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Mandatario comenzará el 22 de abril una gira oficial al gigante asiático:

La compleja invitación de China para que el Presidente visite la sede de Huawei

domingo, 07 de abril de 2019

Matías Bakit R.
Reportajes
El Mercurio

En las semanas previas a la visita, el gobierno de Xi Jinping ha transmitido que, como es usual, querría que Piñera haga una escala en la empresa de telecomunicaciones. En La Moneda aún no lo tienen en agenda, pero tampoco lo descartan: el conflicto de Huawei con EE.UU. forma parte de la guerra comercial de ambos países, un asunto en el que el Ejecutivo apuesta a no involucrarse. Una semana antes de la gira llegará a Chile el secretario de Estado, Mike Pompeo, de quien se prevé que aborde la relación con Beijing.



Una semana antes de la gira que realizará el Presidente Sebastián Piñera a China, el jueves 11, el Gobierno recibirá por primera vez la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

El ex director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) aterrizará en Santiago, según se prevé en el Ejecutivo, con un nítido mensaje: el interés de Estados Unidos por otorgar mayor relevancia a América Latina de la que le ha dado hasta ahora la administración de Donald Trump. Luego irá a Paraguay y terminará en Lima.

De hecho, en una iniciativa que se está llevando por un carril paralelo a sus conversaciones con el Gobierno, el enviado de la Casa Blanca realizaría en Chile un discurso ante académicos, expertos y representantes del mundo político para presentar la política de su país frente a la región. Para algunos, se tratará de un símil de la que hizo Barack Obama en marzo de 2011, en su Discurso para las Américas, en el Centro Cultural La Moneda.

Los temas que se tratarán con Pompeo forman parte de una agenda abierta, aunque en el Gobierno se reconoce que ya ha habido señales de que una de las temáticas que más le interesan al Secretario de Estado es dar a conocer la posición de su país con respecto a la cercanía que Chile y otros países del continente están teniendo con China.

Esta situación formaría parte de una reunión, ya confirmada, con el Canciller Roberto Ampuero.

En las minutas e informes que han circulado en los últimos días en el Ejecutivo se da cuenta que, de alguna manera, se espera que el creciente conflicto comercial entre EE.UU. y China -que ha despertado incertidumbre a nivel global, provocando una caída en los precios de los commodities , la inestabilidad en las bolsas de valores y una revisión a la baja de índices de crecimiento- se traslade a Santiago durante la visita de Pompeo.

Aunque la guerra es comercial, según se desprende de uno de estos documentos internos, a nivel político se presenta como el resultado de un cambio de paradigma de política internacional -que incluye a todos los países de América Latina, incluido Chile-, en el que la hegemonía norteamericana es desafiada por el poder chino (ver D9).

Es así como, en principio, el Gobierno contempla transmitir a la Casa Blanca que Chile no elegirá entre dos países ni restringirá sus relaciones comerciales, pero que EE.UU. puede estar tranquilo de la larga relación política que tienen ambos países, marcada por la visita que realizó el Presidente Piñera a Trump, en septiembre del año pasado.

Otros ejes de la visita serían la situación de Venezuela y el interés de La Moneda para lograr la visita del Presidente Donald Trum en noviembre, para la cumbre de la APEC.

¿ Visita a Huawei?

Pocas veces una gira oficial ha sido manejada de forma más hermética que la que iniciará el Presidente el día 22 de este mes a China, que se extenderá por tres días y luego incluirá a Corea del Sur.

En el Gobierno recibieron el año pasado la invitación desde el gobierno de Xi Jinping. El propio Piñera presenció las diferencias entre Beijing y Washington durante la cumbre del G20 en Buenos Aires, en cuyo plenario pidió que ambos países arreglaran sus diferencias comerciales: la tensión llegó a instalar en La Moneda una interrogante respecto del momento en que sería indicado hacer la visita, siempre durante este año.

El viaje, hoy, ya está totalmente confirmado. Pero China, dicen en el Gobierno, insiste por un lado en que las relaciones comerciales y políticas entre ese país y Santiago sean más abiertas. Y, de acuerdo con los mismos personeros, habría buscado incluir en la visita presidencial una parada a la empresa de telecomunicaciones Huawei, en la ciudad de Shenzhen.

