad pero tiene esa gran virtud. Y, al revés, siempre se han preocupado de tener una buena relación con los inversionistas extranjeros"