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A diecisiete meses de haber llegado al poder, el Presidente Lenín Moreno asegura que su país ha cambiado, y que es un deber de su gobierno mostrárselo al mundo para concretar una de sus prioridades frente a la "grave situación económica" heredada: consolidar a Ecuador como un destino de inversiones. En una visita de la Cámara de Comercio de Santiago a Quito, el mandatario de 65 años exhibió el notorio giro en su gobierno que apuesta por la apertura económica, en contraste con el proteccionismo de la administración de Rafael Correa (2007-2017). Y es que pese a que el actual jefe de Estado -que hasta 2013 fue vicepresidente del líder izquierdista-, supuestamente, representaba la continuidad; en el poder ha tomado distancia de su exaliado, tanto en su manejo económico como por las investigaciones judiciales que involucran a Correa. Además, ha criticado la crisis en Venezuela (cuyo régimen es cercano al exmandatario), frente a la cual pide una salida con diálogo. "Determinar la continuidad o no de su gobierno es un proceso que le compete exclusivamente al pueblo de Venezuela", dijo en esta entrevista por escrito a "El Mercurio", durante la visita de los empresarios chilenos. Tras ese distanciamiento del eje bolivariano, Moreno se inclina hoy hacia el libre comercio, y se acerca a inversionistas de países como Chile. -Usted ha dicho que tenía grandes expectativas en las relaciones con Chile bajo el mandato del Presidente Sebastián Piñera. ¿Ha cumplido esas expectativas? "En estos meses hemos fortalecido las relaciones con este hermano país. El pasado agosto mantuvimos una reunión fructífera con el Presidente Piñera en Colombia, en la que abordamos temas relacionados con la interconexión eléctrica andina, el proyecto minero Llurimagua-Codelco y tratados de inversión y conectividad aérea. En el primer trimestre de 2019 tendré oportunidad de reunirme con él nuevamente en el marco del Encuentro Presidencial para buscar mecanismos de profundización de la relación bilateral. Todo ello me hace ratificar que las relaciones entre Ecuador y Chile bajo el mandato del Presidente Piñera son excelentes y han superado nuestras expectativas con creces. Para Ecuador es prioritario establecer alianzas estratégicas con países con los que históricamente hemos mantenido una relación comercial y diplomática exitosa, como el caso de Chile". -Los empresarios en esta visita valoran que ahora haya más garantías para las inversiones y el comercio en Ecuador. ¿Qué beneficios ve en el intercambio con Chile? "El gobierno está impulsando una nueva estrategia de relaciones internacionales y política comercial basada en seguridad jurídica, lo que nos convierte en un país de oportunidades. Tenemos beneficios tributarios para incentivar las inversiones, por lo que efectivamente es una prioridad para nosotros atraer la atención de inversionistas y empresarios chilenos. Si queremos recuperar la inversión, debemos dar señales claras de que el país ha cambiado y hacer del Ecuador un destino atractivo y seguro para esa inversión. Nuestra Ley de Fomento Productivo es un paso decisivo en la construcción de un 'Ecuador Destino de Inversiones'. La ley, sumada a las otras medidas adoptadas por nuestro gobierno para incentivar el comercio, la producción y la inversión van a dinamizar sin duda la relación comercial y de inversiones con Chile, puesto que ese país es uno de los principales inversores en la región y ha demostrado su interés en varios proyectos impulsados actualmente por Ecuador". -Hoy su país, sin embargo, vive una desaceleración en el crecimiento. ¿Qué plantea su gobierno en este escenario? "Pese a la grave situación económica que heredamos, sobreendeudamiento y déficit fiscal, estamos creciendo, estamos saneando las finanzas. Nuestra economía sí crecerá en este 2018, y con la nueva estrategia comercial que estamos ejecutando seguiremos cosechando resultados favorables. Ecuador abre sus puertas a la inversión; ya recibimos inversión extranjera que supera los US$ 10.000 millones, y seguiremos presentando nuestras ofertas a inversionistas de varios continentes. Estamos abiertos al diálogo. Garantizamos seguridad jurídica, una dolarización fuerte, estabilidad política y, sobre todo, transparencia en nuestra administración. Ya está en vigencia la Ley de Fomento Productivo, que genera estímulos para la inversión y el emprendimiento. Nuestros esfuerzos se concentran en aumentar la producción, tener