Explican los expertos que la iniciativa no es nueva, pues el país oriental suele invitar a sus visitas a conocer la sede. De hecho, ya han estado ahí varios empresarios chilenos, el embajador en misión especial para el Asia-Pacífico, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y el Canciller Ampuero.

El conflicto estalló a fines del año pasado, luego de la solicitud de extradición pedida por el gobierno de Trump contra la directora financiera de Huawei e hija del fundador, Meng Wanzhou, quien fue arrestada en Canadá en diciembre y hoy cumple arresto domiciliario en ese país. Se la acusa de posibles violaciones a las sanciones estadounidenses contra Irán. Luego, la Casa Blanca prohibió a sus agencias gubernamentales adquirir la tecnología Huawei por considerarla una amenaza para la seguridad mundial.

El ir a la compañía, dicen en el Gobierno, es complejo por el simbolismo que encierra. Al respecto, señalan que no se puede descartar una visita de Piñera a la empresa, pero que aún no existe una definición. Por ahora, explican, no está en agenda.

Algunas autoridades señalan que las relaciones con Huawei ya son buenas, por lo que no se necesitaría mejorarlas. La licitación de los planes relativos a la fibra óptica austral, que incluye un cable submarino entre Puerto Montt y Puerto Williams, fue ganada por la empresa china.

"El Mercurio" no logró obtener una versión del gobierno chino sobre la visita del Presidente Piñera y las prioridades de Beijing.

La avanzada

Esta semana, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Carolina Valdivia, viajó a China, donde participó en la reunión de consultas políticas entre los viceministros de ambos países. En el encuentro también estuvo el embajador Luis Schmidt y funcionarios de Cancillería y la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon).

El objetivo de la reunión era repasar, entre los dos países, las diferentes etapas y objetivos de la gira presidencial.

Fue, según dicen, un encuentro extenso, que el martes pasado se extendió entre las 10 de la mañana y las tres de la tarde, incluyendo un almuerzo típicamente chino.

Dos fueron los temas principales que se trataron.

De parte de Chile, establecer un diálogo político que amplíe la oferta exportadora del país en el gigante asiático, y ayude a evitar las medidas proteccionistas. De acuerdo con cifras de la Direcon, el intercambio económico entre ambos países es de 42.791 millones de dólares. De esta cifra, 25.287 millones de dólares corresponden a exportaciones chilenas al mercado chino.

El segundo punto pasaba por aumentar la relación política de ambas naciones.

Por su lado, China intentó instalar dos objetivos. Uno apuntó a mejorar las condiciones para sus empresas en Chile. El otro, dicen en Cancillería, se relaciona con el rol político -y de puente- que esperan de Chile en la región.

De acuerdo con quienes han sido parte de las negociaciones, Beijing vería una especial estabilidad institucional de Chile -en comparación con otros países de América Latina- y que una alianza con el país es funcional, con miras a la disputa por la hegemonía política, diplomática y comercial con EE.UU.

Es por eso que en La Moneda piensan que la idea de China de aumentar sus inversiones en Chile -país en el que tiene mucho menos negocios que, por ejemplo Perú, Venezuela, Argentina y Brasil- habría pasado de ser una prioridad económica a una político-estratégica.

De ahí que, según fuentes diplomáticas, en los últimos dos años haya cambiado el trato de los enviados chinos.

"Esto podría perjudicar el dichoso presente y futuro prometedor de nuestra cooperación económico-comercial bilateral", dijo en la semana el consejero económico y comercial de la sede diplomática china, Lui Rutao, sobre el caso de posible dumping en la importación a Chile de bolas de acero.

En esta misma línea, en el Gobierno comentan que las autoridades chinas han sido bastante activas a la hora de sugerir más facilidades para invertir en Chile. Esto, pese a que en los últimos años esta casi se ha doblado.

"De acuerdo con InvestChile, en 2017 las firmas chinas habrían invertido poco más de US$ 3 mil millones en el país; mientras que en 2018, sólo contabilizando grandes transacciones, superarían los US$ 6.500 millones. Así las cosas, la presencia china en nuestro país se ha tornado evidente, con marcas tan renombradas como Huawei, en telecomunicaciones; Mobike, la exitosa plataforma de uso compartido de bicicletas, o BYD, cuyos buses eléctricos han venido a renovar el transporte urbano de Santiago", explica Juan Esteban Musalem, Presidente de la Cámara Chileno China de Comercio, Industria y Turismo.

En La Moneda tampoco ha pasado inadvertido el perfil del embajador de Beijing en el país, Xu Bu.

Quienes lo conocen y lo han visto trabajar cuentan que tiene manejo político y mucho conocimiento del mapa de poder en Chile y América Latina.

"La guerra comercial no corresponde a los intereses de China, tampoco de Chile y tampoco de la economía mundial", dijo en diciembre, tras la cumbre del G20. "Todo el mundo debería estar en contra del proteccionismo y también en contra de una guerra comercial", agregó.

Empresarios: los protagonistas

La empresa a la cual sí asistirá Piñera durante su visita a China será BYD, que enviará los nuevos buses para el sistema de transporte público de Santiago.

Gran parte de la gira estará enfocada en el ámbito comercial. Es por eso que, pese a que la lista de acompañantes está en construcción, se dice que por seguro habrá empresarios de todos las áreas que exportan al gigante asiático.

Así, estarían en el grupo representantes de Fedefruta, el sector minero, las telecomunicaciones y otros. Uno de los que, se dice, viajarán será Francisco Silva, del Grupo Security. También se integraría Juan Eduardo Errázuriz, de Sigdo Koppers, y un alto ejecutivo de Agrosuper, entre otros.

Uno de los invitados es el Presidente de Quiñenco, Andrónico Luksic, quien aún no confirma su participación, pero no la ha descartado, debido a su estrecha relación comercial que ha establecido en China. En el Gobierno estiman que lo más probable es que se sume a la gira.

En la delegación -que estará encabezada por el Presidente, el ministro Roberto Ampuero y el Direcon, Rodrigo Yáñez- estará el embajador y ex Mandatario Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Además, estarán el presidente del Senado, Jaime Quintana, y se invitó a su par de la Cámara de Diputados, Iván Flores (DC). También se contempla la presencia de la senadora Ena von Baer (UDI), y los diputados Alejandro Santana (RN), Francisco Undurraga (Evópoli) y Javier Macaya (UDI).

Un punto clave de la visita será la participación de Piñera en el Foro de la Franja y la Ruta. Se trata de una iniciativa de cooperación internacional promovida por Beijing, que tiene el objetivo de promover antiguos trayectos internacionales de comercio, entre numerosos países de Asia, Europa, África y América.

En la reunión estarán presentes más de 40 jefes de Estado de todo el mundo. El Mandatario pretende reunirse con varios de ellos en reuniones bilaterales. Algunos de los que pueden ir serán el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el Primer Ministro de Italia, Giuseppe Conte.

El encuentro será, además, una oportunidad para que Chile presente su visión estratégica en relación con los países asiáticos.

"En el Foro somos el único país sudamericano en participar. Ahí el Presidente Piñera podrá plantear nuestra mirada estratégica, ya que se lo tiene considerado como orador de honor. Para Chile es muy importante el consolidar nuestro liderazgo regional ante un país tan importante como China", dice el diputado Issa Kort (UDI), presidente pro tempore del "Diálogo Político entre el Congreso Nacional de Chile y la Asamblea Popular de China".

"China es nuestro principal socio comercial. El principal lugar donde van nuestras exportaciones. El mercado de cerezas de Chile depende totalmente de las ventas a China, donde esta fruta es furor en el Año Nuevo. Lo mismo sucede con productos como el salmón y los arándanos", agrega Osvaldo Rosales, ex director General de Relaciones Económicas Internacionales y ex director de la Cepal, actualmente analista y consultor en temas de economía internacional.

En el Gobierno pretenden que la intervención del Presidente apunte a manifestar una idea que se viene planificando hace meses: Que Chile sea la base, el punto de partida, de las nuevas rutas chinas en América Latina (ver recuadro).

En medio del conflicto con Beijing, el secretario de Estado realizaría en Chile un discurso ante académicos, expertos y representantes del mundo político para presentar la política de su país frente a la región.

Esta semana, la vicecanciller, Carolina Valdivia, viajó a China, donde participó en la reunión de consultas entre ambos países. El gigante asiático insistió en que las relaciones comerciales y políticas con Chile -considerado como un país estratégico en la región- sean más abiertas.

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