Dólar Obs: $ 672,26 | -0,02% IPSA 0,02%
Fondos Mutuos
UF: 27.553,34
IPC: -0,10%
Senadora DC y exministra de la Segpres y del Trabajo

Ximena Rincón: "Estoy disponible para una candidatura presidencial"

domingo, 30 de diciembre de 2018

Alex von Baer
Política
El Mercurio

Parlamentaria advierte, eso sí, que una eventual postulación debe surgir de las regiones, y que su prioridad es su zona, el Maule. "No la voy a descuidar", dice. Como mensaje, llama a resolver los problemas del país con diálogo. "Es la única opción de sacar adelante a Chile, las confrontaciones solo destruyen", afirma.



Tras hacer un extenso balance sobre la forma en que se dio en 2018 el diálogo entre el Gobierno y la oposición en el Congreso, y emitir una desmenuzada opinión de algunas reformas del Presidente Sebastián Piñera, la senadora DC Ximena Rincón responde rápido y sin dubitar, de forma concisa, cuando se refiere al panorama presidencial en la ex Nueva Mayoría, en el que solo dos dirigentes PPD -Heraldo Muñoz y Ricardo Lagos Weber- asomaron dentro de las diez figuras mejor evaluadas en la encuesta CEP.

-En la DC aún no se perfilan con claridad los "presidenciables". Usted ya fue precandidata en 2012. ¿Estaría disponible para postular a La Moneda?

-Sí.

-¿Va a empezar a recorrer el país en 2019, entonces?

-Yo estoy disponible para una candidatura presidencial, pero estoy concentrada en mi región, el Maule. Es mi prioridad hoy. Cualquier candidatura, si surge, será desde las regiones, porque creo en ellas y en que, para que se escuche su voz, Chile necesita liderazgos regionales. Santiago es importante, pero las regiones son todo.

-Tras la CEP, el diputado DC Gabriel Silber pidió a los senadores tomar un rol más activo y nacional. ¿Recoge ese guante?

-Por supuesto. Con Gabriel somos amigos, él sabe que cuenta conmigo. Pero las cosas suceden cuando tienen que suceder, ningún liderazgo presidencial ha sido impuesto. Han surgido.

-Pero una candidatura no sale de una región, implicar recorrer varias y generar apoyos.

-Por cierto. Si llegase a ocurrir, uno siempre está disponible, pero sin descuidar el Maule. La región tiene una potencialidad increíble, pero el Gobierno comete un error tras otro. Por ejemplo, el MOP insiste en una brutalidad: un bypass que no es necesario, que no sé si es un error de juicio o un negocio.

-Usted ha abogado por una "oposición inteligente", que apoye los proyectos del Ejecutivo cuando sean buenos para el país. ¿Se relaciona con su disposición a postular a La Moneda?

-Para nada. Es mi convicción, desde mi experiencia, porque he estado en el Gobierno y la oposición. He visto lo que está pasando en Chile y el mundo: la única opción de sacar adelante al país es desde el diálogo. Las confrontaciones no llevan a ningún lado, solo destruyen.

-La centroizquierda, no obstante, aún no ha logrado rearticular un mensaje común. ¿A qué lo atribuye? Valentina Quiroga, de la fundación de la expresidenta Michelle Bachelet, afirmó que el sector "debe volver a sintonizar con la ciudadanía", y que la centroderecha lo ha hecho mejor en ese plano.

-La ciudadanía se ha desencantado con todos, no percibe para nada esto de la centroizquierda y centroderecha. Por eso surgen líderes como Bolsonaro y Trump tan fácilmente; la gente se encanta con discursos de personas. La ciudadanía espera de nuestro sector que haya unidad de objetivos pensando en ellos, en su vivienda, agua potable, infraestructura vial, en pequeños proyectos, cuando hay un gobierno que prometió tiempos mejores, y no se da cuenta de que la cantidad de trabas que hay hacen imposible esa aspiración.

-Usted señaló, tras el acuerdo presupuestario con el Gobierno, que primó un ánimo de diálogo que "hace tiempo no veía". Pero luego, oficialismo y oposición se enfrentaron duramente por la decisión de La Moneda de no firmar el Pacto Migratorio. ¿Hay espacio para entendimientos todavía?

-Si hay unidad de propósito y claridad de objetivos, siempre habrá espacio para encontrar el tono y el camino para alinear voluntades. Si no, es difícil. Lo del Pacto Migratorio fue una sorpresa. El 5 de diciembre le pregunté al canciller Roberto Ampuero qué iban a hacer, y me dijo "Ximena, no es vinculante, no hay problema". Fue una decisión de Interior, sin conversarlo con el canciller...

-Que generó que dirigentes como el senador Juan Pablo Letelier (PS) dijeran que no aprobarán proyectos del Gobierno si el Presidente no modifica su accionar. ¿Está usted en esa línea?

