Dólar Obs: $ 887,71 | -0,57% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 40.226,79
IPC: 1,30%
Servicio informó que, tras hallazgo de osamentas en 2015, quedó a la espera de instrucciones del Ministerio Público

Caso Mardoff: SML y fiscalía enfrentados por identificación de joven desaparecido en 2005

sábado, 13 de octubre de 2018

A. Chaparro, L. Olivares y S. Henríquez
Nacional
El Mercurio

En tanto, la Subsecretaría de Justicia chequea los antecedentes disponibles y no descarta adoptar medidas respecto de organismo dependiente de la cartera.



El fiscal nacional, Jorge Abbott, y el director (i) del Servicio Médico Legal (SML), Gabriel Zamora, se reunieron ayer por la tarde para abordar el caso de Sergio Mardoff (24), un joven penquista desaparecido en 2005, cuyas osamentas fueron halladas una década después. La identificación, sin embargo, solo llegó este mes.

Abbott quería iniciar un trabajo para fijar protocolos para casos similares y precisar la versión sobre lo ocurrido. Zamora en la víspera había enviado un informe al Ministerio de Justicia con un relato que responsabilizaba al Ministerio Público de lo ocurrido.

En el reporte del SML se detallaba al subsecretario de Justicia, Juan José Ossa, el procedimiento seguido en el caso Mardoff, dando a entender que las demoras en la identificación apuntaban a la fiscalía y no al servicio.

En la quinta página del oficio, se consigna que "el día 27.07.15 se despacha a Fiscalía Local de Concepción el Informe de Osamentas N° VIII-06-2015. Al no haber presuntas desgracias asociadas a esta causa informadas por la fiscalía, se registró en el protocolo que: 'las osamentas permanecerán en custodia de nuestro servicio a la espera de las instrucciones que nos dé esa fiscalía y, en la eventualidad de existir familiares, se sugirió coordinación para la toma de muestras sanguíneas a fin de realizar un examen de ADN identificatorio'".

Huella genética

Casi un año después, relata el director (i) del SML en el mismo documento, en noviembre de 2016, la fiscalía dispuso la determinación de la huella genética de los restos, su ingreso al denominado registro de desaparecidos y sus familiares, y su cotejo con toda la base de datos del Registro Nacional de ADN (Codis).

No hubo coincidencias. El 1 de octubre pasado llegó Sergio Mardoff padre hasta el SML "consultando por la existencia de cuerpos no identificados", y ese mismo día se le confecciona una ficha antropomórfica y se le solicitan antecedentes clínicos y radiografías dentales, relata Zamora.

El 4 de octubre, el servicio le comunica al fiscal Paolo Muñoz de Concepción la petición de Mardoff padre, y el investigador ordena la toma de muestra de ADN comparativo, puntualiza el director (i). Y cierra el documento realizando sugerencias para mejorar el trabajo forense en casos de fallecidos no identificados en custodia del SML e informa de la reunión con el jefe del Ministerio Público.

La cita, que se extendió por cerca de media hora, terminó con una vocería de la directora de la Unidad de Víctimas y Testigos (Uravit), Erika Maira, quien aclaró algunos aspectos de este y otros casos de similar naturaleza.

Solo seis casos

Primero, dijo la abogada, el SML tiene un registro de personas fallecidas cuyos cuerpos están inhumados en el Cementerio General, que ingresaron al servicio entre 1960 y 2005, y que no pudieron ser identificadas. Y ese período -puntualizó- mayoritariamente no está comprendido bajo el nuevo sistema de justicia penal, en el que participa el Ministerio Público.

"Solo seis de los 378 casos (de este tipo, que el SML registra en la Región Metropolitana) tienen relación con casos tramitados por la fiscalía y, esos casos, fueron debidamente identificados e informados por el SML a los fiscales respectivos y, a la vez, ellos a las familias", afirmó Maira.

Mientras que sobre el caso Mardoff, en específico, recuerda que en 2005, cuando desapareció el joven, no existía el Registro Nacional de ADN o Codis, que es el sistema que permite hacer "match" de ADN. Sus familiares dejaron su huella genética, agregó, pero "no pudo ser ingresada al Codis en el momento oportuno precisamente porque la tecnología no existía".

E insistió: cuando en 2015 fueron halladas las osamentas, "no había ninguna muestra de familiares que nos permitiera identificar esta huella genética de ellas y eso evidentemente entrampó y dificultó la identificación".

Para el Ministerio Público -y en parte para el SML- de esta manera puede entenderse por qué los restos del estudiante universitario solo pudieron ser identificados tres años después de encontrados, y notificados sus familiares esta semana.

En tanto, el Ministerio de Justicia está chequeando la información con la fiscalía de Concepción, proceso que está a cargo del subsecretario Ossa, pues en la secretaría de Estado estiman que no es aceptable que no se haya identificado el cuerpo y avisado a los familiares. En el Gobierno aseguran que cuando tengan todos los antecedentes del caso, se tomarán decisiones y no descartan medidas administrativas.

Sistema antiguo
La mayoría de los casos corresponderían a la justicia antigua, anterior a la entrada en vigencia de la reforma procesal penal.

"Se registró en el protocolo que: 'las osamentas permanecerán en custodia de nuestro servicio a la espera de las instrucciones que nos dé esa fiscalía (de Concepción)'".
GABRIEL ZAMORA
Director (i) del SML en oficio a Justicia

"Los familiares (de Mardoff) dejaron su huella genética, pero no pudo ser ingresada al Codis en el momento oportuno, precisamente, porque la tecnología no existía".
ERIKA MAIRA
Jefa de Unidad de Víctimas y Testigos de la Fiscalía Nacional

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia