Dólar Obs: $ 688,28 | 0,36% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 27.953,42
IPC: 0,00%
Tres especies del Jurásico fueron encontradas al oeste de Calama:

El desierto de Atacama escondía restos de grandes reptiles marinos

viernes, 05 de octubre de 2018

Richard García
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

El inédito hallazgo de huesos fosilizados de plesiosaurios, ictiosaurios y de los primeros pliosaurios descubiertos en Chile se dio a conocer en el Primer Congreso Chileno de Paleontología, que se realiza en Punta Arenas.



Hace unos 160 millones de años, el paisaje al oeste de Calama estaba lejos de ser el árido desierto que predomina hoy. En su lugar había un mar relativamente profundo con una gran diversidad de especies, especialmente reptiles marinos. Una ventana a ese pasado acaba de abrir un grupo de investigadores de la U. de Chile, liderado por el paleontólogo Rodrigo Otero, en el marco de un proyecto Anillo-Conicyt.

Desde que iniciaron sus excavaciones en el sitio conocido como Cerritos Bayos, en 2010, comenzaron a encontrar restos de animales que hasta ahora solo se habían hallado más al sur. Es así como han aflorado los restos de al menos un plesiosaurio -reptil marino de cuello largo y aletas-, los primeros que se encuentran en la zona norte. Hasta ahora solo se habían hallado en lugares más al sur, como en la formación Quiriquina, cerca de Concepción.

Igualmente, el equipo científico descubrió restos de ictiosaurios de la familia Ophthalmosauridae -animales que eran parecidos a los delfines-, la misma con que se encontró, en el entorno de Torres del Paine (Magallanes), la paleontóloga Judith Pardo.

La excavación en el desierto también sacó a la luz los restos de dos pliosaurios. "Esto es una completa novedad en Chile porque no se habían encontrado este tipo de animales en nuestro territorio, hasta ahora", dice Otero. Se trata de depredadores de cuello corto y cráneo grande, con hábitos y una voracidad semejante a la de las orcas actuales.

Por las características de la evidencia, Otero estima que, en promedio, cada tipo de animal debió medir unos cinco metros de largo.

El sitio tiene especial relevancia porque se han encontrado representantes de los tres grupos en yacimientos del mismo período en Cuba y Europa. "Esto soporta la presencia de un corredor marino entre la actual cuenca europea y el antiguo Pacífico", dice el paleontólogo. Hay que considerar que en esa época recién se había desmembrado el supercontinente Pangea en dos partes: Laurasia y Gondwana, que estaba formado por la unión de África, América del Sur, Antártica y Oceanía, y donde estaba parte de lo que hoy es Chile. "Ese corredor marino permitió el desplazamiento e intercambio de especies entre las cuencas de Laurasia y el margen suroccidental de Gondwana".

Aunque el área, situada a unos 50 kilómetros de Calama, se había comenzado a estudiar hace 50 años, no se había hecho un proyecto en detalle, lo que fue posible con el apoyo del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto, que en el futuro podría acoger parte del material rescatado.

"Tiene sus riesgos prospectar ahí porque es muy fácil perderse y también deshidratarse. Los cerros no son muy altos y casi no hay sombra en todo el día, por lo que es muy fácil perder la orientación", reconoce Otero.

El hallazgo fue presentado en el marco del Primer Congreso Chileno de Paleontología, que se realiza en Punta Arenas desde el miércoles y termina hoy. La cita, convocada por el Instituto Antártico Chileno (INACh), ha reunido a 168 investigadores, quienes han revelado importantes hallazgos en más de 90 presentaciones orales. "Ha habido un interesante incremento de publicaciones, y en los últimos tres años varios paleontólogos han figurado en el top ten de las más citadas en medios internacionales junto con la astronomía", dice el director nacional del INACh, Marcelo Leppe, paleontólogo y presidente del comité organizador del congreso.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia