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"Se puede dar por hecho que en enero debería estar funcionando". Así lo afirmó ayer la ministra de Transportes, Gloria Hutt, respecto de la nueva Línea 3 del Metro, que fue construida en paralelo a la Línea 6, y que opera desde el año pasado. Con 96% de avance, la Línea 3 está en su última etapa: se están afinando los detalles para comenzar a funcionar, como lo son las pruebas de trenes. Según Louis de Grange, presidente de la empresa estatal, "el período de marcha blanca estamos pensando que sea más breve dado el aprendizaje anterior". Agregó que "todas las líneas de Metro presentan ajustes de parámetros, por tanto, las fallas seguirán ocurriendo, pero esperamos que sean menores". La infraestructura tiene 22 kilómetros y une las comunas de Quilicura con La Reina en cerca de 30 minutos, lo que reduce en 55% los tiempos de traslado. Además, beneficiará a cerca de 1,1 millones de habitantes de zonas como Conchalí, Independencia, que hoy no cuentan con estaciones de Metro. Además, habrá estaciones en Santiago y Ñuñoa. Por otra parte, la nueva línea cuenta con la misma tecnología de la Línea 6: puertas de andén, pilotaje automático, trenes más amplios y con aire acondicionado, pantallas informativas, máquinas de carga bip! automáticas, escaleras y ascensores en todas las estaciones, 10 cámaras de seguridad en cada coche de los trenes.