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En causa por sobreprecios de pasajes y reembolsos irregulares en el Ejército

Ministra en visita indaga supuestos pagos por excesos de equipaje en comisiones de servicio del Ejército en Haití

domingo, 04 de noviembre de 2018

Andrés López
Reportajes
El Mercurio

La magistrada Romy Rutherford está investigando posibles fraudes al fisco en relación con el eventual desvío de fondos hacia oficiales y exoficiales que se hacía por medio de exceso de equipaje o reintegro de fondos sobrantes a los efectivos. La alerta la dio el contador de una de las agencias de viaje vinculadas a presuntos ilícitos. Dice que la entrega de estos fondos fue "habitual", "sobre todo en los traslados de militares hacia Haití".



Todos los antecedentes que han mantenido en vilo al Ejército en los últimos días y que propiciaron el procesamiento por fraude al fisco y posterior renuncia de la segunda antigüedad en la línea del alto mando, el general (r) John Griffiths, se acumulan en un expediente que guarda celosamente la ministra en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Romy Rutherford. Este se llama "Cuaderno separado Empresas de Turismo".

Ya hay varios exoficiales procesados y el martes se sumó otro: el exjefe de la sección de Pasajes y Fletes del Comando de Personal, coronel (r) Fredis Jara.

Hasta ahora, la magistrada ha acreditado un supuesto mal uso de dinero fiscal por parte de oficiales -destinados a comisiones de servicio principalmente a Estados Unidos y España- con el fin de realizar viajes personales, junto con sus familias a destinos como Orlando, Punta Cana, Miami, además de otras ciudades en Europa. Pero esas indagatorias, según altas fuentes del caso, se ampliaron a todos los viajes del Ejército, incluidos los que fueron autorizados para las comisiones de servicio realizadas por los efectivos en Haití, misión de paz que se realizó entre 2004 y 2017.

Gran parte de esos antecedentes se han obtenido gracias a la incautación de documentos y correos electrónicos a seis empresas de turismo con las que el Ejército hacía la compra de pasajes, que a veces incluían los pasajes de los familiares de los oficiales.

El modus operandi , como se sabe hoy, consistía en que tras la designación del oficial que viajaba, se solicitaba a la empresa una cotización. Luego la firma cotizaba el pasaje en la clase turista con la tarifa más alta y con eso el pasajero pedía que con ese valor -autorizado por el Ejército y que constaba en la factura-, se eligiera un pasaje más barato y que el saldo restante fuera restituido por la empresa de turismo como "devolución de excedente" o bien se cambiaban las rutas y se agregaban pasajes de familiares hasta completar los fondos autorizados por la institución castrense.

Pero también -de acuerdo a los testimonios de los funcionarios de esas agencias- había otra forma en que los oficiales podían recibir dinero directamente del Ejército: a través de los "excesos de equipaje".

Los testimonios

De acuerdo a la declaración de Annie Stange Werner, relatada por la magistrada en el procesamiento del general (r) Griffith, la mujer -que trabajaba en Turavión como el contacto con la institución castrense, en específico con la Sección de Pasajes y Fletes- señala que "las devoluciones que normalmente efectúan a funcionarios del Ejército, pero que no las llaman 'devolución' sino que 'reintegros', correspondían a excesos de equipaje. Explica que cuando se hacía la cotización, les pedían incluir un ítem por concepto de 'exceso de equipaje' que variaba según el número de personas, el destino y el motivo del viaje; que ellos incluían en la cotización este rubro y también lo facturaban, pero no se acuerda si se detallaba en la factura. En todo caso, le parece que también estaba especificado en la orden de compra (...) Señala que en esa época -hasta hace unos dos años- ellos como empresa le emitían un cheque al pasajero para que él pagara este exceso de equipaje en el aeropuerto; que la empresa no fiscalizaba si se pagaba o no efectivamente ese exceso de equipaje; que cumplían con entregar el dinero; que esto se hacía como parte del servicio al cliente, y que estaba comprendido dentro del contrato de licitación".

Es decir, se entregaba un monto de dinero estatal para un exceso de equipaje antes de saber cuánto iba a ser este o si tal sobrepeso había existido.

¿Cómo se calculaba cuánto se iba a pagar por exceso de equipaje? En la declaración relatada en el procesamiento, la ejecutiva de ventas de Turavión y asistente de Annie Stange, Ximena Moraga, explica que lo hacían en base a una tabla que tenía otra ejecutiva que "le parece era del 1% del valor de un pasaje en clase ejecutiva o primera clase, y eso se multiplicaba por el número de personas que viajaban; que ellos lo incluían en la factura y se los pagaba el Ejército y se hacía, cree, para agilizar el trámite interno. Indica que, en la práctica esto lo pagaba el pasajero en el aeropuerto, razón por la cual ellos -mencionando a la agencia- le entregaban el equivalente al exceso de equipaje antes de que este viajara, a través de un cheque a su nombre (...) añade que el exceso de equipaje al año 2015 variaba según el trayecto; que el Ejército les instruía en el sentido de que debían incorporar en la factura el correspondiente al 1% del valor del pasaje one-way de clase ejecutiva; a su vez, este valor resultante de esa operativa se multiplicaba por 10, que era la cantidad de kilos que podía llevar cada pasajero por concepto de exceso de equipaje, según la normativa del Ejército".

