Dólar Obs: $ 672,83 | 0,69% IPSA -0,60%
Fondos Mutuos
UF: 27.639,18
IPC: 0,50%
Cerca de 45 mil personas, según la policía:

Masiva manifestación en Madrid pide dimisión de Sánchez y adelanto de elecciones

lunes, 11 de febrero de 2019

Carolina Álvarez Peñafiel
Internacional
El Mercurio

La protesta fue convocada por el Partido Popular y Ciudadanos y secundada por Vox.



Pedro Sánchez está cada vez más acorralado. El Presidente español y líder del Partido Socialista (PSOE) tuvo que escuchar ayer cómo las miles de personas que marcharon por Madrid aludían a él gritando "traidor a la patria", o pedían "elecciones ya", en una protesta por sus acuerdos con los soberanistas catalanes. De poco sirvió que a fines de la semana pasada se hubiera arrepentido de su decisión de designar a un "relator" para la mesa de diálogo de los independentistas.

Convocada por las principales fuerzas opositoras, el Partido Popular (PP, derecha conservadora) y Ciudadanos (C's, centro liberal), y secundada por el partido de extrema derecha Vox, la manifestación colmó la Plaza de Colón con banderas de España, en un gesto de apoyo a la unidad del país. La policía cifró los participantes en 45.000, aunque los organizadores estaban seguros de que fueron unos 200.000. Gran parte de ellos llegaron desde fuera de la capital, en buses dispuestos por los partidos, consignó EFE.

"El tiempo del gobierno de Sánchez ya ha acabado", dijo el líder del PP, Pablo Casado, quien pidió a los votantes que castiguen al PSOE en las elecciones europeas, regionales y municipales de mayo. En declaraciones a la prensa, denunció la "rendición socialista" y los "tratos bajo la mesa" que, a su juicio, ha desarrollado el gobierno de Sánchez con los independentistas catalanes.

El presidente de C's, Albert Rivera, pidió a su turno que Sánchez "convoque elecciones ya", para poder "elegir un gobierno constitucionalista".

Rivera dijo que Sánchez "engañó" al decir que convocaría elecciones "y no lo hizo". El dirigente liberal no descartó nuevas movilizaciones si no se anticipan los comicios previstos originalmente para 2020. "Ya basta que los separatistas nos marquen el camino", dijo, al denunciar el diálogo que ha mantenido el gobierno español con los partidos independentistas catalanes.

El líder de Vox, Santiago Abascal, fue mucho más allá y abogó por la suspensión de la autonomía en la región de Cataluña y acusó al gobierno de Sánchez de "traición". Desde que a fines del año pasado logró importantes avances en Andalucía, su partido ha subido en las encuestas para la elección general (con 6,5%).

Sánchez, quien heredó la crisis catalana de su predecesor, Mariano Rajoy (PP), respondió ayer a sus oponentes políticos que su Ejecutivo trabaja por la unidad de España, "que significa unir a los españoles y no enfrentarlos como están haciendo las derechas (...) hoy". En un acto del PSOE en Santander dijo que respeta la manifestación, pero recordó que cuando era el líder de la oposición, respaldó al entonces Presidente en la situación en Cataluña, después de que los funcionarios separatistas realizaron un referéndum de independencia, en octubre de 2017.

El dirigente socialista llegó a la Presidencia española en junio, tras una moción de censura contra el Ejecutivo de Rajoy y apoyado por un grupo de partidos que le permitieron confirmarse en el cargo. Sin embargo, su posición es débil, porque el PSOE tiene 86 escaños y le faltan otros 92 para tener mayoría.

"Lo que estoy haciendo ahora como Presidente, siempre respetando la Constitución, es solucionar una crisis de Estado que el PP contribuyó a agravar", dijo Sánchez, en referencia a la decisión del gobierno conservador de intervenir el Ejecutivo regional y acusar de rebelión a los líderes del llamado procés, un juicio que comienza esta semana (recuadro).

"El juicio incrementará el voltaje político. Ahora mismo el gobierno no tiene demasiadas opciones que no pasen por endurecer su posición hacia los partidos independentistas. En todo caso, la legislatura está en vía muerta", dijo a "El Mercurio" Pablo Simón Cosano, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid y editor de Politikon.

El problema adicional de Sánchez es que lo acusan de acordar con los catalanes por conveniencia: sin los votos de los separatistas que están en el Congreso de los Diputados no podrá aprobar el presupuesto, lo que se tramitará esta semana. "En la pugna sorda que hay en el seno de los independentistas si, al final, se imponen los fundamentalistas sobre los pragmáticos, entonces no habrá presupuestos", comentó a este diario Cesáreo Rodríguez-Aguilera de Prat, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Barcelona, quien coincide con Simón en que el escenario más probable es que Sánchez se vea finalmente obligado a adelantar las elecciones.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia