Fondos Mutuos
El excanciller Miguel Álex Schweitzer recuerda algunos capítulos de la detención de Augusto Pinochet en Londres, desde el día en que fue detenido en la London Clinic, cuando formó parte de su equipo jurídico y cómo ocurrió su complejo regreso a Chile. A continuación, Schweitzer desempolva recuerdos de los turbulentos meses de Pinochet en la capital inglesa. Primer llamado "Me llamó Sergio Rillon un viernes en la tarde, para decirme que habían detenido al general Pinochet en Londres, mientras se encontraba recién operado de la columna en la London Clinic y que me pedía me fuera a Londres a organizar su defensa. Recuerdo que mi reacción fue decirle que eso no tenía sentido, ya que se trataba de un ex Presidente, de un senador en ejercicio, de un ex comandante en jefe del Ejército que tenía pasaporte diplomático y además viajaba en misión oficial, por lo que no podía tratarse de una detención, sino que de una medida transitoria que se resolvería antes de que yo llegase a Londres. Así y todo, me insistió en que viajase para servir de apoyo, designar abogados y resolver los problemas que pudiesen originarse. Sugerí que para esos efectos -dada la vinculación personal existente con Hernán Felipe Errázuriz-, él cumpliría mejor la misión, pero entonces se decidió que fuésemos ambos. Efectivamente, yo pensé que el tema se iba a resolver incluso antes de que llegásemos a Londres, por lo que viajé con un maletín de mano y seguro de que regresaría al día siguiente o subsiguiente. Así, llegando a Londres, me contacté con Michael Caplan, de la firma Kingsley & Napley, a quien conocía de mi época de embajador". Orden de arresto "Si bien estábamos conscientes de que había un gobierno laborista en Gran Bretaña, ignorábamos que tanto el canciller inglés, Robin Cook, como el ministro del interior, Jack Straw, habían estado en Chile como jóvenes estudiantes laboristas, partidarios del entonces Presidente Allende. Por ello, pensamos que la orden de arresto sería dejada sin efecto, si no de inmediato, al menos durante el fin de semana y antes de que el general Pinochet fuese dado de alta. Fue por ello que cuando examinamos la orden de arresto, emitida con errores e incluso con enmendaduras manuscritas, convencimos a los abogados ingleses que habíamos designado, de interponer un recurso de habeas corpus (recurso de amparo), el que fue acogido por unanimidad por la High Court. Pero como la fiscalía inglesa (el Crown Prosecution Service), que representaba al gobierno de España a través del fiscal Garzón, apeló del fallo, no se autorizó el regreso del general Pinochet, hasta mientras la Cámara de los Lores no revisara la sentencia". "Concluimos que tomaría tiempo" "Nosotros y los abogados ingleses concluimos que el tema tomaría tiempo. Y fue cuando ese fallo fue revocado, por una mayoría del voto de Lord Hoffmann -que luego de otra batalla judicial logramos anular- que concluimos que se trataría de un largo y dificultoso proceso. Sin embargo, al general Pinochet le señalé que el caso podría ser largo, pero fui enfático en decirle que estaba convencido de que no sería nunca llevado a España. La revisión por la Cámara de los Lores, sin el miembro recusado Lord Hoffmann, estableció la inmunidad de jurisdicción del general Pinochet, salvo en un caso del año 1988, ocurrido en una comisaría en la zona sur, por cuanto ya estaba vigente en ambos países la Convención contra la Tortura. Y ahí fue que -contra toda práctica judicial- el fiscal Garzón adicionó la solicitud de extradición con nuevos casos. En ese momento se combinan los esfuerzos políticos y judiciales, para impedir la extradición solicitada por España. Tanto el gobierno de Chile como las autoridades políticas inglesas, a las que nos sumamos la defensa del general Pinochet, determinamos que no estaba en condiciones de enfrentar un juicio de esta envergadura, y que se vulneraría su derecho a defensa si se lo exponía a ser juzgado por tribunales distintos a los chilenos. En ello, el Presidente Frei, como su canciller Insulza y sus abogados ingleses, junto a nosotros y nuestros abogados ingleses, se elaboró la estrategia que permitiría al ministro Jack Straw ordenar el regreso del general Pinochet a Chile". Regreso a Santiago "Resuelto el regreso del general Pinochet a Chile, los momentos previos fueron de nerviosismo y emotividad. Por una parte, había la duda de que la orden fuera dejada sin efecto o se recurriese en contra de ella antes de que el avión despegase; por la otra, una demora en la partida, que solo después supimos se había debido a que un obsequio enviado por la exministra Thatcher no había llegado al aeropuerto, hicieron que esos minutos de espera fuesen tensos y angustiantes. Como abogado, sentí haber cumplido la misión solo cuando el avión en que viajábamos nos informó estar en espacio aéreo nacional. En en las Islas Ascensión, donde hubo que hacer escala técnica, no había seguridad, ya que la jurisdicción era de los EE.UU. y varios países latinoamericanos no daban autorización de sobrevuelo, por ello solo después de 36 horas de vuelo pudimos sentir que la misión encomendada se había cumplido". Caso paradigmático "No tengo duda alguna de que el caso del general Pinochet fue paradigmático. Y que a raíz del mismo se modificaron bases y principios de la inmunidad de jurisdicción del derecho internacional. Fue probablemente uno de los casos más emblemáticos en que me tocó participar, tanto como abogado litigante como por haber sido embajador y canciller".