Dólar Obs: $ 788,22 | -0,33% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 28.684,10
IPC: -0,10%
Arturo Martínez, el negociador invisible del reajuste del sector público

lunes, 24 de noviembre de 2008

Pablo Obregón Castro
Economía y Negocios Online, El Mercurio

El presidente de la Central jugó un rol clave como coordinador de la Mesa del sector, pero, esta vez, desde una posición menos visible, lo que permitió al líder de la ANEF, Raúl de la Puente, alcanzar grados de protagonismo que no tuvo el año pasado.








El 22 de noviembre del año pasado, varios de los dirigentes que integraban la Mesa del Sector Público le prometieron vendetta al presidente de la CUT, Arturo Martínez, puesto que la noche anterior el mandamás de la Central había aceptado el exiguo reajuste de 6,9% propuesto por el Gobierno y, además, había cedido en el tironeo por un bono compensatorio permanente.

En su minuto, los dirigentes de la ANEF vieron ese acuerdo como una traición a los trabajadores, sobre todo porque un sector de la Mesa ya había acordado paralizar al día siguiente la administración central y municipal. La primera en descolgarse aquella mañana fue la Confusam de Esteban Maturana y la movilización perdió sentido rápidamente.

La sorpresa fue tal que, entonces, el propio De la Puente advirtió a "El Mercurio" que Martínez suscribió el polémico pacto sin comentarle previamente a la ANEF.

Claro que a renglón seguido -y en contra de la opinión de otros dirigentes de la administración central-, el mismo De la Puente salió a cuidar la unidad del movimiento y subrayó que, pese al exiguo 6,9%, el presidente de la CUT había actuado comisionado por la mayoría de los gremios que integraban la Mesa.

Durante la semana pasada, Martínez volvió a jugar un rol clave como coordinador de la Mesa, pero, esta vez, desde una posición menos visible, lo que permitió a De la Puente alcanzar grados de protagonismo que no tuvo el año pasado.

Un dirigente del sector recuerda que "Raúl lo apoyó (a Martínez) para que no hubiera un quiebre, pero, efectivamente, el año pasado él negoció solo y se cuestionó su liderazgo como coordinador. Entendió el mensaje y se mantuvo en una posición discreta".

Paralelamente, el paro -sigue- sirvió para aislar a las corrientes más duras y "visibilizar el movimiento sin vidrios rotos. La gente le creyó a la propuesta del equipo de Raúl y los gremios se sumaron".

Amarre

Históricamente, la negociación del reajuste para el sector público pone de manifiesto las diferencias que existen entre la ANEF y los otros gremios. En el Colegio de Profesores y entre los empleados municipales, por ejemplo, no cae bien el protagonismo de la administración central, sobre todo considerando que el magisterio y los municipales tienen más trabajadores que la ANEF.

Esta animosidad explica que la mayoría de los dirigentes -salvo algunos sectores de la ANEF- mantengan altos grados de respaldo al rol que juega Martínez como negociador, pese al revés sufrido el año pasado, cuando los trabajadores terminaron perdiendo poder adquisitivo.

Este grupo reconoce que De la Puente ganó visibilidad y se granjeó los vítores de la galería, pero también destaca la visión que tuvo Martínez para avalar la tesis del reajuste escalonado en un primer minuto y para negociar directamente con la Presidenta -a mediados se semana- una salida que permitió a los dirigentes mostrarse victoriosos frente a sus bases y flexibles frente a la opinión pública.

De hecho, el dirigente valoró el 10% ofrecido por el Gobierno, pero a renglón seguido envió un mensaje a las bases: "Yo creo que nos acercamos mucho al objetivo, nosotros peleamos hasta el final por 12%, pero cuando llegamos a 10% pensamos que ya era una meta aceptable".

Unidad o generosidad

Tal como advierte el dirigente del Colegio de Profesores, Osvaldo Verdugo, existe asombro de parte de algunos gremios con la forma como se negoció. "Es sorprendente que los dirigentes no reconozcan la inequidad al abordar el tema del reajuste en una sociedad que todos reconocemos que adolece de escandalosas desigualdades económicas".

"Quedó la idea -sigue- de que la solidaridad con los funcionarios que ganan menos nos divide. Evidentemente, hay sectores que están insatisfechos, independientemente del monto, porque esta era una oportunidad para abordar las inequidades".

Distinta es la opinión del presidente de la Confusam, Esteban Maturana, quien está convencido de que el reajuste escalonado fue "una golosina" que el ministro Velasco usó para tratar de quebrar la mesa, pero se equivocó.

"La propuesta de Velasco producía una ruptura de la cadena funcionaria, que son los ingresos ascendentes. Cuando se planteó la tesis del reajuste diferenciado, los sectores de más bajos ingresos podrían haber considerado que era una propuesta interesante, pero se dieron cuenta de que les estaban haciendo pisar el palito".

El viaje del ministro Andrade a Ginebra justo en medio de las tratativas es otra señal de la confianza del Gobierno respecto al rol que juega Martínez como negociador: "A nivel de la Mesa, no sabemos si nuestro ministro (Andrade) ya traía conversado el reajuste escalonado con Martínez. Ese dúo comparte el diseño. Cuando el Gobierno salió con esta tesis, sabía que tenía agüita en la piscina, pero la ANEF no compró".

Quiebres

Las negociaciones del reajuste sirven para que el sindicalismo exhiba sus grietas internas. Mientras la CUT (en su rol de coordinadora de la Mesa), los empleados municipales y los profesores están alineados detrás del rol protagónico que juega Martínez y de la idea de no tensionar en extremo la relación con el Gobierno, un sector de la ANEF -sobre todo aquel que se hace fuerte en el Registro Civil- ha sido, históricamente, más arisco con la administración.

La posición que adopta el Registro Civil es clave para marcar la intensidad de las movilizaciones, pues tiene, por sí solo, el peso para paralizar actividades claves del Estado.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia