Fondos Mutuos
El desarrollo de los mercados financieros y de las cifras económicas locales y externas ha entregado señales bastante claras sobre la existencia de menores presiones inflacionarias hacia el mediano plazo en nuestra economía. Sin embargo, debemos tener claro que estamos ante la presencia de un cuadro de menos inflación pero con menos crecimiento, motivo por el cual debemos tomar con cautela esta noticia que, después de todo, es un alivio dentro del complejo escenario que atraviesa actualmente la economía.
En particular, los mismos elementos que generaron el incremento del IPC en el transcurso de 2007 y gran parte de 2008, son los mismos que hoy estarían contribuyendo significativamente para que la inflación el próximo año se ubique en torno a 4,5%, o menos si es que existe una profundización aún mayor de la crisis de liquidez. Es así como el petróleo WTI ha descendido un 50% desde los máximos niveles anotados en julio, mientras que el precio de los granos lo ha hecho en 41% y el valor del cobre en un 47%. Junto con lo anterior, el FMI corrigió la estimación de crecimiento mundial para el 2009 desde 3,9% a un 3,0%, lo cual también contribuye a una reducción de la inflación externa proveniente de las brechas de actividad de nuestros socios comerciales.
Sin embargo, las favorables perspectivas de inflación han sido opacadas por el deterioro del escenario de actividad. En el resto del mundo, las señales de recesión en EE.UU. ya resultan evidentes, principalmente debido a la caída de 1,2% en las ventas de retail en septiembre (luego de dos caídas sucesivas en julio y agosto), la producción industrial anotó la mayor caída desde la recesión de 2001 y los niveles de confianza son comparables sólo con la recesión del año 1990. Ello, junto a las recientes caídas en el precio de viviendas y en los mercados bursátiles, configura un escenario en el que resulta altamente probable que la economía estadounidense entre en recesión en el transcurso de este año.
Por su parte, en Chile el escenario también ha evidenciado un deterioro adicional en lo que respecta a perspectivas de actividad que, en conjunto, explican un sesgo a la baja en nuestra estimación de crecimiento de 2,8% para 2009. Junto con el menor impulso que se espera desde el resto del mundo, los incrementos en las tasas de interés de corto plazo en las últimas semanas y los resultados de la encuesta de créditos bancarios publicados por el Banco Central (en la que un 91% de los encuestados declaró haber endurecido los criterios otorgamiento de colocaciones), nos lleva a refirmar nuestra visión que el foco de preocupación tanto de las autoridades como del público en general pasará desde la inflación en el bienio 2007 – 2008 al crecimiento económico en el bicentenario.