Fondos Mutuos
La reconocida actriz británica Helen Mirren una vez más se pondrá una corona, esta vez para interpretar a la emperatriz rusa Catalina la Grande, en una serie homónima que producen las plataformas Sky y HBO. La producción -que ya se rueda en Rusia, Letonia y Lituania- contará con la dirección de Philip Martin, ganador del Bafta y de un Emmy por su trabajo en "The Crown", y su estreno se espera para el próximo año. Se trata de cuatro capítulos sobre la etapa final de los 34 años de reinado de la poderosa zarina de la dinastía Romanov que, sin ser rusa de nacimiento, llevó a su nación adoptiva a convertirse en una potencia. Fue conocida por ser tan culta, inteligente y enigmática como implacable, así como por su afición a las artes, las letras y a los amantes, entre ellos, el célebre Grigori Potemkin. Amada y odiada por partes iguales, sus logros políticos y bélicos dominan una biografía llena de luces y sombras. Aquí, un breve repaso por la vida de una mujer que aseguró su lugar en la historia. Los 34 años de reinado de Catalina (1762 a 1796). Su visión política y las guerras que condujo la transformaron en la artífice de la expansión cultural y política de Rusia, anexando territorios como Crimea, Bielorrusia y Lituania. Si bien fue continuadora del proceso de occidentalización iniciado por Pedro el Grande (1721-1725), la época en que gobernó Catalina ha sido calificada como "el siglo de oro de la nobleza rusa", en buena parte por los privilegios que les otorgó. Se consideraba a sí misma como "una filósofa en el trono", adhiriendo a los ideales de la Ilustración francesa. Se vinculó con pensadores de la época, como Voltaire y Diderot, y les dio gran importancia a la educación y la cultura, pero también fue feroz a la hora de defender sus intereses, como la represión que ordenó tras la revuelta liderada por uno de sus oponentes, Yemelián Pugachev. La misma energía y entusiasmo que otorgaba a la cultura se las daba a los amantes. Tanto así que se hablaba de la "zarina de los mil amantes" y de que mantenía una "habitación erótica", instalada en el palacio de Catalina en Tsárskoye Selo (hoy ciudad de Pushkin) en las afueras de San Petersburgo. Catalina tuvo 4 hijos: Pablo, su sucesor; Anna Petrovna, Alexey Bobrinsky y Yelizaveta Tyomkina. Los dos primeros hijos con Pedro III y los dos últimos con dos de sus amantes. El primogénito creció alejado de su madre y lleno de resentimientos. Catalina murió en San Petersburgo el 17 de noviembre de 1796, a los 67 años, tras sufrir una apoplejía. En la foto, en su juventud, cuando aún era duquesa, retratada por Georg Christoph Grooth (1745).