Fondos Mutuos
En Latinoamérica "no hay casos de un enfermo gravísimo como hubiéramos tenido hace 20 años en una crisis", afirma el boliviano Enrique García, presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), uno de los principales bancos de desarrollo que operan en la región. Tras casi dos décadas a cargo del organismo multilateral, el directivo destaca la mejor posición macroeconómica en que la región enfrenta la recesión mundial.
Pero advierte que hay riesgos. Los países latinoamericanos necesitarán financiamiento internacional y tendrán que competir por éste con los desarrollados.
-¿Cuáles son los requerimientos de capital en la región?
"El ahorro interno es relativamente bajo en América Latina para alcanzar los niveles de inversión que requiere la región si se busca retomar un crecimiento de 4 o 5%. Esta brecha representa en promedio unos US$ 150 mil millones netos anuales de recursos. Países que están haciendo políticas contracíclicas, como EE.UU. y Europa, acumulan déficits fiscales y van a tener que financiar su deuda en los mercados internacionales, por lo que van a ser una competencia para la región".
-¿Cómo evalúa la región en el contexto internacional?
"América Latina en términos relativos ha perdido importancia a nivel mundial. Si comparamos tres indicadores de la región con los mismos de hace 25 años, nos damos cuenta. El ingreso per cápita de la región en relación con los países de la OCDE representaba 35% en aquella época y hoy es 25%. Es decir, estamos más pobres. En comercio, las exportaciones de Latinoamérica constituían el 14% del mundo y hoy esa cifra es la mitad. En relación a la inversión extranjera directa, en términos globales, la región ha sido sustituida por países asiáticos".
-¿En qué otros factores nos hemos quedado atrás?
"El modelo económico de América Latina, en términos generales, no ha cambiado. Sigue siendo una región en la que hay excesiva concentración en pocas exportaciones, muy ligadas al ciclo. Obviamente hay países como Brasil que han avanzado más en su estructura económica, pero en general uno de los desafíos es cómo lograr que las riquezas en recursos naturales se transformen en algo que nos dé un crecimiento sostenido".
"Además, si bien la macroeconomía se puede decir que ha estado bien, América Latina se ha quedado atrasada en términos microeconómicos, con poca inversión en infraestructura y en la parte de la equidad social. Es la región con la peor distribución de la riqueza".
-¿Han tenido mayores requerimientos de fondos por la crisis?
"Sí. En los últimos dos años, ha habido un aumento de un 35 a 40% de créditos. En esta coyuntura, más allá del trabajo normal que son los proyectos a largo plazo, hemos aumentado sustancialmente los recursos de emergencia tanto a los gobiernos como a los sistemas financieros, para poder financiar inclusive lo que normalmente hacen los bancos comerciales, como el comercio".
"Tenemos una línea de crédito contingente de US$ 2 mil millones, que varios de los países la han tomado. Hemos aumentado los recursos para los bancos, con más de US$ 2 mil 500 millones".
-En esta coyuntura, ¿han tenido problemas de pago?
La CAF tiene una situación financiera estupenda. En este momento la mora es cero. No tenemos ningún cliente, ya sea público o privado, que en este momento esté atrasado. Además, en los recursos que maneja la institución, como parte de las necesidades para cubrir los financiamientos, no hemos perdido ni un centavo; al contrario, hemos ganado, gracias a la política conservadora de mantener los recursos en instrumentos de alta calificación".
La CAF prepara su llegada a Chile
Pese a que la CAF es la mayor fuente de financiamiento multilateral de la región andina y la principal en el área de infraestructura en Latinoamérica, el organismo multilateral está a un paso de poder operar en Chile. Ayer firmó un convenio con el Gobierno que, una vez ratificado por el Congreso, le permitirá reanudar sus operaciones en el país.
La CAF es como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una las principales instituciones financieras de la región. El capital autorizado de la CAF es de US$ 10 mil millones. En el último tiempo, Argentina, Brasil, Panamá, Paraguay y Uruguay han suscrito acuerdos de capital adicional por un total de US$ 1.500 millones.
Pese a que Chile fue uno de los socios fundadores del organismo multilateral, dejó de ser accionista a mediados de los años 70, cuando se retiró del entonces Pacto Andino. A comienzos de los 90 Chile volvió a ser socio de la CAF y en 2007 amplió su participación con la compra de acciones por US$ 50 millones. Dentro de los planes del organismo está lograr que Chile sea un miembro pleno y abrir una oficina en el país. Además, la CAF está interesada en emitir deuda en el mercado local por hasta US$ 200 millones, y están a la espera de lograr la autorización.