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Festivales del estilo de Viña adaptan su formato para no desaparecer

domingo, 21 de febrero de 2010

Pablo Tirado H.
Economía y Negocios

Reconocidos eventos como el de Acapulco, Benidorm y la OTI tuvieron que cerrar. Para que no les ocurra lo mismo, Eurovisión y San Remo se han adaptado al público joven.





La industria de la música cambió radicalmente hace unos años.

Si antes la principal entrada de dinero para los artistas era la venta de discos, hoy son los espectáculos en vivo y el merchandising asociado. Por eso, limitan las transmisiones de sus shows en TV, justamente el mayor sello de Viña del Mar.

¿Cómo sobreviven los festivales musicales? Algunos, como la OTI y Benidorm, han desaparecido, mientras que San Remo y Eurovisión -los dos más importantes del mundo- han fortalecido la competencia musical con formatos similares a los programas buscatalentos, y para contar con estrellas como Madonna o Robbie Williams, aceptan que interpreten sólo una o dos canciones.

Con este nuevo escenario, el festival de Viña del Mar -que mezcla una competencia musical con conciertos de artistas en una maratónica transmisión- se ha transformado en un formato único, cuyo presupuesto cercano a los US$ 10 millones no permite la presencia de grandes estrellas.

Gabriel Burzstyn, director ejecutivo de la productora Fénix, dice que no le corresponde juzgar la calidad del certamen, pero que si la Municipalidad quisiera modificarlo, debe determinar qué beneficios quiere conseguir con él y, a base de ello, construir una parrilla y evaluar su difusión.

Viña 2015 podría utilizar sistema al estilo "pay per view"
El Festival de Viña no vive hoy su mejor momento. La competencia musical sigue en un segundo plano y las constantes críticas a su parrilla estelar se han incrementado. Según cuentan los expertos, el formato actual, sumado al limitado presupuesto del certamen, no permite la presencia de figuras que se encuentren al tope de los rankings mundiales.

Para solucionar el problema se analizan distintas alternativas. La primera se verá en 2011 y busca aumentar el presupuesto, permitiendo el desarrollo de un " cobranding" . Así, pagando una cifra millonaria, una marca tendrá la opción de estampar en exclusiva su nombre junto al del certamen, tal como ocurre con los torneos deportivos (Movistar Open, Copa Gato, etc.).

Pero hay una propuesta aún más radical, que permitiría que en 2015 el Festival de Viña sea transmitido sólo parcialmente en TV abierta y algunos de los conciertos a través de un sistema al estilo "pay per view". "Creemos que la TV digital nos permitirá desarrollar un modelo de negocios distinto que ayudará al festival a contar con estrellas de primer nivel", dice Germán Pérez, asesor de marketing de la Municipalidad de Viña del Mar.

San Remo, el más parecido a Viña
Aunque el Festival de San Remo es una competencia de carácter nacional en Italia, es el más parecido al Festival de Viña del Mar. Ambos se extienden varias jornadas (San Remo dura cinco días), cuentan con presentaciones de estrellas internacionales y son transmitidos al mundo en directo.

El certamen italiano destaca por haber lanzado a la fama a Laura Pausini y Eros Ramazzotti, entre otros, y porque, por su escenario, transitan figuras como Madonna o Britney Spears. La parrilla de su versión 2010, que terminó ayer sábado, consideró a Jennifer Lopez, Susan Boyle y Robbie Williams, además de la Reina Rania de Jordania, entre otros. Óscar "Lolo" Peña antiguo participante y colaborador del certamen sostiene que San Remo sigue vigente por la importancia que se le da a la competencia musical. "Después de un declive en los 80, el festival volvió a brillar en los 90 porque los organizadores entendieron que era esencial para reactivar la industria musical", dice. Hoy, San Remo es una vitrina que las estrellas internacionales aprovechan para promocionar nuevos discos o conciertos, pero donde nunca cantan más de una o dos canciones. Además, durante la transmisión, se hacen entrevistas muy al estilo de un estelar televisivo.

Benidorm duró 49 años
El 2006 fue el último año del Festival de Benidorm, el mítico certamen español en el que triunfaron Raphael y Julio Iglesias. Después de varias criticas a su calidad, la estocada final vino cuando ningún canal de TV quiso transmitirlo, debido a su baja audiencia. Para este año, el ayuntamiento de Benidorm prepara la versión low cost del certamen para potenciar el turismo.

OTI se terminó en el 2000
Era una especie de "Eurovisión iberoamericana". Los cantantes asistían a una gala que organizaba cada uno de los países miembros de la OTI por turnos, y que se transmitía en vivo a todo el continente. Poco a poco fue perdiendo peso, y su última versión, en 2000, se incorporó dentro del festival de Acapulco. "Uno de los factores que contribuyó a su fin fue que su música no se adaptó a los gustos de los jóvenes", dice Fernando Ubiergo, quien ganó en 1984 ese certamen en México.

Eurovisión, sólo competencia
Es la competencia de música más importante del mundo. Desde 1956 participan aspirantes a estrellas pop de los países miembros de la European Broadcasting Union. El formato ha evolucionado hasta su versión actual, similar al de un reality buscatalentos, donde el público tiene un rol central. Se realizan concursos televisados en cada país para elegir a un ganador, que más tarde va a una gran final. El costo de producción de la final varía. El año pasado, en Moscú se gastaron 31 millones de euros, mientras que para 2010, en Oslo, se invertirán 24,5 millones de euros. El grupo sueco Abba es el mayor fenómeno musical nacido en este festival.

Acapulco bajó el telón
Durante los 90, fue el gran contrincante de Viña del Mar en la lucha por el cetro del festival más importante de América Latina. Por sus múltiples escenarios pasaron desde Christina Aguilera a Barry White, además de albergar la final de la OTI en su ocaso.

Pero con el tiempo fue perdiendo peso, su transmisión televisiva se hizo compleja y finalmente todo se terminó en el año 2005.

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