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Dos años más de reparaciones se sumarán a la historia del controvertido puente Cau Cau, luego que el Ministerio de Obras Públicas confirmara que se mantendrá la estructura del viaducto, pero se reemplazará el sistema eléctrico y de levante, todo esto con un costo extra de US$ 6,6 millones. Ante unas 40 personas, entre autoridades, dirigentes gremiales y sociales, el ministro Juan Andrés Fontaine explicó ayer, en Valdivia, que el informe de la empresa de ingeniería estadounidense Modjeski and Masters indica que la estructura del puente "está sana", siendo "perfectamente utilizable" y que los problemas de la estructura radican en el sistema oleohidráulico que mueve los brazos levadizos. Por ello, el secretario de Estado confirmó que durante las próximas semanas la mencionada empresa iniciará el diseño de ingeniería de la solución definitiva, tras lo cual se solicitarán cotizaciones a firmas especializadas, de manera que las obras se puedan iniciar en 2019 y concluir en 2020. Mientras tanto, el puente seguirá habilitado provisoriamente al paso de vehículos livianos, pero se espera que a medida que avancen las obras de reparación, el tránsito sea suspendido periódicamente: "Vamos a cuidar que la interrupción del tráfico sea lo más breve posible, dado que este puente es crucial para la conectividad", afirmó Fontaine. Con todo, una vez terminada la reparación, en el puente basculante se habrán gastado US$ 33,5 millones y su entrega habrá sufrido un retraso de 65 meses desde la primera fecha pactada para su inauguración (2013). En cuanto al consorcio chileno-holandés AG-LEN BridgXperts, que desarrollaba el diseño de un puente nuevo a petición del gobierno anterior, Fontaine informó que dicho contrato fue discontinuado y que la modificación del mismo se encuentra en Contraloría para su revisión, descartando de plano el pago de una indemnización, pues "ya fueron cancelados los hitos cumplidos".