Dólar Obs: $ 916,39 | -0,27% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 40.765,97
IPC: 0,20%
Codelco retiraría de su propuesta el bono por "pronta firma" a trabajadores de Chuquicamata

jueves, 31 de diciembre de 2009

Gustavo Orellana y Fernando Vial
Economía y Negocios

El estímulo equivale a $6,55 millones y sólo está vigente hasta hoy 31 de diciembre, según explicó un alto ejecutivo de la minera estatal.

Cobre vuelve a subir y cierra el 2009 en máximo de 16 meses

Los $11,5 millones ofrecidos por Codelco a los sindicatos de Chuquicamata podrían reducirse bruscamente a contar de hoy. Si bien es un hecho que la propuesta final entregada por la estatal no será reestudiada por ninguna de las dos partes, el bono de "pronta firma" -que equivale a $6,55 millones- no seguiría estando sobre la mesa si los trabajadores van finalmente a paro.

Así lo confirmaron en la cuprera estatal, en la que señalaron que este beneficio es, precisamente por una resolución pronta del conflicto antes de una huelga, que es lo que ocurriría a partir del 4 de enero, desde las 5 de la mañana, si no hay un arreglo.

"Por norma, el bono por pronta firma se mantiene hasta las cero horas del 31 de diciembre. En ese momento desaparece y se elimina dicho bono, y para llegar al mismo número ($6,55 millones) se deberá construir un nuevo acuerdo, con nuevas cosas sobre la mesa", explicó un ejecutivo.

Aunque tradicionalmente los sindicatos obtienen todos los beneficios monetarios una vez depuesto un paro, la situación de Codelco es en extremo compleja. Ante la opinión pública, no sería presentable que la estatal pagara dicha parte del bono, que precisamente se aplica sólo cuando las partes resuelven anticipadamente el conflicto.

Este punto cobra doble validez en caso de que, de ocurrir una huelga, la empresa estatal deje de recibir US$ 8,7 millones diarios por menor producción de cobre.

Codelco ofreció a los trabajadores $11,5 millones en estímulos, que se descomponen en $6,55 millones por pronta firma, $2,65 millones por término de negociación y $2,3 millones por eficiencia operacional. A esto se suma un préstamo blando -sin intereses- por $3 millones. La oferta, además, agrega un reajuste salarial de 3,8% real y una vigencia del contrato colectivo de 36 meses.

En el caso del bono por término de conflicto, el experto laboral de Ernst & Young Mauricio Peñaloza asegura que no forma parte de las leyes laborales, por lo que cualquier empresa puede pagarlo o no dependiendo de su interés, o del acuerdo al que haya llegado con sus trabajadores en el marco de una negociación colectiva reglada.

Chuqui: las cifras que contrastan las exigencias de los sindicatos

Las razones que esgrimen los dirigentes sindicales para exigir que los montos sean iguales a los de Escondida son tres: el aporte que representa Chuquicamata al Estado, el apoyo a la administración cuando se necesitaba reducir costos, y la similitud de funciones entre una faena y otra. También justifican sus peticiones por las duras condiciones laborales en las que se desempeñan.

1. Aporte de Codelco al Estado
Los trabajadores han señalado que Codelco es la empresa que más aporta al fisco, lo que es cierto si se tiene en cuenta que la minera estatal entregó US$ 9.215 millones como excedentes en 2006, US$ 8.451 millones en 2007 y US$ 4.968 millones el año pasado, lo que la transformó en la mayor aportante individual en esos tres años.

Sin embargo, el actual proceso de negociación colectiva se refiere sólo a Chuquicamata, que no es precisamente el centro de trabajo que más aporta a Codelco. El año pasado, la mina más antigua de la corporación fue apenas la tercera con mayor ritmo de producción en toda la corporación, por detrás de El Teniente y Radomiro Tomic.

Chuquicamata muestra un bajón productivo: de su rajo se extrajeron 465 mil toneladas en 2007, que bajaron a 314 mil toneladas en 2008. Para colmo, su explotación superficial se cerrará en 2018, dando paso a una mina subterránea con menor producción a la actual.

2. Apoyo a la administración para rebajar costos
En los sindicatos explican que durante la crisis de los precios del cobre -y ante la urgencia de la empresa de reducir costos- los trabajadores hicieron grandes esfuerzos: reducciones de personal, no utilización de reemplazos y más horas trabajadas. "Todo sin pedir compensación", señala una fuente sindical.

Sin embargo, Chuquicamata es hoy una de las minas más caras de la corporación. Según el director del Centro de Minería de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, presenta una sobredotación de entre 30 y 50% de su planilla, a lo que se suma que debe mantener instituciones como el Hospital del Cobre, lo que no sucede en ninguna otra división.

Además, cuando a comienzos de año la administración de Codelco intentó negociar con los trabajadores la ampliación de la jornada laboral de 8 a doce horas diarias -compensado con más días libres-, éstos se negaron.

3. Similitud de funciones entre las faenas
Si bien es cierto que en la mayoría de las faenas mineras las tareas son similares, las negociaciones colectivas no han finalizado todas con el mismo resultado para los trabajadores. Prueba de ello es que a mediados de año Codelco logró un contrato con los trabajadores de Andina -división de Codelco en que los operarios cumplen las mismas funciones que en Chuquicamata o Escondida- con bonos de $10 millones para cada trabajador, menos de lo que se les ofreció en Calama y que rechazaron.

4. Condiciones de trabajo
Los trabajadores de Chuquicamata han dicho que sus peticiones se justifican porque sus condiciones laborales son excepcionales: se desempeñan en altura, con bajísimas temperaturas y expuestos a enfermedades como la silicosis, por la inhalación de gases tóxicos. Sin embargo, en otros sectores de la economía -como las salmoneras- los pesqueros e incluso los efectivos policiales y de Aduana que trabajan en pasos fronterizos también están expuestos a estas condiciones, pero no tienen tratos especiales.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia