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Estuvo durante 14 años a cargo:

Sacerdote Carlos Cox deja rectoría del Santuario de Maipú

lunes, 17 de diciembre de 2018

Pamela Gutiérrez
Nacional
El Mercurio

El religioso, aquejado de leucemia, será reemplazado por Raúl Arcila.



Durante 14 años, el sacerdote Carlos Cox fue rector del Santuario Nacional de Maipú (Templo Votivo). Ayer entregó el cargo a quien será su sucesor, el religioso Raúl Arcila. El plan original, anunciado en octubre por los Padres de Schoenstatt, era enviar al religioso al santuario de la congregación en Alemania, pero hubo cambio de planes.

El sacerdote está aquejado de una leucemia que lo obligará a quedarse en Chile.

-¿Qué significa para usted dejar el santuario?

"Me alegra mucho lo que ha crecido no solo en número, sino también en presencia y riqueza pastoral (...) Cuando comenzamos, teníamos 5.000 personas, y ahora, 70.000. Con el padre Raúl, que estuvimos trabajando casi dos años juntos, se ha generado un estilo pastoral".

Cox no solo tiene trayectoria en Maipú: entre 1988 y 1997 se radicó en México, junto a otros integrantes, a fundar Padres de Schoenstatt en ese país. Allá conoció la experiencia que lo marcó: el famoso Santuario Nacional de la Virgen de Guadalupe.

"Cuando un santuario se desarrolla bien, llega a ser la capital espiritual del país. Estuve muy marcado por los años que estuve en ese país. Cuando iba a buscar a alguien al aeropuerto, le decía: 'tú entras a México cuando conoces lo que es Guadalupe'".

Pero antes de eso, tuvo una labor inesperada: a los 33 años, en 1982, ofició de chofer de la madre Teresa de Calcuta, quien fuera canonizada en 2016. "Lo que tengo de ella es cómo las grandes cosas comienzan muy silenciosamente y, muchas veces, en medio del dolor".

El 19 de agosto, el superior general de los Padres de Schoenstatt, Juan Pablo Catoggio, había anunciado públicamente que Cox sería destinado como rector del santuario original de la congregación en Alemania.

"El plan cambió. Al preparar los exámenes en octubre, los médicos descubrieron que tengo leucemia. Hay un buen pronóstico, porque la enfermedad está partiendo, tengo una salud relativamente buena y porque los tratamientos son de muy buena calidad", cuenta.

Al consultarle cómo vive su enfermedad, dice: "Como sacerdote, el hecho de estar en el mundo del dolor lo hace a uno como más sensible a descubrir, aunque a muchos les parezca muy difícil, lo positivo que tiene eso. Desde el punto de vista humano, uno trata de desaparecer el mundo del dolor, de la muerte".

Nuevo rector
Raúl Arcila oficiaba como sacerdote en el Santuario Nacional de Maipú.

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