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En una verdadera procesión se han transformado las visitas de los candidatos a presidir el partido -Javier Macaya y Jacqueline van Rysselberghe- a la oficina del excandidato presidencial de la UDI, Pablo Longueira, ubicada en calle Los Leones, Providencia. A pesar de que el excandidato presidencial ya no es militante -renunció en marzo de 2016 -, ha recibido en tres ocasiones, y por separado, a Macaya y Van Rysselbergue, quienes le habrían pedido consejo, recomendaciones y su apoyo para la campaña. La última visita de Macaya fue el lunes pasado, y de su contendora, y actual presidenta del partido, el día después. Al interior de la colectividad reconocen que es clave el apoyo del exministro de Economía de Piñera en estas elecciones y que su respaldo sería decisivo para el resultado. Todo esto a pesar de que el exsenador renunció al partido en medio de una investigación del fiscal Pablo Gómez por presunto cohecho y delitos tributarios, acusación que ha descartado en varias oportunidades. Cercanos a Longueira aseguran que le ha molestado la forma en que han usado su nombre y el de su señora, Cecilia Brinkmann, en esta elección. Según estas mismas fuentes, su mayor molestia estaría en la forma que, a juicio de él, habrían "utilizado" a Brinkmann en el aniversario de la UDI de sus 35 años, cuando fue en nombre de Longueira a recibir un premio. En un principio, el fundador del partido iba a asistir. Sin embargo, a medio día supo que Jovino Novoa, quien iba a recibir el mismo reconocimiento, estaba en la clínica, y decidió que fuera la "Chichi", como le dicen sus cercanos. La mayor molestia habría sucedido después, cuando la presidenta de la UDI publicó una foto de ella junto a Cecilia Brickmann en las redes sociales. "Chichi, muchas gracias por estar aquí, por tu apoyo y el de Pablo. ¡Gracias por acompañarme en esta gran celebración!", escribió la senadora. En 2016 Cecilia Brickmann apoyó públicamente a Jacqueline van Rysselberghe cuando compitió por la presidencia de la UDI contra Jaime Bellolio. Cuestión que hoy no ha hecho, un gesto "evidente" para el entorno de Longueira. Consultado por "El Mercurio", Pablo Longueira redactó la siguiente declaración: "He observado, fruto de las elecciones internas de la UDI que, en diferentes reportajes y artículos sobre ellas, diferentes personas les adjudican -o se auto adjudican- supuestos vínculos de amistad o vocerías de mi persona que no tienen. Es más, a algunos de ellos no los he visto hace ya varios años. Todo aquel que se atribuya cercanías o vocerías de mi persona, para inducir o sugerir un eventual apoyo a una de las dos listas que compiten por la conducción de la UDI, carece de toda veracidad. Por tal motivo, nadie puede usar mi nombre o el de algún miembro de mi familia en dicha elección. Hemos decidido mantener total prescindencia. Han sido muchos los militantes que me han pedido, por distintas vías, que les señale a quién apoyar. A nadie se la he dado hasta ahora", señala el exsenador. No obstante, Pablo Longueira no descarta hacer pública su posición algunas semanas antes de que realicen los comicios. "Más adelante evaluaré, si hacerlo contribuye a que este proceso competitivo concluya con una UDI más fortalecida y no dividida, polarizada, por lo tanto más debilitada". División interna La carrera por la presidencia de la UDI ha estado marcada por el sello al que tendría que volver a tener el partido. Fuentes al interior de la colectividad aseguran que hay un especie de "melancolía" por lo que fueron en la época de Jaime Guzmán y Pablo Longueira. De esta manera, es que los dos candidatos han usado la imagen de ambas figuras. El jefe de bancada de la UDI, Javier Macaya, señala en un video que es importante que vuelva el "mundo popular, el mundo social", mientras que los miembros de la campaña de la actual timonel Jacqueline van Rysselberghe aseguran que en su campaña usarán la imagen y palabras de Jaime Guzmán y el estilo de Longueira. De hecho su eslogan es: "Firme con los principios de la UDI". "En síntesis, todos sueñan con volver a ese espíritu de amistad y proyecto común que nos permitió que jamás antepusiéramos intereses personales o partidistas por sobre los intereses superiores del país. Ese estilo caló profundo en la sociedad chilena", señala en su declaración Longueira. Sin embargo agrega: "No se engañen, jamás volverán a recuperar ese espíritu en ambientes de división, en confrontaciones estériles que solo conducen a la descalificación. Ahí nunca florece lo mejor de cada uno." En la colectividad reconocen que esta atraviesa una crisis interna que ha tenido como protagonista al diputado Jaime Bellolio advirtiendo que, de no salir ganador Javier Macaya, él no descarta retirarse del partido. Una realidad atípica para la tienda, que siempre se ha caracterizado de ser monolítica. El estilo de hacer política, el poder de los parlamentarios por sobre los alcaldes y las elecciones pasadas son algunas de las causas del quiebre interno. Por último, Longueira termina su declaración escrita asegurando que él era partidario de una lista de consenso. "Creo que, así como en el pasado fue bueno y necesario competir, en esta ocasión estimo que no era el mejor camino. Así se lo hice saber a ambas listas cuando me visitaron por primera vez. Ojalá esté equivocado y finalmente sepan encausar este proceso democrático para discutir sobre un proyecto de futuro para la UDI y no caer en las descalificaciones personales", dice. "No se engañen, jamás volverán a recuperar ese espíritu en ambientes de división, en confrontaciones estériles que solo conducen a la descalificación." "Todo aquel que se atribuya cercanías o vocerías de mi persona, para inducir o sugerir un eventual apoyo a una de las dos listas que compiten por la conducción de la UDI, carece de toda veracidad."