Sin embargo, algo no le calzaba a la jueza. Las facturas que tenía en su poder y que fueron analizadas por la Brigada de Delitos Funcionarios de la PDI mostraban montos elevados para un exceso de equipaje, y eso se lo preguntó la magistrada, de acuerdo al relato del testimonio en el procesamiento. "En la devolución de fojas 45 que se le muestra, consta que si bien se ordena pagar al Comando de Personal (sección de Pasajes y Fletes) el equivalente a US$ 15.969, en el mismo documento se dice que se debe pagar con cheque a Rodolfo Hidalgo (coronel (r) procesado por este caso); y que si bien se dice que este monto se debe devolver por concepto de 'exceso de equipaje', esto solo es una forma de caratularlo, porque dado el monto es imposible que haya correspondido a ese concepto y, además, no se ajusta a lo que por este ítem señala la factura y que era por US$ 2.112".

Con todos estos antecedentes sobre la mesa, la ministra Rutherford comenzó a analizar este tipo de gastos por "exceso de equipajes" en todos los viajes. Se debía chequear si los montos correspondían al tipo de viaje ordenado por comisión de servicio, quién acompañaba al militar y si se siguieron los conductos regulares.

La alerta

Fue el testimonio del jefe de contabilidad de Turavión, José Villa Tapia, el que alertó a la magistrada sobre los viajes de efectivos militares a Haití. De acuerdo a lo relatado en el procesamiento del general (r) Griffith, Villa le explicó a la jueza que tenía bajo su cargo la caja, tesorería y todo lo que implica el área de desarrollo contable de la compañía.

"Asevera que lo que él entiende es que a los militares se les entrega una cantidad de dinero por concepto de exceso de equipaje para que se pueda trasladar desde o hacia Chile con todas sus pertenencias de él y su familia, y esto se le paga a la agencia de viajes conjuntamente con todos los servicios que se incluyen en la orden de compra; que en la actualidad ese procedimiento lo ha visto muy poco; que en algún momento esto fue habitual, sobre todo en los traslados de militares hacia Haití o en las destinaciones en general; que este dinero se le entrega al pasajero a requerimiento de la ejecutiva y por el monto que ella señalaba; que el cheque se emitía, que era la regla general, o bien se hacía transferencia a nombre de la persona señalada por la ejecutiva, pero que estuviera asociada al negocio".

Este testimonio se convierte en uno de los relevantes de la investigación y está también presente en la solicitud del CDE en que pidió el procesamiento presentada de los coroneles (r) Fredis Jara (quien fue procesado por fraude al fisco el martes) y Juan Cornejo, exjefe de la sección de Pasajes y Fletes. En ese escrito se relata lo que declaró Fredis Jara respecto de este ítem y además da cuenta de que no se fiscalizaba si esos fondos eran ocupados: "En cuanto al exceso de equipaje, de acuerdo al reglamento de pasajes y fletes, todos los oficiales destinados tenían derecho a ese beneficio, así como también los que iban en comisión de servicio (....) Expresa (Jara) que lo máximo que se pudo haber pagado por exceso de equipaje debe haber sido unos US$ 100 y 200. Este monto, según recuerda, y así está en el reglamento, era exclusivamente para el comisionado militar y no se hacía extensivo al grupo familiar que lo acompañaba. Adiciona que se trataba de una suma fija que estaba señalada en el reglamento y en la cartilla, que correspondía al 3% de los pasajes, cree, y se entrega como un derecho para todo el personal que viajaba, independientemente de si utilizaba o no este exceso de equipaje, por cuanto no se fiscalizaba esta situación".

La magistrada está abocada a analizar todos los viajes detectados en estas seis empresas de turismo y dilucidar cuáles son los que tienen ribetes irregulares. Esto se debe a las distintas versiones y contradicciones que dan cuenta los testimonios, tanto de exoficiales como de las ejecutivas vinculadas al caso que remece al Ejército y que provocó que el Ministerio de Defensa lleve adelante un análisis de los nombres que integrarán el Alto Mando 2019, para evitar que se vean salpicados por este presunto fraude.

Algo no le calzaba a la jueza. Las facturas que tenía en su poder, analizadas por la Brigada de Delitos Funcionarios de la PDI, mostraban montos elevados para un exceso de equipaje. El martes fue procesado por presunto fraude al fisco el exjefe de Pasajes y Fletes del Ejército, el coronel (r) Fredis Jara.

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