Fondos Mutuos
La experiencia chilena en el desarrollo de las energías renovables fue uno de los focos que puso en su presentación en el Capital Market Day de Enel, el CEO de la italiana, Francesco Starace. "Chile demostró lo que pasa cuando se añaden fuentes renovables, ahí se ven precios bastante estables y se puede tener una mirada a largo plazo con los PPA (contratos con grandes clientes)", aseguró el máximo líder de la firma energética, quien destacó que el mercado local se encuentra incluso en etapas más avanzadas que en países como España o Portugal y que en Chile es posible reemplazar otros tipos de generación con estas fuentes, incluso, ganando dinero. Es justamente este segmento el que seguirá impulsando Enel durante el próximo trienio 2019-2021, tanto en Chile, como en el mundo, ya que anunció que no vendrán nuevos desarrollos térmicos, concentrándose principalmente en proyectos eólicos y solares. A nivel local, el director de finanzas del grupo Enel, Alberto de Paoli, proyectó que las energías renovables concentrarán la mayor parte de la inversión, capturando hasta 1.200 millones de euros, un 67% del monto total destinado para Chile (unos 1.800 millones de euros, equivalentes a US$ 2.046 millones). Más atrás quedan las otras líneas de negocios de la italiana, como la distribución de energía, para la que proyectan hasta 400 millones de euros, incluyendo la digitalización de las redes y la instalación de medidores inteligentes. Respecto de estos últimos, la compañía ya cuenta con más de 250 mil instalados. A nivel mundial, el grupo Enel invertirá hasta 27.500 millones de euros, un incremento de 12%, versus el plan estratégico anterior, también con un foco en las energías renovables, que concentran el mayor desembolso con un 42% del total. "Las renovables y las operaciones de red impulsaron nuestra estrategia de inversión que se centra en un menor tiempo de comercialización y un mayor grado de flexibilidad para enfrentar mejor la transformación progresiva de la industria", explicó Starace. Sudamérica toma fuerza El mercado sudamericano toma cada vez más relevancia para Enel. Prueba de ello es que para el ejercicio actual proyectan que hasta el 9% del Ebitda del grupo provenga de estas latitudes, alcanzando unos 4.700 millones de euros. Pero no solo eso, sino que para 2019 esta será la región geográfica donde la italiana destinará su mayor inversión, totalizando unos 8.300 millones de euros, superando a otras, como Italia (7.600 millones euros), Iberia (5.500 millones de euros) o Norte y Centroamérica (4.200 millones). Según explicó De Paoli, se espera que en la región 3.900 millones de euros vayan al segmento de distribución y 3.500 millones de euros al desarrollo del segmento renovables. Mientras, generación térmica recibirá hasta 600 millones de euros -no para proyectos, sino que para mantención y optimización de instalaciones- y Enel X otros 300 millones. Brasil será el principal destino de estos fondos, representando casi la mitad del total (4.000 millones de euros). La inversión se concentrará en el desarrollo de la recién adquirida Eletropaulo. "Tenemos una gran expectativa de trabajo con el nuevo gobierno de Brasil. Sobre todo, por lo mencionado en cuanto a privatizaciones y reformas que fueron mencionadas", aseguró Starace. Otro de los países donde Enel ha explorado nuevas compras es Colombia, donde admitió que están interesados en entrar a Electricaribe. Sin embargo, el máximo líder del grupo aclaró que la complejidad de la operación y el riesgo asociado a esta empresa ha puesto en duda que se concrete el negocio, asegurando que esto solo ocurrirá si encuentran un socio "que sea igual de experto que nosotros", dijo Starace. En el caso de Perú, desde la testera de Enel adelantaron que replicarán en Lima el sistema que implantaron en Chile, poniendo en funcionamiento un bus eléctrico que formará parte del sistema de transporte público de la capital. La idea es que en un plazo de dos años se masifique el uso de este tipo de vehículos en Lima y el resto del país. En este mercado la inversión alcanza los 600 millones de euros. Menos favorecida es Argentina, donde Enel se enfrenta al Estado, reclamando una indemnización por unos US$ 1.200 millones por el congelamiento de tarifas. La situación económica del país trasandino llevó a la firma a descartar nuevas inversiones, pese a las necesidades en infraestructura del otro lado de la cordillera. Así, la empresa solo invertirá el flujo de cajas que allí se produzca.