Fondos Mutuos
Cuando a principios de enero la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) multó al directorio de la cadena Fasa, los directores debieron pagar de su bolsillo varios millones de pesos.
A pesar de que cada uno debe responder con su patrimonio personal, la compañía cuenta con un seguro de responsabilidad civil que está vigente y al que pueden recurrir. Este instrumento cubre, por ejemplo, los gastos que cada uno ha hecho en el pago de honorarios a abogados.
Aunque son instrumentos de cobertura poco habituales en las compañías chilenas, algunos comentan que el mercado de los seguros de responsabilidad civil, para directores y altos ejecutivos, está en pleno periodo de desarrollo.
Los cambios a la Ley de Gobiernos Corporativos -que "rayó la cancha" a los directores respecto a sus responsabilidades en la toma de decisiones en las empresas-, y la sanción a los directores de Fasa, han hecho cambiar el escenario y varias empresas están analizando la posibilidad de contratar uno.
"Hoy, con la confusión que existe, sobre todo, en la aplicabilidad, extensión y amplitud de responsabilidades de los directores, este es un gran tema que está en la agenda de las sociedades anónimas", explica Heriberto Urzúa, director de empresas como Ripley y Embotelladora Andina.
Es más, hace unos meses la corredora de seguros MSTC Benfield organizó un desayuno con fiscales y gerentes de finanzas de grandes compañías nacionales para presentarles distintas opciones.
"La concurrencia fue espectacular. Hace un tiempo eso habría sido impensable. Incluso con algunos ya hemos cerrado negocios", explica José Ignacio Lathrop, gerente general de la compañía.
Además, según cuenta Francisco Martínez, suscriptor senior de las líneas financieras de Chubb, aseguradora con la que Fasa tiene contratado el servicio, a ellos las consultas y las cotizaciones les han aumentado en un 35% en los últimos seis meses, pese a que ofrecen el instrumento desde hace unos 15 años.
Según cálculos del mercado, no hay más de 130 pólizas vigentes en Chile y apenas un 10% de las empresas que cotizan en Bolsa cuentan con uno de estos seguros.
"No hay conciencia de la importancia que tiene", asegura Lathrop.
Se trata de pólizas que, además de amparar patrimonio personal de los directores frente a demandas de clientes, proveedores, trabajadores y accionistas minoritarios, cubren desde costos de representación y pago de indemnizaciones, hasta profesionales que se preocupen del manejo de la imagen del demandado.
Aunque sólo los pueden contratar las compañías, hay algunas que, a la hora de pagar, se los "descuentan" a los directores de su dieta.
Buenas perspectivas
Si hasta ahora este tipo de seguros era un "lujo" que sólo podían darse las grandes empresas, hoy algunas de menor tamaño están haciendo consultas a sus corredores.
Pero no todas las compañías del país están dispuestas a tomarlos. "Hay cierta aversión a acceder a este tipo de seguros, porque, hasta ahora, en Chile la litigación es muy baja", cuenta un director que no considera que sea necesario contratar uno.
Sin embargo, desde el mercado asegurador apuestan a que este será un buen año. "El producto se va a masificar. Los directores se van a dar cuenta del grado de exposición que tienen y van a empezar a pedir seguros, porque las responsabilidades son personales", explica Martínez.
Compañías están cubiertas hasta por US$ 30 millones
Ser una empresa abierta en Bolsa, las ventas anuales, el mercado en el que desarrolla su actividad, la deuda emitida, las inversiones, el tener operaciones internacionales y hasta el número de trabajadores influyen en el costo de un seguro de responsabilidad civil para directores y altos ejecutivos en Chile.
Son tantas las variables de las que depende el valor de una prima, que en el mercado prefieren no jugarse por una cifra promedio del valor de los seguros de este tipo.
Sin embargo, José Ignacio Lathrop de la corredora de seguros Benfield, explica que, por ejemplo, si una empresa con ventas anuales por US$ 1.500 millones y con operaciones fuera de Chile quiere contratar un seguro que cubra en US$ 5 millones a sus altos ejecutivos y directores, debe pagar una prima anual de US$ 30 mil y sumarle el IVA. Si la cobertura que quiere contratar llega a los US$ 20 millones, la prima aumenta a US$ 100 mil.
Aunque todavía son pocas las empresas que los tienen contratados, según cuenta Francisco Martínez de la aseguradora Chubb, la cobertura máxima que hoy existe en Chile es por US$ 30 millones anuales.
Eso sí, explica que el grueso de las pólizas que ellos tienen contratadas está entre los US$ 3 millones y US$ 10 millones anuales.