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"Pensé en un ramo de olivo, que es signo de la paz, para que su gobierno sea de paz", le dijo el Papa Francisco al Presidente Sebastián Piñera cuando le entregó su obsequio. "La paz es el camino", respondió el mandatario, acompañado por la Primera Dama, Cecilia Morel, y luego de una reunión de 32 minutos, a solas, entre el Pontífice y el Presidente. Piñera había llegado a las 9:55 horas de Roma, en su vehículo, hasta el patio de San Dámaso, donde fue recibido por el prefecto de la Casa Pontífice, George Gänswein. Desde allí fueron escoltados por la guardia suiza y luego por gentilhombres hasta la sala del Tronetto, donde estaba Francisco. "Un gusto", le dijo Francisco, y ambos se trasladaron a la biblioteca papal, donde conversaron a solas mientras el resto de la comitiva esperaba en la sala de los embajadores. Al término de la cita, el mandatario la calificó como "muy buena, muy cercana y muy franca". Sobre un podio instalado en la calle Via della Conciliazione, y con el Vaticano a sus espaldas, agregó que "conversamos sobre la situación difícil que vive la Iglesia en Chile y, sobre todo, compartimos la esperanza de que la Iglesia pueda vivir un verdadero renacimiento y recuperar el cariño, la cercanía del pueblo de Dios y pueda seguir jugando el importante rol que juega". Además, Piñera comentó que se abordó la situación de América Latina y que el Papa estaba preocupado por la situación en Nicaragua y Venezuela. "El Papa Francisco estaba muy preocupado por el tema de las migraciones. (...). Y estaba muy informado de la política de Chile en esta materia, nuestra visa de reunificación familiar con los haitianos, nuestra visa de responsabilidad democrática con los venezolanos", agregó, junto con señalar que también hablaron de protección del medio ambiente, cambio climático y del obispo Bernardino Piñera -de 103 años-, tío del mandatario. "Le pedí que nos diera su bendición y que nos diera consejos para un Presidente", agregó Piñera. Según trascendió, el Papa también habría informado a Piñera de la expulsión del sacerdocio de los obispos Francisco Javier Cox y de Marco Antonio Órdenes (ver C6). Tras la cita con el Papa, el mandatario se trasladó hasta la oficina del secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, para reunirse con él, junto al canciller Roberto Ampuero, el embajador Octavio Errázuriz y el secretario para las Relaciones con los Estados y jefe de la Delegación de la Santa Sede ante la ONU, Paul Gallagher. Según trascendió, en la cita se abordaron el exhorto enviado desde Chile al Vaticano para requerir los antecedentes de las investigaciones canónicas sobre abusos, la designación de autoridades en Chile y la situación de Ricardo Ezzati. A través de un comunicado, el Vaticano confirmó que en las citas con Francisco y Parolin se hizo "referencia en modo particular a la defensa de la vida y a la dolorosa herida de los abusos a menores, subrayando el compromiso de todos en la colaboración para combatir y prevenir la comisión de estos crímenes y su ocultamiento". El texto también aludió a que se trataron "otros temas de interés común en ámbito internacional y regional, sobre todo en lo referido a la acogida de los migrantes". Según comentó Piñera, con Parolin también abordaron la relación de Chile con Bolivia y el fallo de La Haya. Al respecto, el mandatario le expresó que Chile siempre ha tenido disposición al diálogo con respeto al derecho internacional. Esto fue valorado transversalmente por los senadores que acompañan al mandatario. Sobre la situación de abusos en la Iglesia, la Primera Dama comentó que "es un tema fundamental, no puede no abordarse (...). Hoy la Iglesia está en una crisis profunda en Chile y ahí es donde tenemos que trabajar especialmente las autoridades, sobre recuperar la confianza, el respeto, etc.". ''Se han detenido sobre la situación del país, haciendo referencia en modo particular a la defensa de la vida y a la dolorosa herida de abusos de menores". COMUNICADO VATICANO sobre las reuniones de Piñera con el Papa Francisco y el secretario de Estado Pietro Parolin. ''Compartimos la esperanza de que la Iglesia pueda vivir un verdadero renacimiento y recuperar el cariño, la cercanía del pueblo de Dios". SEBASTIÁN PIÑERA Presidente de Chile