Fondos Mutuos
LUXEMBURGO.- Tras meses de negociaciones, Chile firmó un acuerdo con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) que le permitirá a la entidad iniciar sus operaciones en nuestro país, el cual podrá acceder a préstamos a largo plazo.
Lo anterior implica que tanto el sector público como el privado podrán acceder a cofinanciamientos de proyectos de diversa índole.
El embajador de Chile ante la Unión Europea, Bélgica y el Gran Ducado de Luxemburgo, Carlos Appelgren, y el vicepresidente del BEI, Carlos Da Silva Costa, firmaron ayer el acuerdo.
"La dura situación por la que atraviesa Chile tras el terremoto le da una importancia mayor a esta firma. De acá saldrá el financiamiento para muchos tipos de proyectos, pero sobre todo para aquellos enfocados en la reconstrucción del país, preferentemente en las áreas de transporte urbano, energía y medio ambiente", dijo Appelgren.
Las autoridades del BEI mostraron su mejor disposición para evaluar el otorgamiento de créditos que consideren la actual situación de emergencia que vive Chile, así como para hacer frente a otros desafíos de mediano y largo plazo.
"La firma del Acuerdo Marco estimulará un crecimiento sostenido y de calidad mediante la financiación de proyectos de inversión de interés mutuo que fortalezcan el tejido productivo o que contribuyan a reforzar las políticas de lucha contra el cambio climático", afirmó Da Silva.
Agregó que un una delegación de expertos del banco viajará a Chile en las próximas semanas con el objetivo de identificar, en conjunto con las autoridades chilenas, algunos mecanismos de cooperación y proyectos que pudieran contribuir a la reconstrucción de infraestructura y en otras áreas que se estimen necesarias.
Antecedentes del BEI
El BEI facilita dinero a los sectores público y privado de sus estados miembros y de más de 140 países con los que tiene algún acuerdo de cooperación.
Sus accionistas son los estados miembros de la Unión Europea, lo que le permite un máximo grado de solvencia en los mercados monetarios, actuar sin fines de lucro y, por ende, prestar dinero en condiciones más favorables. Sin embargo, no puede financiar más del 50% del costo total de un proyecto.
La actividad del banco en América Latina comenzó en 1993. En virtud del mandato actual de la UE –que cubre el período 2007-2012–, el BEI está autorizado para conceder préstamos a la región por 2,8 mil millones de euros a los que se añaden 3 mil millones para la lucha contra el cambio climático en países con grado de inversión. Los proyectos privilegiados son aquellos enfocados a la infraestructura, la industria, la agroindustria, las industrias extractivas y los servicios.