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Ha pasado casi un mes desde el fallo de la Corte Suprema que remeció al sistema de salud privada al considerar que las preexistencias no pueden impedir la afiliación a una isapre. Pilar Iturrieta, la abogada que interpuso el recurso de protección en favor de ella y su pequeña hija de 4 años que nació con una fisura palatina, ya suscribió un contrato con isapre Consalud, tal como lo ordenara el máximo tribunal. Lo más importante, dice ella, es que la Corte hizo prevalecer "el ejercicio del derecho a elegir" y el derecho a la salud, garantizados por la Constitución. Debía ser Consalud, porque la Suprema consideró que al ser la última a la que se había solicitado el ingreso, era una manifestación de voluntad. No obstante, el recurso había sido presentado en contra de la actuación de las isapres Banmédica, Cruz Blanca y Consalud que rechazaron la incorporación bajo el argumento de que la preexistencia de la niña era de "alto riesgo". Sin informes médicos El fallo se hizo público el 9 de octubre y tras esperar dos días, María Pilar Iturrieta concurrió a la misma sucursal de Consalud que antes no quiso afiliarla. "La persona que me atendió dijo que no sabía del caso y consultaría con la fiscalía de la isapre. Por la tarde, me avisó que podía concurrir a la isapre a ver los planes", recuerda. De nuevo tuvo que completar la declaración de salud, con la condición de la niña y las cirugías realizadas. Solo que esta vez no le exigieron informes médicos. "Sí me informaron que me iban a aplicar una restricción temporal de cobertura y me hicieron presente que lo hacen a todas las personas que ingresan a una isapre con una preexistencia declarada. Y eso, efectivamente, en la ley de isapres está reconocido", señala. Esa restricción de cobertura, le explicaron, puede extenderse por un tiempo mínimo de 18 meses (un año y medio) y un máximo de 25 meses. Le aplicaron la de 18 meses y es solo para prestaciones y hospitalizaciones vinculadas a la preexistencia, según relata. "Como cotizante no es algo en lo que uno pueda estar de acuerdo, porque es un plazo excesivo, abusivo a mi juicio", dice. Antes del fallo supremo, en los intentos de afiliación, recuerda que solo Cruz Blanca le habló del tema de la restricción, pero igual no fue admitida. En su caso, cree que "las isapres claramente me podrían haber evitado esta vuelta larga (hasta la Suprema), porque la actual ley de isapres no establece que las preexistencias de salud permitan por sí mismas rechazar la afiliación, sino que únicamente, aun cuando lo considero cuestionable, permiten aplicar restricciones temporales de cobertura y que era un tema que el año pasado les planteaba". Sin embargo, afirma, "la respuesta que recibí fue el rechazo y por lo tanto a mí, como a todas las personas que declaramos preexistencias, se me forzaba a permanecer en el sistema público". "El tema es que yo pueda elegir, eso es lo que no se estaba permitiendo, en abierta contraposición a lo que establece la Constitución Política y que fue el criterio que adoptó la Corte Suprema", enfatiza. Ahora, eligió un plan con buena cobertura hospitalaria, por el cual debe pagar cotizaciones sobre el 7% de sus remuneraciones. Su plan recién entra en vigencia en noviembre y las prestaciones un mes después. A la pequeña le quedan aún unas tres intervenciones. Si las hiciera en el plazo de restricción, la isapre solo le bonificaría el 25% de la hospitalización, lo que es similar a Fonasa con prestador privado. Después de los 18 meses, en cambio, "en base al plan contratado por mí, tiene cobertura de 90%". "No es la panacea" La abogada remarca que su recurso no iba contra el sistema público de salud y sus beneficios, sino a exigir "el derecho a elegir que está consagrado constitucionalmente" y que las isapres están obligadas a respetar. Y aunque está contenta de haber logrado su objetivo, observa que "elegir el sistema privado de salud, no es la panacea, porque dentro del sistema existen diversas arbitrariedades", entre las cuales menciona los factores de riesgo y las alzas injustificadas de los planes que la superintendencia y la justicia han tratado de corregir. Ello ha dejado de manifiesto la necesidad de una reforma al sistema de salud, señala y, aludiendo al reciente anuncio presidencial en el tema, espera que se garantice la movilidad no solo interisapres sino también desde Fonasa a isapres con preexistencias declaradas. Rechaza que el sistema pueda colapsar si llegan más afiliados con preexistencias, como afirma el gremio de las isapres. Remarca que los afiliados pagan cotizaciones y las isapres registran utilidades muy superiores a las de cualquier empresa privada. En estos días, relata, varias personas, que enfrentan situaciones parecidas, le han escrito, pero precisa que no se dedicará a dar asesoría jurídica. "Sí compartimos experiencias de vida: hay todo un tema emocional detrás de esto. Al final, uno llega a la conclusión de que lamentablemente el sistema de salud en Chile acrecienta aún más la angustia que cualquier enfermedad puede generarles a las personas y eso no debería ocurrir". ''El sistema de salud en Chile acrecienta aún más la angustia que cualquier enfermedad puede generarles a las personas y eso no debería ocurrir". ''Como cotizante (la restricción de cobertura) no es algo en lo que uno pueda estar de acuerdo, porque es un plazo excesivo, abusivo a mi juicio".