-Bloquear por bloquear no tiene sentido. Si uno tuviera claridad de a dónde quiere ir el Gobierno, sería fácil avanzar, pero si uno se sorprende y no hay claridad, actúa en base a su convicción. Ahí, el Ejecutivo no puede sorprenderse, y debe entender que si no tienen mayoría en el Parlamento, tienen que ponerle más inteligencia y planificación, porque en este primer año hubo muchos discursos, pero no hubo objetivos claros, sino mucho desorden. La oposición ha rechazado proyectos que no debían serlo, o mejorado algunos; quizás los tonos o formas no han sido adecuados. En el aumento de los recursos a hogares del Sename, por ejemplo, presionamos al Gobierno para que haya estándares para recibir recursos, y lo incluimos en la comisión del Senado y despacharemos el proyecto en enero con acuerdo, pues no podíamos negar que se requieren más recursos.

Críticas a reformas del Gobierno

-¿En qué temas se deben buscar acuerdos?

-En la modernización tributaria, el Gobierno tiene que sentarse a conversar en serio con la oposición si quieren sacar su proyecto, porque hay un escenario complejo: que entre las ideas fuerza del candidato Piñera estaba el crecimiento, y a diez meses, uno ve que los tiempos mejores no llegan.

-Desde la DC se ha propuesto aprobar la reintegración de sistemas si el Ejecutivo se abre a aumentar el impuesto personal al tramo de mayores ingresos, de 35% a 40%. ¿Adhiere a eso?

-No quiero adelantar posición, falta conversación.

-Usted fue ministra del Trabajo. ¿Ve posible un acuerdo en pensiones? ¿Qué puntos deben modificarse de la propuesta del Gobierno para ello?

-Varios. Si bien el dar más recursos para el Pilar Solidario es algo útil que hay que aprobar, eso no es una reforma. La propuesta mantiene el monopolio de las AFP sobre el 10% actual de la cotización, y no hay claridad sobre quién administrará el 4% adicional. Yo espero que todos los fondos sean administrados por los otros actores, como ocurre en EE.UU., y no solo por las AFP. No puede ser que sea un club de amigos. Se puede hacer de forma gradual: primero, que las otras entidades accedan a los cuatro puntos adicionales, y en diez años a todo. Tampoco hay claridad sobre lo que pasa en Dipreca y Capredena, con todo lo que ha pasado en Carabineros y las FF.AA. Se mantiene el statu quo en esos ámbitos. Entonces, el Gobierno, por compromisos y convicciones, no puede hacer cambios reales al sistema. Y pongo temas adicionales: mecanismos para evitar lagunas, o pensar cómo se llega progresivamente a un aporte cercano al 19% de la OCDE.

-Senadores de oposición plantearon como principal solicitud que el 4% adicional sea manejado por un ente estatal. Si La Moneda accede, ¿se despeja el camino para un acuerdo?

-Antes que eso, primero quiero que el Gobierno responda en cuánto se mejorarán las pensiones y cuándo, que nos firmen el resultado del proyecto, porque no quiero que nos indiquen en ocho años como autores de una reforma que sigue pagando pensiones miserables.

-Y si eso es clarificado, ¿es difícil negarse a esta reforma, dado que la ciudadanía anhela un aumento de sus pensiones?

-Es difícil negarse, porque la gente no entiende la técnica y no tiene por qué entenderla. Por eso hay que trabajar en la reforma y, como somos los que ponemos los votos, ¡que nos digan el resultado! Eso le importa a la ciudadanía al final.

-Y la reforma laboral del Ejecutivo. ¿Cómo la ve?

-Es súper precipitado hacer un cambio relevante a las modificaciones que se hicieron en el gobierno anterior a la negociación colectiva, porque llevan un año en implementación; quizás algún ajuste, modernizar la Dirección del Trabajo. La propia dirección ha admitido que ha bajado la conflictividad, y está aumentando la sindicalización. El desafío se está cumpliendo.

"El Gobierno no tiene claridad en La Araucanía"

-¿Cómo ha visto el accionar del Ejecutivo en La Araucanía, tras la crisis por la muerte del comunero Camilo Catrillanca?

-Faltó manejo, mesura, no apurarse en los juicios. Es un tema doloroso, pasan los días y no hay lecciones aprendidas. Perdimos una oportunidad para La Araucanía.

-¿Lo dice por la agenda del Plan Araucanía, que incluía el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios?

-Claro. Luego de lo ocurrido, el quiebre es mayor, y el desafío es mayor que antes. Debiéramos sentarnos a la mesa y preguntarle al pueblo mapuche cuáles son sus derechos culturales, evaluar la autogestión política y económica, escaños reservados. Las crisis son oportunidades, pero siento que el Gobierno no tiene claridad en este minuto.

"La ciudadanía no percibe para nada esto de la centroizquierda y la centroderecha. Por eso surgen líderes como Bolsonaro y Trump tan fácilmente, porque la gente se encanta con discursos de personas".

"Bloquear proyectos por bloquear no tiene sentido. Si uno tuviera claridad de a dónde quiere ir el Gobierno, sería fácil avanzar, pero si uno se sorprende y no hay claridad, actúa en base a su propia convicción".

"Primero quiero que el Gobierno nos responda en cuánto se mejorarán las pensiones y cuándo. Es difícil negarse a esta reforma, y por eso hay que trabajarla. Como ponemos los votos, que nos digan el resultado. Eso le importa a la ciudadanía".

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia