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El gobierno turco le dijo a funcionarios de Estados Unidos que tiene grabaciones de audio y video que demuestran que el periodista Jamal Khashoggi fue asesinado por agentes sauditas en el consulado de Arabia Saudita en Estambul a principios de este mes, informó The Washington Post. Jamal Khashoggi, periodista disidente de Arabia Saudita y residente legal de Estados Unidos, fue visto por última vez cuando entró al consulado de Riad el 2 de octubre para retirar unos documentos para su matrimonio. Los videos muestran su detención por parte de un equipo de seguridad, que después lo mató y desmembró, dice el diario estadounidense, que cita a funcionarios turcos y de EE.UU. Según el diario, las grabaciones de audio proveen la mayor evidencia de que el equipo de seguridad saudita es responsable de la muerte de Khashoggi. "La grabación de voz desde el interior de la embajada expone lo que le sucedió a Jamal después de su entrada", dijo una fuente conocedora de la grabación y que no quiso revelar su identidad dada la naturaleza "extremadamente sensible" de la información. De acuerdo con esa fuente, "se puede escuchar cómo fue interrogado, torturado y luego asesinado". A 10 días de lo ocurrido el gobierno saudita no ha dado una explicación plausible de lo ocurrido y niega cualquier participación. Khashoggi era columnista de The Washington Post y a pesar de su cercanía con la familia real saudita había críticado en sus artículos al príncipe Mohammed bin Salman, quien tenía vínculos con Jared Kushner, yerno y asesor del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Trump calificó el supuesto asesinato como "una cosa horrible", pero se abstuvo de hacer acusaciones y dijo estar trabajando junto a las autoridades turcas y al rey saudita Salman para aclarar los hechos. Los legisladores estadounidenses pidieron a la Casa Blanca entregar toda la información disponible sobre el periodista y posibles amenazas a su seguridad previo a la desaparición. Los senadores Bob Corker y Robert Menéndez, republicano y demócrata, respectivamente, enviaron el miércoles una carta a Trump, en la que le pedían imponer sanciones a cualquier funcionario saudita implicado en la desaparición o muerte de Khashoggi. Trump se mostró reticente a esta posibilidad y argumentó que los sauditas tienen negocios por 110 mil millones de dólares con EE.UU. por la compra de equipamiento militar: "Si no lo vendemos nosotros, se lo comprarán a los rusos o a los chinos", dijo el mandatario.