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Sanitarias han entregado al Estado beneficios por US$557 millones desde que fueron privatizadas

lunes, 15 de diciembre de 2008

E. Olivares y C. Rodríguez
Economía y Negocios, El Mercurio

Hasta el año 2007 las cuatro empresas han entregado dividendos por US$443 millones.Con estos recursos, el Estado puede financiar los 600 mil subsidios a cuentas sanitarias de hogares de bajos recursos.

Fue una ola privatizadora cuyos efectos concretos pueden observarse ahora. Hace 10 años la Empresa de Servicios Sanitarios de Valparaíso (Esval) licitó la venta del 35% de sus derechos, que fueron adjudicados por el consorcio Enersis-Anglian Water. Así partió el proceso privatizador de las sanitarias, que alcanzó después a las distribuidoras de la Región Metropolitana (Emos, hoy Aguas Andinas), del Biobío (Essbio) y de Los Lagos (Essal).

En todos estos casos, el fisco mantiene una participación accionaria elevada, pero no controladora, a través de Corfo.

En esa calidad, el fisco ha obtenido, a valores de hoy, US$ 557 millones desde el 2001. Una cifra contundente -que incluye pago de dividendos y disminuciones de capital-, que valida los beneficios de la enajenación de las compañías estatales, dicen los expertos.

Sólo entre 2001 y 2007, por dividendos finales, hubo a valor presente beneficios por US$ 443 millones, siguiendo información proporcionada por el Sistema de Empresas Públicas (SEP). Si se suma la disminución de capital en 2003 por Aguas Andinas, se tienen otros US$ 88 millones. Y los restantes US$ 26 millones surgen de los dividendos provisorios pagados este año por Aguas Andinas, Esval y Essbio.

Cuando este sistema privatizador se echó a andar, en pleno Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hubo críticas sobre el papel que el Estado delegaba. A cargo del tema estuvo Juan Villarzú, ex ministro secretario general de la Presidencia. También el ex ministro de Economía, Álvaro García, quien hoy plantea que si bien se aprecian altas utilidades para el fisco, no puede concluirse que el proceso haya sido exitoso si no se le compara con lo que percibía el Estado antes. "Los beneficios de las licitaciones han sido contundentes, no sólo desde el punto de vista de las arcas fiscales, sino también en lo que respecta al desarrollo sanitario del país", comenta Mónica Singer, directora ejecutiva del SEP.

En 2006, en una publicación del SEP llamada "La modernización del sector sanitario en Chile", el organismo calculó que las rentas percibidas por el Estado en 2004, siendo accionista minoritario, fueron apenas 20% inferiores a las que obtuvo cuando era dueño del 100% de esas firmas.

Inversiones entre 1999 y 2008 suman US$3.000 millones
Tres mil catorce millones de dólares alcanzan las inversiones privadas realizadas en el sector sanitario desde 1999 a la fecha. El año de inicio de este recuento no es arbitrario: fue cuando comenzó a operar la administración de estas empresas por parte del sector privado.

Según datos entregados por la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess), el principal porcentaje de este monto corresponde a gastos en el tratamiento de aguas servidas (US$ 1.438 millones), seguido de obras para agua potable y alcantarillado (US$ 1.349 millones). Los restantes US$ 227 son por otras inversiones.

Para el presidente de este gremio, Guillermo Pickering, el balance del ingreso privado a esta industria es absolutamente positivo. Plantea que el Estado financia íntegramente los 600 mil subsidios a las cuentas sanitarias de hogares de menores recursos con los dineros que recibe como dividendos de su participación en las utilidades de las empresas privatizadas. "E incluso les sobra plata", comenta.

El dirigente gremial -y ex subsecretario del Interior del Presidente Eduardo Frei- destaca que hacia 2012 el país tendrá el 100% de sus aguas servidas tratadas, lo que lo ubicará entre los cinco o seis estados más modernos en este parámetro. "El estándar en cobertura de aguas servidas de Chile está hoy dentro del 85% más desarrollado del mundo e incluso es más alto que el de Estados Unidos".

Pese a que en estos diez años desde que se inició la participación privada en el sector, las tarifas se han incrementado más de 25%, veinte puntos porcentuales de esta alza se explican por el cobro de tratamiento de aguas servidas, mientras que los servicios de agua potable y alcantarillado sólo ha subido en torno al 5%, incluyendo dos procesos tarifarios.

Para Pickering, estos datos validan completamente la decisión del gobierno de Frei de privatizar a varias de las principales empresas del sector. "El sector privado hace mucho mejor las cosas que el Estado en algunas materias. Y el sector sanitario es una de esas, así como el Estado lo hace mejor en otras, como el transporte público", asegura.

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