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En paralelo, la directora sigue asistiendo a Ivan Fischer

Música, educación y sociedad: los proyectos de Alejandra Urrutia

sábado, 29 de diciembre de 2018

Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio

El lunes 7 de enero dirigirá a 315 músicos en la Novena Sinfonía de Beethoven, en la Estación Mapocho. Y el sábado 12 inaugura en Portillo su propio festival, con una academia para 52 jóvenes.



Alejandra Urrutia (1976) vuelve a combinar las dos pasiones que mueven su carrera musical: lo social y lo educativo.

Tras dos exitosas convocatorias, reunió a una orquesta de 110 instrumentistas y un coro de 203 voces -44 de ellos extranjeros y la gran mayoría sin experiencia musical previa- para su proyecto "Concierto por la hermandad".

Junto a la directora coral Paula Elgueta han trabajado arduamente con estos voluntarios para preparar una obra cumbre de la literatura sinfónico-coral: la Novena Sinfonía de Beethoven, y así poder interpretarla el lunes 7 de enero en la Estación Mapocho (20:00 horas, gratis).

"El objetivo es unir a gente de distintas nacionalidades que están viviendo en nuestro país, con chilenos, para compartir el mismo mensaje de fraternidad y alegría del texto de Schiller. La migración es un fenómeno conmovedor y, al mismo tiempo, concreto", comenta Urrutia.

"La mayor parte de la gente nunca había cantado en su vida, esta experiencia los marcará profundamente. Están todos felices, se juntan en grupos para ensayar y discuten sobre lo que es una fuga. Es algo hermoso", agrega. Y remata: "No tengo ninguna duda de que va a venir mucha gente, y de que esto va a ser un hito musical y social".

Solo cinco días después de concretar ese monumental proyecto, Alejandra Urrutia inaugurará su propio festival a dos horas de Santiago: el 1 {+e} {+r} Festival Internacional de Música de Portillo, que se realizará entre el 12 y el 22 de enero.

Con dos ensambles invitados -el Blair String Quartet, de EE.UU., y el Cuarteto de Clarinetes Andes-, habrá conciertos todos los días en el hotel Ski Portillo, viabilizando así el mecenazgo de una academia que tendrá a 52 jóvenes músicos becados.

"Postularon 150 jóvenes y lamentablemente tuvimos que seleccionar a 52 de ellos, todos latinoamericanos. Tienen entre 18 y 30 años, y son muy talentosos", detalla Urrutia.

"Con este festival yo combino la excelencia musical y la música de cámara, en una instancia que permite que los jóvenes se formen con una concentración de 24 horas diarias en su instrumento. Es una experiencia que les cambiará la vida y que yo tuve la fortuna de vivir en Aspen, fui tres veranos como violinista y dos como directora. Sé cuán esencial es para la formación de un músico, especialmente cuando trabajas en música de cámara", explica la directora. Y destaca el apoyo que tuvo del gerente de Portillo, Miguel Purcell: "No tienes que explicarle nada, porque él comprende exactamente la importancia de esto".

El domingo, en el cierre, actuarán los 52 estudiantes y sus profesores, con la dirección de Urrutia. Tocarán "Vilama" de Carlos Zamora, la Serenata de Richard Strauss y la Sinfonía N° 3 de Beethoven. Este programa lo repetirán, además, el lunes 21 en el Liceo Bicentenario de Quilicura, y el martes 22, en el Teatro Municipal de Las Condes (Portillofestival.com).

Enseñar y aprender

En paralelo a la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile, que cesó en marzo pasado, Alejandra Urrutia comenzó en 2017 a trabajar como asistente del célebre director húngaro Ivan Fischer.

"Acabo de volver de Budapest, estuve un mes allá, ensayando y con giras, y Fischer me hizo dirigir a la famosa Budapest Festival Orchestra en uno de los conciertos de medianoche que hace en los castillos", cuenta.

Su próximo mes de entrenamiento en Hungría será en mayo, un aprendizaje que está articulando con su retorno a la dirección de jóvenes músicos, tras sus meritorios logros con la Juvenil de Curanilahue entre 2006 y 2013. En junio se convirtió en la sucesora de Sergio Prieto al frente de la Orquesta de Cámara del Municipal de Santiago, una orquesta de cuerdas de 22 jóvenes becados de la entidad. "Ha sido hermoso, tienen una energía que me encanta y son muy talentosos, entonces tú les pides algo y lo hacen, como si nada", reconoce.

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