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Norma promulgada hace dos semanas entra en régimen a inicios de 2021:

Empresas de factoring se preparan para impacto de "Ley de Pago a 30 Días" en negocio de facturas

miércoles, 16 de enero de 2019

Juan Nicolás Gamboa
Economía y Negocios
El Mercurio

Industria, cuyos ingresos dependen de la demora del pago a proveedores, deberá hacer cambios a sus modelos de negocios.



La Ley de Pago a 30 días, promulgada a inicios de mes, ayudará a las empresas que verán disminuir el tiempo de cobro de sus facturas. Según la ley, y a partir de 48 meses, las compañías deberán pagar en un máximo de un mes las compras que hagan a sus proveedores, dejando de lado los tradicionales plazos de 60, 90, 180 y hasta 360 días. Los que no miran con tanta tranquilidad estos cambios son las empresas que transformaron esta extensión de tiempo en un negocio: las firmas de factoring . Estas se posicionaron como el vehículo de financiamiento de un enorme grupo de empresas, principalmente pequeñas y medianas, al comprar sus facturas con una tasa de descuento y cobrar el pago íntegro de esta en el plazo establecido.

"Pero con duraciones menores, se generan menos ingresos", dice Cristián Rodríguez, gerente general de SRM Asset Management, firma de origen brasileño especializada en la compra de facturas. "Para compensarlo, tendremos que financiar más facturas cortas". Este es uno de los caminos que planifica la industria del factoring para cuando entre en régimen la ley a inicios de 2021: enfocarse en un mayor número de facturas, pero de menor plazo. Esto implica un desafio operacional.

"Lo que vemos es que habrá un aumento en el volumen de facturas, por lo que el desafío será adaptar los ritmos a través de la tecnología necesaria que dé más agilidad", dice Rodrigo Carvallo, gerente general de la Asociación Chilena de Empresas de Factoring (Achef), organización que reúne a un grupo de grandes empresas dedicadas al factoring en Chile.

Se trata de un desafío que enfrentarán varias compañías en el país: hay 56 empresas que se dedican al factoring no bancario y 10 que lo hacen asociado a grupos bancarios, los que se llevan cerca del 85% de la torta, que según algunas estimaciones financia US$ 30.000 millones al año. Una parte del negocio de las facturas se realiza a través de la Bolsa de Productos, instancia en la que en 2018 se realizaron cerca de US$ 1.000 millones en transacciones, un alza de 38,1% en relación al año anterior. "La industria está expectante para ver cómo afecta esta ley, pero entendemos que la necesidad de financiamiento va a seguir existiendo", dice Cristopher Bosler, gerente general de la Bolsa de Productos.

Coincide Marcelo Lazen, presidente de la Asociación de Empresas de Factoring, agrupación de empresas medianas y pequeñas dedicadas al giro. "Aunque no hay claridad de lo que pueda ocurrir, podríamos ver una disminución en el volumen de facturas emitidas", dice Lazen. "Pero tampoco implica que el factoring vaya a desaparecer porque siempre habrá requerimientos".

De hecho, la creciente necesidad del factoring de los últimos años llevó a que muchos inversionistas fuera de la industria buscaran sumar las facturas a sus portafolios. Esto llevó a la creación de fondos especializados. LarrainVial, BTG Pactual y MBI son algunas de las gestoras que lanzaron vehículos para que institucionales y family offices invirtieran en estos documentos. Al cierre de 2018, estos fondos sumaban US$ 400 millones en inversiones, un alza de 121% en los dos últimos años.

"La ley va a cambiar la necesidad de financiamiento desde el proveedor, quien debía esperar, al comprador, quien deberá pagar antes", dice Bosler, de la Bolsa de Productos. "Esto significa que la industria pasará del factoring , al confirming , que es como se llama la actividad de financiar el pago adelantado de estos documentos". Bosler dice que en cinco años, "el confirming podría representar la mitad del mercado".

Carvallo discrepa y cree que el foco seguirá en el factoring , por la oportunidad que genera en otro aspecto del negocio: el servicio de cobranza, cuyos ingresos dependen del número de documentos. "Con la ley, la cobranza más certera y ordenada, aumentarán el volumen de facturas para negociar", afirma.

De acuerdo a Lazen, hay que ver cómo la ley se desarrolla en la práctica, pero él ve que hay sectores, por la realidad de sus flujos, que deberán seguir dependiendo del factoring . "Es una ley que favorece a las pymes, lo cual es positivo, pero hay industrias que operan con otros tiempos", dice. "De hecho, el sector exportador recibe sus retornos a 120 o 180 días".

"La ley va a cambiar la necesidad de financiamiento desde el proveedor, quien debía esperar, al comprador, quien deberá pagar antes".
CHRISTOPHER BOSLER, DE LA BOLSA DE PRODUCTOS

"Habrá un aumento en el volumen de facturas con duraciones más cortas, lo que nos llevará a implementar tecnología para agilizar los procesos".
RODRIGO CARVALLO, GERENTE
GENERAL DE LA ASOCIACIÓN CHILENA DE EMPRESAS DE FACTORING (ACHEF)

"Hay industrias que operan con otros tiempos y que no podrán pagar a 30 días. De hecho, el sector exportador recibe sus retornos a 120 o 180 días".
MARCELO LAZEN, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE EMPRESAS DE FACTORING

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