más exportaciones y nuevas fuentes de empleo". -Ecuador ya ha dado pasos para integrar la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, Perú y México). ¿Ve a Ecuador como parte de este bloque prontamente? "Ecuador busca la transformación de su política exterior y es por eso que hemos buscado otros espacios y mecanismos de diálogo con otras naciones que redunde en beneficios comerciales para el país antes cerrado. Los presidentes de los países miembros de la Alianza dieron su beneplácito a la solicitud del Ecuador de iniciar el proceso para convertirse en Estado Asociado, en la cumbre de Puerto Vallarta en julio de este año. Nosotros esperamos iniciar las negociaciones con este bloque durante el primer trimestre de 2019 y ojalá para fines de ese mismo año hayamos finalizado el proceso para convertirlos en Asociado de la Alianza. Este acuerdo nos permitirá incorporarnos en cadenas subregionales de valor, al integrarnos a la plataforma productiva más grande de Latinoamérica, con importante proyección al Asia-Pacífico". -Mientras Ecuador avanza a integrar la Alianza, ha abandonado el Alba; y Unasur está debilitada. ¿Cómo debería ser la integración regional? "La integración latinoamericana es el camino que debe seguir Latinoamérica. Es necesaria porque existen intereses comunes en escala regional en materia comercial, política, social, entre otros, que son clave para el desarrollo de nuestros pueblos. Sin embargo, a nombre de la integración no se pueden aceptar imposiciones ideológicas que atenten contra los derechos de los ciudadanos. Ecuador salió del Alba porque promovía limitaciones políticas e ideológicas que no podíamos compartir ni aceptar; tampoco planteó soluciones a los problemas reales como la crisis humanitaria y migratoria que viven nuestros hermanos venezolanos. Los vínculos y lazos deben tener en cuenta el respeto a los intereses de los países". -Un problema regional es la ola de migrantes venezolanos, a quienes Ecuador llegó a exigirles pasaporte, mientras otros países tomaron otras medidas. ¿Hace falta una respuesta más unificada en la región? "Hago una aclaración: Ecuador no exige pasaporte a los ciudadanos venezolanos para que ingresen al país. Hemos implementado políticas migratorias sobre todo para garantizar la seguridad de los propios venezolanos y hacer que el trámite sea más eficaz. Es indiscutible que se requiere una respuesta del continente a esta problemática. Ecuador tomó iniciativa de organizar un encuentro regional a fin de discutir y plantear soluciones que involucren a todos. La Declaración de Quito mostró la voluntad de todos los países de enfrentar el más grande éxodo en la región y que ha presentado retos para todos los países (...). En noviembre se realizará en Quito la segunda reunión regional con el objetivo de fortalecer respuestas conjuntas". -Su gobierno ha decidido expulsar a la embajadora de Venezuela, en respuesta a los dichos del ministro de Comunicación venezolano en su contra. ¿Qué señales espera desde Caracas para retomar relaciones? "Las declaraciones del ministro de Comunicación de Venezuela, Jorge Rodríguez, constituyen un insulto al Presidente de la República y al pueblo ecuatoriano que ha demostrado la solidaridad con el pueblo hermano venezolano, y a los mismos migrantes que se han desplazado hacia Ecuador, y que hoy radican en el país, víctimas del régimen chavista. La dimensión de la crisis migratoria no es un invento de Ecuador; no hemos forjado cifras como nos acusa Caracas. Incluso organismos como ACNUR compendian la salida de venezolanos en 2,3 millones. En los momentos más críticos entraron al Ecuador un promedio de 6.000 venezolanos al día. Nosotros no tenemos ningún problema con ningún país de la región; somos un pueblo de paz y así seguiremos. Esperamos que todos los sectores políticos y sociales de Venezuela puedan hacer efectivo un diálogo sincero y efectivo que acabe con la crisis humanitaria". -Con el probable triunfo de Jair Bolsonaro, favorito de los sondeos en Brasil, ¿cómo ve las relaciones con ese país? "Somos respetuosos de la voluntad ciudadana; celebramos que existan elecciones y que los pueblos se pronuncien en las urnas. Estaremos dispuestos a dialogar, como es nuestra característica, con cualquier gobierno con quien podamos fortalecer nuestra relación binacional". "Si queremos recuperar la inversión, debemos dar señales claras de que el país ha cambiado y hacer del Ecuador un destino atractivo y seguro para esa inversión".