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ENTREVISTA Por primera vez en Chile, uno de los creadores del arte povera:

Michelangelo Pistoletto: "En los espejos todos estamos presentes"

domingo, 30 de septiembre de 2018

CECILIA VALDÉS URRUTIA
Artes y Letras
El Mercurio

La exposición de uno de los artistas italianos vivos más importantes de la escena internacional se inaugura en el Museo de Arte Contemporáneo, el 26 de octubre. Coorganizado por la Embajada de Italia y el Instituto Chileno-Italiano de Cultura, se expondrán obras emblemáticas de Pistoletto, quien hace del arte una relación activa con la sociedad. Para una de sus instalaciones se invitará a participar a Cecilia Morel, dado su énfasis en lo social.



Un público expectante esperaba la apertura de la 53 {+a} edición de la Bienal de Arte de Venecia en el histórico Arsenalle. Esa inauguración sería especial. La gran sala estaba rodeada por un montaje de monumentales cuadros de espejos del artista italiano Michelangelo Pistoletto, uno de los máximos exponentes del arte povera. El propio autor acudiría a abrir la muestra. Pero cuando el maestro italiano apareció lo hizo con un mazo y empezó a quebrar los 26 espejos, menos uno, en miles de pedazos, ante el estupor de los espectadores.

Una instalación- performance similar presentará Pistoletto en el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile en el Parque Forestal, probablemente el día que inaugure su exposición, el 26 de octubre. Y cuando este artista de 85 años de asombrosa vitalidad -que no perdona "dejar de esquiar dos veces a la semana"- haga esa performance , develará la totalidad de este proyecto llamado "Twenty six less one", que trae una reformulación distinta y contiene mensajes de sensible actualidad.

La muestra integrada por piezas emblemáticas del artista -cuyo título es "Cada punto es el centro del universo, cada persona es el centro de la sociedad"- invitará a participar activamente en las obras de uno los fundadores del arte povera, un movimiento de arte de vanguardia que plantea la fisicalidad de la realidad en proyectos de artes visuales que usan materiales simples, aunque sus formas puedan ser muy sofisticadas y seductoras. Pistoletto incorpora la escultura, la pintura, el diseño, el teatro, la arquitectura y escritos en sus trabajos. "Busco producir una transformación de la sociedad", nos afirma, en medio de los cerros de la Toscana, camino a Asís, donde llegaba a dictar una conferencia.

"Interacción de arte, vida y sociedad"

Premio León de Oro de Venecia, Pistoletto no se detiene. Participó el año pasado en esa Bienal y expuso antes una individual en el Museo del Louvre. Recibió el premió imperial de pintura en Tokio, entre varios más. A fines de octubre llega a Chile con su señora y el curador de esta exposición, Marcello Dantas. Todo ello gracias a la eficiente gestión y organización de la Embajada de Italia y del Instituto Chileno-Italiano de Cultura, junto al director del MAC, Francisco Brugnoli.

El curador Dantas es quien trajo a Weiwei a Latinoamérica, y en 2016 curó "Comciencia", de la artista Patricia Piccinini, la muestra más visitada en Italia. Ha sido curador de Anish Kapoor, Rebecca Horn, Laurie Anderson. Ciertamente, conforman una extraordinaria dupla con Michelangelo Pistoletto.

La exposición que se presenta por primera vez en Chile -y en Sudamérica- partirá en el zócalo del museo con dos instalaciones emblemáticas del maestro italiano: la de los espejos y "Love difference", integrada por una mesa de gran tamaño con espejos elaborada por Pistoletto, y 33 sillas a su alrededor en las que se instalarán a conversar 13 personas sobre temas de hoy. "La embajada invitará a participar a Cecilia Morel, dado su trabajo en lo social que interesa profundamente a Pistoletto", cuenta Brugnoli.

En el hall central estará la famosa "Walking sculpture", la que irá aumentando de tamaño (con papeles de diarios) a medida que se desplace desde el museo hasta la Plaza de la Ciudadanía. Exhibirán "Il Pozzo" y "The Wall", y desde el techo colgará su reciente trabajo, "El tercer paraíso", que consiste en una reconfiguración del signo infinito y conlleva un mensaje de alerta urgente a la sociedad. Poco antes de llegar a Santiago, el influyente artista italiano, al teléfono, conversó con nosotros.

-¿Cómo es un día de Michelangelo Pistoletto?

"Hago muchas cosas: viajo, me reúno a supervisar y a realizar trabajos. Estoy con estudiantes. Hago conferencias y me traslado a trabajar a Milán, a mi estudio de serigrafía, para realizar las obras de espejos".

-¿En qué está la Cittadellarte que concibió a modo de integrar las artes y vivir el arte total en la sociedad, ubicada en la ciudad de Biella, en el Piamonte?

"Se encuentra en plena actividad. Tenemos continuos encuentros de preparación y realización de programas y obras. Esa idea de conectar todos los lenguaje del arte y la sociedad nació a principios de los años 60 con el trabajo de los 'Cuadros de espejos' que tienen la característica de incluir al espectador dentro de la obra. Así mis trabajos empezaron a interactuar con las personas. Luego, poco a poco, he ido realizando muchas otras obras y acciones que llevaron a abrir mi estudio a la colaboración de artistas de diversos lenguajes y salimos a la calle a realizar actividades teatrales involucrando cada vez más a la sociedad. Ello culminó con la realización de esta Ciudad del Arte en los años 90, un lugar clave donde se unen los lenguajes de las artes con distintos sectores de la sociedad, el político, la economía, comunicación, educación, psicología. Nos preocupamos de lo que está pasando y lo incluimos en las actividades artísticas que pueden ser obras de arte, estudios y libros".

