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El hallazgo del "ARA San Juan", el submarino argentino que desapareció hace justo un año, cerró una incógnita sobre el destino de la nave, pero abrió otra: qué pasará con el aparato, porque el gobierno argentino dice que no tiene cómo reflotarlo. Fue un balde de agua fría para los familiares de los 44 tripulantes, que en su mayoría quiere recuperar los restos. La Armada trasandina anunció que la nave fue ubicada el viernes en la noche a 907 metros de profundidad por un barco de Ocean Infinity, una empresa privada contratada por el gobierno. Las imágenes que se obtuvieron a través de unos minirobots submarinos muestran que el casco está entero, pero "totalmente deformado, colapsado e implosionado, y sin aberturas de consideración", dijo el jefe de la base del "San Juan", capitán Gabriel Attis. El problema, admitió el ministro de Defensa Oscar Aguad, es que Argentina no tiene hoy "los medios para rescatar" al submarino. Hay impedimentos legales -el caso está judicializado y una jueza debe resolver- e impedimentos técnicos: la profundida y estado de la nave hacen que sea una operación complicada y extremadamente riesgosa. El jefe del Estado Mayor de la Armada, José Luis Villán, aseguró que "en este momento, la palabra adecuada es prudencia". Encontrar culpables El Presidente Mauricio Macri, quien habló al final de la tarde, anunció un duelo nacional de tres días y dijo que ahora se inicia "una etapa de serias investigaciones para conocer la verdad". El ministro de Defensa había dicho en la mañana que el gobierno quiere que los responsables se hagan cargo de los errores que podrían haber cometido. Los familiares están molestos y consideran insuficientes estos esfuerzos. "Estamos todos destruidos acá", aseguró a France Presse Yolanda Mendiola, madre del cabo primero Leandro Cisneros, quien tenía 28 años al momento de la desaparición. "Los familiares queremos el reflote, saber la verdad", dijo Juan Aramayo, padre de uno de los marineros. Marta Yáñez, la jueza a cargo de la investigación, anticipó que no pedirá reflotarlo, porque necesita más antecedentes. El "ARA San Juan" -un submarino alemán TR-17000 botado en 1983- fue ubicado a 600 km de la costa de Comodoro Rivadavia (sur), en la misma zona en que se había registrado hace un año una señal sonora que podía corresponder a una implosión. La nave está dividida en cuatro partes, y el casco está "deformado pero no roto", precisaron las autoridades, quienes dijeron que la reducida visibilidad hace difícil saber el estado real del aparato. "El submarino sufrió una implosión dos horas después de su último contacto", explicó ayer Attis, tras reunirse con un grupo de familiares. El desprendimiento de escombros es muy acotado, lo que sugiere que el submarino podría haber implosionado y colapsado muy cerca del fondo (infografía). Algunos familiares se mostraron escépticos porque haya sido encontrado justo en el primer aniversario de su desaparición. "Nosotros creemos que el gobierno lo sabía", dijo a la prensa Aramayo. Otro aspecto que generó suspicacias fue que el "San Juan" fuera descubierto en la zona "que más probabilidades tenía", según dijo Aguad, en la que se concentraron todos los esfuerzos en las primeras semanas tras la desaparición y en el que, hace un año, el buque de investigación chileno "Cabo de Hornos" dijo haber detectado un "objeto" en el fondo del mar. En noviembre de 2017, oficiales de la Armada argentina encargados de la búsqueda habían recomendado aceptar un minirobot submarino ofrecido por Reino Unido pero el entonces jefe de la Marina, Marcelo Srur, desechó la posibilidad, aseguró Clarín. ¿Por qué se dejó para última instancia esa zona, que según las armadas de Argentina, Reino Unido y Chile era la más probable? "Es la empresa la que decide dónde buscar", respondió el ministro de Defensa, cuando los periodistas se lo preguntaron. En total eran 44 los tripulantes de la embarcación que perdió todo contacto el 15 de noviembre de 2017, cuando navegaba en el Golfo de San Jorge, a 450 km de la costa. Había zarpado de Ushuaia, en el extremo austral del país, de regreso a Mar del Plata. Antes de desaparecer, el capitán de la nave había reportado la superación de una falla en las baterías, por el ingreso de agua por el snorkel , por lo que se especula que un desperfecto eléctrico podría haber provocado la tragedia. "Las implosiones suelen ser producto de que el submarino fue aplastado por la presión, al exceder su capacidad de inmersión", dijo a "El Mercurio" Robert Farley, experto en seguridad marítima de la Universidad de Kentucky. "Ningún accidente es totalmente prevenible, pero las mantenciones regulares ayudan. Los submarinos alemanes son muy confiables", agregó. Tras el hallazgo, lo que sigue es esperar el informe de Ocean Infinity, e imágenes más detalladas. El descubrimiento del "ARA San Juan" podría ser determinante para Macri, quien ronda el 35% de aprobación -luego de terminar 2017 cerca del 50%- y que enfrenta su peor momento en materia económica. Solo en septiembre la inversión se desplomó un 20% y el consumo bajó un 10%. El Presidente no habló de responsabilidades ayer, pero ya dejó claro que no estaba satisfecho con el actuar de los militares. El mandatario se mostró sumamente crítico de la respuesta que dio la Armada a la desaparición del submarino. En noviembre de 2017, solo días después de que se informara sobre lo ocurrido, su ministro de Defensa, ordenó iniciar 40 sumarios para determinar las responsabilidades en la Armada, y un mes después le pidió el pase a retiro a Srur. La decisión de Macri fue motivada por lo que consideró una falta de profesionalismo con que Srur manejó la desaparición y el retraso de la información en las primeras horas del accidente, según la prensa argentina. Las tensiones entre los mandatarios y las FF.AA. son comunes en Argentina. Desde el fin de la dictadura, en 1983, los presidentes no han tenido como prioridad el desarrollo en defensa. La situación se profundizó durante los gobiernos kirchneristas (2003- 2015), cuando el gasto militar llegó a mínimos históricos, rondando el 1% del PIB.
países participaron en las primeras semanas de búsqueda en 2017.