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A días de las elecciones legislativas del martes en EE.UU., el expresidente Barack Obama ha salido de su reserva para tomar protagonismo en la campaña y movilizar a los demócratas, de cara a los comicios en los que aspiran a arrebatarles la mayoría del Congreso a los republicanos del actual mandatario, Donald Trump. El exjefe de Estado alertó que la abstención puede perjudicar a su partido y adjudicó a su administración la bonanza económica, y que también se arroga Trump, quien ha recorrido el país durante este fin de semana en varios actos electorales. "Estoy aquí por una simple razón: pedirles que vayan a votar", dijo Obama el viernes por la noche en Atlanta, Georgia, en la actividad de apoyo a la mujer que podría convertirse en la primera gobernadora afrodescendiente en ese estado, Stacey Abrams. "Las consecuencias de la abstención son profundas, ya que Estados Unidos se encuentra en una encrucijada. Los valores de nuestro país están en juego", añadió quien es la figura más buscada por los candidatos demócratas, tal como antes lo fue Bill Clinton, que hoy genera resquemores en el ala más progresista del partido. Obama, que también denunció un discurso que "intenta generar miedo", ha asegurado que las bases de la recuperación económica quedaron establecidas durante su mandato -está previsto un 3% de crecimiento para este año-, y que eso es lo que heredó Trump. "Creo que es interesante. La gente debería saber que hay un patrón en el que ellos (los republicanos) destrozan las cosas y luego tenemos que venir y arreglarlas", afirmó en otro mitin, en el estado de Nevada. El demócrata dijo que cuando dejó el cargo, "los salarios estaban creciendo; la tasa de gente sin seguro médico, bajando, y la pobreza, cayendo". "Eso es lo que le dejé a mi sucesor. Así que, cuando escuchen todos esos discursos acerca de los milagros económicos ahora, recuerden quién los comenzó", sostuvo. En la otra vereda, Trump -que está prácticamente todos los días en actividades de campaña, al ser la figura más solicitada de su partido- ignoró en Montana el reclamo de Obama sobre la situación económica del país. "Tenemos la mejor economía que jamás ha tenido el país y aún está mejorando (...). Solo hay que mirar los números", dijo Donald Trump, que también ha centrado su discurso en las políticas antiinmigración. En otro mitin, en Indianápolis, afirmó que "un Congreso republicano significa más empleos y menos criminalidad". Además, apuntó contra los actos de campaña de "Barack H. Obama" -subrayando la inicial del segundo nombre del expresidente, Hussein-, diciendo que "no tenían mucha gente". La primera cita electoral tras la elección del magnate a la Casa Blanca definirá qué partido tomará el control en ambas cámaras del Congreso -o si se las dividirán- hasta la próxima presidencial, en 2020. En los comicios se disputan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 senadores. Hace ocho años, Obama se alistaba para sufrir una marea republicana en sus primeras elecciones de mitad de mandato, en el punto de más alta impopularidad del demócrata.