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El exvicepresidente de Guatemala Eduardo Stein se movió los últimos días entre Colombia, Perú, Argentina y Ecuador, en su primera semana de trabajo de campo como representante especial conjunto para los refugiados y migrantes de Venezuela, labor que el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, le encomendó para buscar soluciones al éxodo venezolano. La tarea de Stein incluye la coordinación de los organismos para los migrantes y para los refugiados de la ONU (OIM y Acnur), la promoción del diálogo entre las naciones receptoras y la protección de los 2,9 millones de migrantes venezolanos que han dejado su país en los últimos años. -¿Qué prioridades le encargó el secretario general de la ONU? "Mi tarea es fundamentalmente de enlace con los gobiernos de los países receptores de migración venezolana. No voy a tener responsabilidades operativas en el terreno, aunque sí estaré visitando varios de los países que están experimentando los flujos más fuertes de población venezolana. Pero ya los números que han identificado la OIM y la oficina del alto comisionado (Acnur) tocan 15 países con población venezolana incremental en el último año y medio. Me han pedido también que nos concentremos en una tarea humanitaria. Esto quiere decir que no va a ser nuestro papel -ni el de las dos agencias ni el mío- el intervenir en la discusión política. Eso queda en manos de las cancillerías y de las autoridades migratorias de cada país receptor. Pero es imposible sustraerse a una mirada atenta y cuidadosa de la evolución política que está motivando toda esta situación que afecta a la región". -¿Qué otros temas le interesa abordar a la ONU? "Se nos ha pedido la promoción de un esfuerzo concertado de tipo regional, porque está claro, por la manera como varias de las decenas de miles de personas están cruzando la frontera venezolana hacia otros países, que no todos lo están haciendo para quedarse en el sitio a donde cruzaron, sino que están caminando incluso distancias enormes hacia terceros y cuartos destinos. Esto nada más que para dibujar en un escorzo rápido una crisis de una magnitud tal que nunca se había tenido en la historia latinoamericana, y que sobrepasa ya problemas parecidos en otras regiones. Y, por último, la respuesta que varios gobiernos de países receptores de esta migración han puesto en marcha dentro de sus propios recursos y capacidades, ha mostrado en algunos casos una creatividad enorme y un esfuerzo adaptativo muy grande que quisiéramos recuperar como buenas prácticas y que puedan ser útiles a otros países receptores. Es decir, ningún país estaba preparado para el tamaño y complejidad del fenómeno, y han tenido mucha inventiva, formas de reacción que su institucionalidad tradicional y sus recursos tradicionales nunca contemplaron". -¿Cómo se puede abordar una crisis migratoria cuando el gobierno del país de origen de los migrantes niega que exista? "No es mi papel entrar en una discusión de naturaleza política, mucho menos con un jefe de Estado. El esfuerzo que se nos ha pedido es de facilitación". -El Presidente Maduro dijo que le pediría a usted US$ 500 millones para repatriar migrantes, ¿ya hablaron sobre eso? "Fue la primera reacción que, entiendo, tuvo el Presidente Nicolás Maduro cuando supo de mi designación. Pero nosotros estamos en los primeros pasos de armado de una programa de trabajo. Yo estuve en Ginebra conversando con el director general de la OIM y con el alto comisionado de Acnur, precisamente para ver los detalles de lo que puede ser esta plataforma de coordinación y facilitación en momentos iniciales a partir de lo que ya están haciendo los gobiernos. Pero comenzamos con una situación que es de por sí difícil, que son los números. Las cifras que se tienen no son del todo coherentes, por la naturaleza de lo que está ocurriendo. Son cifras más bien aproximativas. Estamos hablando, en algunos casos, de decenas de miles de migrantes a diario. En algunos países, los números no son tan grandes y han podido preparar procedimientos de identificación y atención mucho más rápido". -¿Planea viajar a Chile? "En lo que dé la agenda y los recursos, no quisiéramos dejar ningún país receptor por visitar y, digamos, percibir de manera directa la dimensión, alcance, complejidad y profundidad de lo que está ocurriendo en cada una de esas fronteras y ciudades de destino".