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Una nueva línea de investigación abrió la ministra Romy Rutherford, en la arista donde investiga el delito de fraude al fisco por parte de oficiales destinados a comisiones de servicio, principalmente a Estados Unidos y Europa, quienes abultaban los costos de los pasajes aéreos o viajaban a otros destinos con sus familias. Esta es una de las 21 aristas de esta causa. Hasta ahora, la magistrada habría determinado que diversos oficiales del Ejército cobraron cheques o se les habría depositado dinero producto de abultamiento de pasajes de comisiones de servicios al extranjero, por lo cual hay tres procesados. Lo que se desconocía es que funcionarios encargados de velar por el correcto uso de estos pasajes podrían haberse quedado con parte del dinero que figura a nombre de otros oficiales y cobrarlos en las agencias de viajes por un supuesto encargo de estos. General desconoce devoluciones Uno de los que denunciaron estos hechos fue el general de División Werther Araya Menghini, quien declaró el jueves ante la magistrada en calidad de inculpado. El uniformado desconoce al menos seis devoluciones de excedentes de pasajes en dólares que se le atribuyen a él. También hay cuatro devoluciones en pesos chilenos por $7 millones que dice que tampoco recibió. El general denunció que terceros habrían realizado estos cobros en la agencia de viajes, mientras este se encontraba en calidad de presidente del Consejo de Delegados de la Junta Interamericana de Defensa en Washington, EE.UU., donde estuvo entre 2012 y junio de 2015. El cobro de estos dineros en dólares se habría realizado a través de un exayudante, el suboficial mayor que trabajaba con el general Werther Araya. Esto a petición del exjefe de la Sección Pasajes y Fletes del Comando de Personal, el coronel Fredis Jara, quien habría acompañado a este funcionario a buscar los cheques, a nombre de Araya, a la agencia de turismo Turavion. Esto porque supuestamente Araya se lo habría solicitado a través de un llamado de Estados Unidos, lo que, se gún su versión, no era efectivo. Esta información se descubrió a través de una auditoría que realizó el general. El suboficial recibió dos cheques dólares que fueron cobrados en una casa de cambio. Se trataría de cerca de nueve mil dólares. Respecto de los $7 millones que desconoce el general de División, todavía se está pesquisando quién los recibió porque no figuran dentro de sus ingresos en las cartolas. Aparte del fraude al fisco podrían surgir otros delitos como falsificación de firmas. El general Araya estuvo el jueves por cerca de ocho horas prestando declaración ante la magistrada. La jueza está investigando una serie de comisiones de servicio desde 2008, cuando Araya fue designado como agregado militar en el Reino Unido, y fue a Holanda, Portugal y Croacia. También el viaje a Washington, EE.UU. En su caso, solo existen "devolución de excedentes" por abultamiento de pasajes y no por ir a otros destinos con familiares. Reconoció algunas de estas devoluciones como un presupuesto, de acuerdo a la calidad en la que viajaba y a su cargo. Ante la jueza, sostuvo que desconocía que se trataba de un fraude; por lo mismo, antes de esta diligencia, devolvió al Ejército alrededor de $20 millones. La defensa del general (r) del Ejército de Chile John Griffiths también apuntó en sus alegatos ante la Corte Marcial a supuestas irregularidades en los cobros. El abogado Rodrigo Ávila dijo que a consecuencia de esta investigación tomó "conocimiento de la existencia de facturas emitidas por estas agencias de viajes donde aparece su nombre. Todas esas facturas y elementos tributarios que dan cuenta de esa relación entre las casas de viajes y la sección de Pasajes y Fletes, que iban directamente desde las agencias de turismo al Ejército de Chile, no pasaban por él. Siempre se entendió, y así se les informaba a cada uno de los oficiales y generales que se les destinaba a distintas comisiones, que este era un beneficio, un derecho que ellos tenían".