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La subsecretaria de Salud, Paula Daza, invitó al Colegio Médico a integrar una mesa de expertos para abordar los riesgos sanitarios que enfrentan los habitantes de Quintero y Puchuncaví a raíz de su exposición a gases contaminantes que han causado intoxicaciones. Esto luego de que el gremio enviara un informe a la Corte de Valparaíso que alerta sobre riesgos renales, neurológicos y hepáticos que correrían los vecinos. El documento fue cuestionado ayer por la Sociedad de Toxicología de Chile y el Centro de Información Toxicológica de la UC (Cituc). "Es prudente que los actores que podemos aportar, como Ministerio de Salud y sociedad civil, pongamos sobre la mesa la información que tenemos. Llamé al vicepresidente del Colegio Médico, Patricio Meza, a trabajar en conjunto para llevar adelante un programa para Puchuncaví", dijo Daza. El informe alude a contaminantes específicos en la bahía de Quintero que aún no se han podido validar, "y queremos juntarnos para verificar esa información", expresó Daza. Se trata del nitrobenceno, metilcloroformo e isobutano. El informe del gremio, elaborado por el profesor Andrei Tchernitchin, destaca que los dos primeros causan daños neuronales y cromosómicos, y daños cardíacos y digestivos. Enfatiza que ellos fueron identificados inicialmente y es necesario validar los agentes causantes de las intoxicaciones. Pero la Sociedad de Toxicología de Chile lo critica por "carecer de rigurosidad científica en la forma y en el fondo". "Exacerba la peligrosidad de sustancias químicas sin demostrar evidencia experimental o epidemiológica para ello y no menciona sus dosis o concentraciones, aspectos fundamentales para modelar el riesgo", indicó en un comunicado, que enfatiza que "no puede ser usado en la toma de decisiones". El Cituc, que asesora al Minsal en el plan para enfrentar las intoxicaciones, compartió las críticas. "Hace una narrativa de las sustancias, pero no una evaluación del riesgo", dijo su director, Juan Carlos Ríos. Esto último exige primero identificar las sustancias y luego establecer las concentraciones a las que está expuesta la población. Ello no ocurre con las sustancias a la que alude el cuestionado informe, ya que los niveles arrojados por la máquina monitoreadora de gases que acusó su presencia no superaban el nivel mínimo de sensibilidad para validar su detección, explicó Ríos. Tchernitchin dijo que defenderá su informe ante las autoridades. "Van todas las citas científicas que respaldan lo que digo", expresó.
una alerta temprana en Quintero y Puchuncaví, que dura hasta hoy.