Fondos Mutuos
Para el director de inversiones de LarrainVial Administradora General de Fondos, José Manuel Silva, es preocupante la pérdida de dinamismo que ha mostrado la recuperación en las economías desarrolladas, especialmente la estadounidense, en los últimos meses.
"Porque uno pensaría que dado el nivel de la caída en la crisis y los estímulos macroeconómicos de los gobiernos, tantos fiscales como monetarios, la reactivación de las economías G-7 fuese más agresiva. Y eso no ha sido así", sentencia.
Sin embargo, lo anterior es compensado por el buen dinamismo de los países en desarrollo, especialmente los BRIC, que integran Brasil -mercado que será foco de discusión en el seminario "Brasil: pulmón de Latam", organizado por la entidad-, Rusia, India y China, un hecho inusual en la historia de las crisis financieras.
-¿Es suficiente el crecimiento de estos países para mantener la estabilidad de la economía mundial?
"Esa es la gran duda, y es por eso que los mercados están muy temblorosos, porque estamos navegando en territorio desconocido. Nunca en el pasado estos países han sacado al mundo de la recesión y la duda es si pueden ser, por sí solos, la locomotora de la economía mundial. Y lo que uno concluye es que cada vez aportan más, pero en la medida en que las economías desarrolladas se mantengan con tasas de crecimiento muy mediocres, el mundo no podrá volver a los niveles previos a la crisis".
-¿La recuperación tardará más de lo proyectado inicialmente?
"Creo que demorará un poco más. Las economías desarrolladas llegarán a niveles precrisis hacia finales de 2011 e incluso en 2012, mientras que pasarán hartos años para que países como España, Portugal y Grecia se recuperen (...) La reactivación será más lenta y mediocre que en el pasado, especialmente en el mundo desarrollado, porque ahí es donde se encuentra el grueso del problema financiero, el origen de la crisis".
"En los países que han sufrido crisis tan profundas en sus sistemas financieros, básicamente por problemas de sobreendeudamiento, como fue esta última, las reactivaciones tienden a ser menores, especialmente si la herramienta de devaluación del dólar o el euro no está fácilmente disponible".
-¿En algún momento la situación de los países desarrollados puede generar un nueva crisis?
"El mediocre crecimiento de los países desarrollados afecta hoy a los BRIC. Pero creo que sólo se podría desencadenar una crisis mayor si vuelven a surgir dudas de defaults en los países europeos y/o sobre la estabilidad del sector financiero".
-¿Y hoy existen esas dudas?
"Están latentes. Lo estuvieron cuando partió la crisis griega. Algo se han disipado, pero los spreads de los bonos españoles, griegos y portugueses siguen en niveles muy elevados. Además, hay dudas sobre qué tan estresados fueron los stress tests de los bancos europeos. Y una de las cosas preocupantes en los países desarrollados (...) es que los bancos no están prestando plata. Están usando esa capacidad de recurrir a los bancos centrales para pagar sus deudas o tener altos niveles de reservas, pero no están dando créditos".
"Y estos temas son claves para la recuperación: que los bancos vuelvan a dar créditos, además del crecimiento del mercado laboral".
Burbujas en las bolsas
-En ese contexto, ¿siguen estando las principales oportunidades de inversión en los mercados desarrollados?
"Sí y no. Los mercados en desarrollo siguen mostrando el mejor crecimiento esperado, en términos de las utilidades de las empresas y de la economía. Pero eso ya está en los precios (...) En algunos segmentos del mundo en desarrollo se están empezando a producir burbujas, mientras en los países desarrollados hay un castigo excesivo a algunas acciones".
-¿Dónde hay burbujas?
"Toda esta historia de las clases medias está un poco sobrecomprada, y muchas acciones relacionadas con el sector consumo de países en desarrollo están llegando a niveles de precios bien agresivos (...) Y cualquier mala noticia puede provocar un ajuste muy fuerte en esos papeles".
-¿Y cuáles están sobrecastigadas?
"En el mundo desarrollado hay acciones de primerísima calidad, grandes generadoras de flujos de cajas, con niveles de deuda muy bajos, con muy buenos márgenes y que tienen un porcentaje no despreciable de sus ventas en el mundo en desarrollo, y grandes multinacionales de Estados Unidos y Europa que muestran tasas de crecimiento muy atractivas en los países en desarrollo. Esas acciones están en sus niveles más bajos de valorización en los últimos quince años porque se ven contaminadas por toda esta situación de ajuste de los países donde se transan".
-¿Hay que diversificar?
"Exactamente. Porque en los precios de las acciones de los mercados desarrollados ya están implícitas las malas noticias. No hay que comprarse en 100% la historia de que la manera de invertir en el mercado en desarrollo es invertir directamente en acciones de estos países".
IPSA: "El grueso del alza ya se dio"
Para José Manuel Silva, el avance de la bolsa local se justifica por la solidez de la economía: cuentas fiscales ordenadas, una fuerte demanda por materias primas y un Gobierno que, probablemente, esté dispuesto a apoyar con más fuerza a la comunidad de negocios que el anterior. Sin embargo, precisa, que estos factores ya están incorporados en los precios de las acciones.
"Siempre hay más espacio, pero el grueso del alza ya se dio", sentencia el ejecutivo, quien cree que para que se produzcan nuevos incrementos en el IPSA, son fundamentales dos factores: un mayor optimismo sobre la economía mundial y una serie de reformas internas. "Son aquellas que hacen aumentar la productividad (...) como flexibilización del mercado laboral, modernización del mercado de capitales, probablemente privatizaciones, modernizaciones de los permisos medioambientales, entre otras", dice.
Cambios de largo plazo a los que Silva le asigna una probabilidad a que ocurran. Pero hasta que no pasen, su recomendación es invertir selectivamente, especialmente en empresas chilenas, pero que tengan una parte de sus ingresos en otros países de la región como LAN, Cencosud, Falabella, Sonda o Andina.