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Pugna por la dioxina deja al descubierto falta de regulación

lunes, 15 de diciembre de 2008

Victoria Reyes
Economía y Negocios, El Mercurio

Mientras los embarques nacionales de carne de cerdo siguen sin poder entrar a Japón y a Corea, en Chile el laboratorio Quimagro reclama que está pagando las consecuencias de una falta de normativa.

Quimagro: "Cumplimos con todo, menos con la dioxina porque no había norma"
Uno de los principales acusados de haber contaminado la carne de cerdo con dioxina es el Laboratorio Veterinario Quimagro, quien provee alimentos y productos para la industria agropecuaria. Sin embargo, Rodolfo Poblete, subgerente general, dice que no tienen la culpa del cierre de los mercados de Japón y Corea del Sur. Según él compró óxido de zinc sin saber que estaba contaminado porque nunca hubo una norma clara respecto de los parámetros de contaminación de la dioxina.

Estos últimos meses han bajado las ventas y perdido clientes. Por eso piden al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) que libere la prohibición de usar sus productos.

- ¿De qué se les acusa?
"Cuando se descubre la posibilidad de dioxina en carne de cerdo, se cuestionan dos de nuestros productos -Energy Pro y Energy Mass- y se prohíbe su uso por ser posibles contaminantes de dioxinas. Pero cuando esos dos productos se van a Canadá, y nosotros mandamos las contramuestras, los análisis salieron negativos a dioxina. El SAG obtuvo esta respuesta y no hizo la rectificación".

-¿Por qué prohibieron sus productos?
"Los primeros productos que investigaron no tenían dioxina. Pero después de julio mandaron a Canadá muestras de minerales que tenían óxido de zinc y estaban contaminados. Vendimos unos pack que tenían óxido de zinc, fabricado por el Laboratorio Bernardo Tejeda, y que estaban contaminados con dioxinas. Aparecemos como los únicos culpables y no es así. Yo compré un producto a un laboratorio autorizado para trabajar".

-¿Qué responsabilidad tienen en los hechos?
"Yo no me puedo determinar culpable, porque yo compré productos que en Chile la autoridad avalaba, y como mezcladores cumplimos con todos los controles de calidad en nuestros productos, menos el de dioxina, porque en Chile no había una norma. Ésta apareció después de este proceso". (...) "Ahora estamos esperando una carta que libere la prohibición de usar productos Quimagro, para aclararles a nuestros clientes que hoy día estamos trabajando perfectamente".

-¿Pero, no son responsables al haber comprado oxido de zinc contaminado?
"Yo compré un producto que cumplía con todas las normas que inicialmente se pedían a nivel nacional. El SAG nos dijo que después del evento ellos asumirían que la norma a usar sería la de la Comunidad Económica Europea".

-¿Qué le parece la actitud del SAG cuando supuestamente no había una normativa clara?
"Lo quiero entender como el estar confundido. Es fácil culparnos. En todo caso, a partir de este evento nuestra empresa está comprando y certificando todos su productos para recuperar la confianza de los productores".

-Si es así, ¿por qué ni el gremio ni el Gobierno los defiende?
"No lo sé. Es injusto, comercialmente complicado, políticamente erróneo, laboralmente catastrófico y empresarialmente muy significativo. Lo correcto habría sido haber informado cuáles eran los requisitos sanitarios que Corea y Japón tenían, una vez que se abrieron los mercados a esos países. Y desde ese momento empezar a pesquisar y controlar en razón de lo que ellos pedían. Y eso no se hizo".

SAG: "Por un tema de recursos es complejo definir una norma"
Desde que se descubrieron altos niveles de dioxina en las carnes de cerdo chilenas, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) comenzó un proceso de investigación interna para encontrar el origen del problema. Héctor Escobar, el técnico responsable del caso en el servicio estatal, aclara que sin importar quiénes son los proveedores y productores "culpables" del cierre de los mercados de Japón y Corea, su principal preocupación siempre fue atacar de raíz la dioxina.

Laboratorio Quimagro acusa que el SAG prohibió la utilización de sus productos para alimentar cerdos, por vender mezclas de minerales con alto contenido de dioxina e interpuso en la Corte de Apelaciones un Recurso de Amparo Económico, en contra del SAG y la Subsecretaría de Salud, por "haber efectuado actos que amenazan y perturban el derecho del laboratorio a desarrollar su actividad económica".

-Quimagro se defiende, diciendo que la autoridad nunca definió una norma de dioxina.
"Yo creo que después de esta experiencia, todos sacan algún tipo de aprendizaje. Sabíamos del asunto de la dioxina, pues tuvimos un evento el 2003, y además se hizo un estudio después, pero igualmente no era un tema para nosotros. Sí estaba considerado que a partir de este año partiríamos con un programa de monitoreo de la dioxina en la industria de cerdo. Pero hoy no tenemos una norma en la cual se establezcan los niveles de dioxina en los insumos".

-Entonces Quimagro tiene razón...
"Nadie te dice que el pan no tenga que contener clavos. Y si el pan tiene clavos, ¿es culpa del Estado no hacer una ley que prohíba los clavos en el pan? Cuando encuentras ese tipo de cosas, tomas una medida. Por un tema de recursos, es complejo definir una norma específica a nivel de dioxina para todos los ingredientes, como la tiene la Unión Europea. Lo importante es que estamos trabajando concentradamente en la industria del cerdo, ave y leche".

-¿Quimagro debería haber sabido que el óxido de zinc que compró estaba contaminado?
"En general las empresas tienen un sistema de control de proveedores, y puedes determinar si el sistema de calidad o control de materias primas de quien te vende es el correcto. Este laboratorio, y el que le vendía óxido de zinc, además de estar con retenciones nuestras, están con sumario sanitario porque manejaban residuos tóxicos sin tenerlos dispuestos en un lugar autorizado. Por lo tanto una no podría haberle vendido al otro y el otro no podría haber comprado".

-Quimagro les está pidiendo una carta que libere la prohibición de no usar sus productos.
"No entiendo por qué el Estado tiene que estar diciendo cuál empresa cumple más o menos. No porque tu producto hoy no tenga dioxina quiere decir que no pueda tenerlo más adelante; yo no puedo dar esa garantía abiertamente. Un diputado planteó que el SAG había dicho que el culpable de este tema eran los productos Energy Mass y Energy Pro de Quimagro. Nosotros nunca dijimos eso".

-Las exportaciones a Japón y Corea son relevantes. ¿Ustedes les garantizaron a esos países que no volverá a ocurrir?
"La cadena de distribución del óxido de zinc contaminado hoy está completamente inmovilizada. Se lo hemos dicho en todos los informes. La semana pasada estuvimos con Corea y ellos pudieron verlo, y se quedaron bastante tranquilos".




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