Dólar Obs: $ 887,71 | -0,57% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 40.226,79
IPC: 1,30%
Cómo cambió la percepción de Chile entre los habitantes de la isla caribeña:

El fin del sueño chileno para los haitianos

domingo, 07 de octubre de 2018

María Ignacia Cominetti
Nacional
El Mercurio

Académico de la UC que viajó a Haití explica que sus residentes veían a Chile como un país acogedor, pero que las nuevas exigencias del Gobierno y el hecho de que muchos de sus compatriotas quieran regresar terminaron con esa idea.



Después de dos semanas recorriendo Haití para un proyecto periodístico, el académico de la Facultad de Comunicaciones de la U. Católica Enrique Núñez se dio cuenta de que la percepción que tenían los haitianos de Chile había cambiado. "Se volvió un país más difícil", explica.

En Haití hay dos grupos de emigrantes, dice. Están los de clases más acomodadas, que viajan a República Dominicana (donde en 2017 residía casi medio millón de haitianos, de acuerdo con la Segunda Encuesta de Inmigrantes realizada en ese país) y a Estados Unidos (676 mil haitianos habitaban allí, según datos de 2015 de la American Community Surveys, dependiente de la United States Census Bureau).

La nueva mirada

En los últimos años se generó un nuevo tipo de diáspora: personas de zonas rurales que salen en busca de nuevas oportunidades. Entre ellas están mayoritariamente quienes han viajado a Chile, conformando una fuerza de 112.414 personas, según las últimas cifras del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior.

Según Núñez, los haitianos consideraban a Chile como un país "que parecía tremendamente acogedor" y una buena oportunidad de trabajo para ayudar a sus familias. Pero ahora la situación es diferente. "Me decían que se han dando cuenta de que hay un cambio, que muchos haitianos están descontentos y las informaciones que llegan es que en Chile no los han tratado bien", manifiesta.

Incluso, se ha sabido de compatriotas que quieren regresar, algo que planteó a "El Mercurio" el vocero de la comunidad haitiana en Chile, William Pierre, quien aseguró qué "son miles y miles de haitianos que quieren retornar".

Las razones de Pierre son las mismas que entrega Núñez: como muchos haitianos no tienen documentos legalizados en Chile, no pueden acceder a un contrato de trabajo. Por ello, no tienen ingresos fijos y sus opciones de arriendo disminuyen. "Viven hacinados en condiciones donde hay diez o doce personas en una pieza porque no pueden pagar un arriendo como corresponde y eso ha hecho que la idea de Chile parezca menos atractiva", explica el académico de la UC.

A esto se suma la nueva reglamentación migratoria impulsada por el Gobierno, que exige a los haitianos una visa para ingresar al país. Según Núñez, requisitos como el pasaporte y el certificado de antecedentes están pensados desde la cultura chilena, donde obtener esos documentos no implica mayores complicaciones. En Haití, sin embargo, "es muy difícil", asegura.

Aunque reconoce que el pasaporte es un requisito mínimo en todos los países, él mismo fue a la Dirección de Inmigración y Migración de Haití para ver cómo era el proceso, y descubrió que podía demorar entre dos días y cinco meses. Además, el costo es muy alto, considerando que el "ingreso promedio puede ser de dos dólares al día y donde van muchas personas de zonas rurales, pegándose un pique de varias horas para poder sacar este documento, y además nadie les avisa cuándo está listo".

Expone que el papel de antecedentes es el más difícil de conseguir y el que más asperezas genera en la población. Para conseguirlo hay una serie de requisitos mínimos, como tener un certificado de nacimiento, "y hay mucha gente que no está inscrita". Esto se debe a una mezcla de factores culturales y económicos y a otras razones puntuales, como el terremoto de 2010, "que desordenó un montón de registros". También hay "mucha gente que no inscribe a los hijos por las altas tasas de mortalidad infantil; entonces, no hace los trámites hasta que el hijo lleva vivo algunos meses para no apegarse emocionalmente, y no hacer un trámite de más, porque allá cualquier trámite que se haga va a tener un costo", agrega.

Según el académico, en Haití el nuevo requerimiento chileno se lee de dos maneras: algunos consideran que es un requisito mínimo, y otros que discrimina. "Es distinto que lo pidan para una visa de reunificación familiar, pero para una de turista es extremo, y conseguir ese documento es muy difícil", plantea. Agrega que aún así, la mayor crítica que hacen los haitianos no es por lo que se pide, sino a la ayuda disponible para obtener los documentos y a cómo se entregó la información. "Por ejemplo, ¿cuánta de esa información se publicó en creol? ¿Cómo se les hizo llegar esa información a las comunidades?", critica Núñez.

Una comunicación compleja

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), apoya al gobierno chileno en los casos de reunificación familiar. Se ha encargado de difundir la información y ayudar a las personas en la obtención y envío de documentos.

El problema es que la mayor parte de este apoyo se da a través de las redes sociales y la página web de la organización. De hecho, agendar una cita con el Centro de Atención de Visados para Chile (CAVC), iniciativa de la OIM y del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, solo es posible a través de internet. "Y está súper bien para la gente de la ciudad y de las zonas más urbanizadas, pero yo estuve en sectores donde no hay electricidad. Hay un montón de personas, justamente el público que migra a Chile, que tampoco tienen los recursos tecnológicos para poder acceder a este tipo de ayuda", asegura.

Por estas razones, Núñez cree que la migración de haitianos tenderá a enfocarse en la reunificación familiar y ya no en la búsqueda de trabajo y oportunidades. "Varios hacían el diagnóstico de que Chile aparecía como una especie de sueño americano, como un sueño chileno, y ya no lo es por las condiciones con las que están tratando a los haitianos", finaliza.

Residencia
112.414 haitianos viven en Chile, según las últimas cifras del Departamento de Extranjería.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia