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Juan Barros renunció a su derecho a guardar silencio. Dijo a sus interrogadores que deseaba prestar declaración. Descartó haber encubierto delitos sexuales de otros sacerdotes, pero recordó un "incidente". Era la tarde del 6 de septiembre pasado. Barros, quien encabezó el obispado castrense por 10 años (de noviembre 2004 a enero de 2015) y luego el de Osorno hasta junio pasado, cuando el Papa Francisco aceptó su renuncia, estaba sentado en una dependencia de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones (PDI) con su abogado, Germán Ovalle. Había sido citado a declarar en calidad de imputado en la indagatoria que instruye la Fiscalía Regional Metropolitana Sur por el eventual encubrimiento de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia. Denuncias incorporadas a la investigación del Ministerio Público le atribuyen conductas que habrían permitido desechar, al menos, una decena de abusos sexuales cometidos en la diócesis de Osorno. Y haber encubierto también delitos de la misma naturaleza relacionados con el suspendido ex capellán castrense Pedro Quiroz (1999-2004), también investigado penalmente por la Fiscalía Regional de O'Higgins. "Incidente" en Iquique "Por lo que recuerdo, hubo un incidente, una denuncia de mal comportamiento del padre Pedro Quiroz hacia un joven mayor de edad, me parece que pertenecía a la FACh, el padre se habría sobrepasado en su comportamiento en el ámbito del cariño", dijo. Afirmó no tener mayores antecedentes sobre el hecho, pero sí señaló que se le había comentado de la existencia de "una investigación previa, la que fue instruida por la diócesis de Iquique, que fue llevada por el padre Franklin Luza Zañartu, entonces canciller de esa diócesis, a fin que pudiese evaluar la verosimilitud o no de la denuncia". "Esa investigación previa -puntualizó, el obispo emérito-concluyó que no existía verosimilitud en esa denuncia, por tanto esa causa se cerró". Además, dijo que como obispo castrense fue informado de la resolución, pero no tuvo injerencia alguna en esa decisión, en la investigación o en las conclusiones de la misma. Traslado a Santiago Ocurrido el hecho, sin embargo, relata en su declaración, la FACh decidió trasladar a Quiroz desde Iquique a Santiago y él estuvo de acuerdo, porque el sacerdote llevaba varios años en esa ciudad y pensó -según declara- que "era positivo cambiarlo". Cuando fue obispo castrense y Quiroz ya estaba en la capital, testificó, no tuvo conocimiento de algún mal comportamiento que involucrara a menores o mayores de edad. E insistió en que en la década que se desempeñó como obispo castrense nunca existió una denuncia contra algún miembro de su obispado relacionado con eventuales delitos sexuales. Lo mismo aseguró respecto de su labor posterior: "Cuando ejercí como obispo de Osorno, nunca recibí ni tuve conocimiento de denuncias de índole sexual, que afecten a miembros de la Iglesia". Caso EX CAPELLÁN QUIROZ
Por el caso de Pedro Quiroz declaró Cristian Precht -expulsado del sacerdocio- el 30 agosto y el obispo emérito de Antofagasta, Pablo Lizama, el 13 de septiembre. Este último fue el antecesor de Barros en el obispado castrense.
"Por lo que recuerdo, hubo un incidente, una denuncia de mal comportamiento del padre Pedro Quiroz hacia un joven mayor de edad, me parece que pertenecía a la Fach".
DENUNCIAS EN OSORNO
"Cuando ejercí como obispo de Osorno, nunca recibí ni tuve conocimiento de denuncias de índole sexual, que afecten a miembros de la Iglesia".
JUAN BARROS
OBISPO EMÉRITO EN DECLARACIÓN ANTE FISCALÍA