-Ese concepto del arte y sociedad, ¿hasta qué punto se verá en sus obras en Santiago?

"La exposición es una evidencia clara de la interacción de arte y vida, de arte y sociedad. Son obras que interactúan con las personas e integran variadas disciplinas. Pienso que serán también interesantes los encuentros públicos, las conferencias y reuniones que haremos -algunas dentro de las instalaciones-, pero por sobre todo será la muestra total la que presente gran parte de los aspectos del arte y la sociedad que desarrollo".

"Cambio hacia una sociedad más equilibrada"

-El uso de los espejos es algo esencial y recurrente en su obra. ¿Qué simboliza para usted?

"El espejo es la identificación: en el espejo estamos presentes. El espejo no existe sin nuestra presencia individual. Sin embargo, nuestra presencia no nos aparta de los demás, pues cualquier otro individuo participa de la visión de la imagen en el espejo y también como sociedad. Entonces el espejo es aquel lugar en el cual todos son individuos como sociedad. La sociedad tiene los ojos de los individuos, y los individuos, los ojos de la sociedad: ese es el espejo".

Pistoletto llegó al trabajo de los espejos luego de una larga investigación a través de autorretratos. Experimentó con el color, la forma, la perspectiva y los efectos. En 1960 expuso una serie de autorretratos con fondo de color metálico (oro, plata, aluminio). Buscaba fundir el espejo con materiales clásicos. En 1961 cambió los pigmentos por un negro extraordinariamente brillante. Ahí se vio reflejado. "El universo como fisicalidad se convertía en parte del cuadro. Y yo no estaba solo, sino que se poblaba con todos los que se miraban o pasaban", precisa.

-¿Qué busca finalmente producir con sus trabajos que vinculan arte y sociedad?

"Mi objetivo es inspirar en la gente una voluntad de participar en un cambio hacia una sociedad equilibrada, que vive y desarrolla el concepto fundamental representado por la sustentabilidad. Pero es necesario para ello que la política adquiera nuevas connotaciones y formas a través de la creación, porque la creación del arte conduce hacia un nuevo desarrollo en el vivir juntos como sociedad. Mi arte busca el vivir bien de toda la comunidad, y quisiera incentivar y llevar a una convivencia de todos en la forma más libre y responsable. Pero el arte al ofrecer la máxima libertad conlleva también mucho más responsabilidad: hay que realizarlo con un equilibrio responsable".

"Un atentado al medio ambiente llevaría a la exclusión del ser humano"

-¿Qué gran pensador, escritor, poeta o artista es clave para usted?

"Ha sido esencial Piero della Francesca, el maestro renacentista que definió la perspectiva. Porque ella nos llevó hacia la modernidad y también hacia la perspectiva científica. Me interesa esta perspectiva que, desde el Renacimiento hasta hoy, ha desarrollado la última fase de la vida artificial. Esta dimensión artificial que la vivimos hoy con resultados científicos extraordinarios, pero que a la vez tiene intervenciones negativas sobre la naturaleza, devastándola. Hay que impulsar un nuevo equilibrio -que es lo que más me interesa- entre la ciencia, la tecnología y la naturaleza, partiendo desde el Renacimiento. Y tendría que ocurrir ahora un nuevo 'renacimiento'".

-¿Parece ser esencial en sus postulados la unión de ética y estética?

"Para mí, a la estética debe sumarse la ética, no solo es la forma sino también el contenido. El contenido debe involucrar y llevar a la participación. Así la estética viene a ser también una acción estética dinámica".

-Usted dijo que su reciente obra "El tercer paraíso", que llega al museo, une especialmente ética y estética.

"Realicé este símbolo formado por tres círculos que representan el equilibrio: los dos círculos exteriores simbolizan los elementos opuestos y conflictivos que deben encontrar en el centro su equilibrio. Por tanto, este es un símbolo que representa el equilibrio en cualquier situación formal y de contenido".

-Esa misma obra contiene una profunda reflexión sobre el valor de la naturaleza. Usted postula que "un atentado al medio ambiente conduciría a la exclusión del ser humano".

"El símbolo del 'Tercer paraíso' representa dos momentos de la historia, a través de esos dos círculos extremos que intentan conectarse con un circulo central. El primero es el paraíso, el natural, y el segundo es el artificial. En el natural todos encajábamos en la naturaleza, luego salimos de ella y creamos el paraíso artificial que hoy domina, y tiene un poder tan grande que excluye del proyecto humano del futuro a la naturaleza. Este es el gran problema que hay que enfrentar hoy, pues esta exclusión de la naturaleza lleva a la cancelación del ser humano. Debemos recuperar la humanidad uniendo lo natural y lo artificial, luego de allí vienen los aspectos culturales, económicos, religiosos. Hay que solucionar los fenómenos que se contraponen a través de una nueva conjunción. Eso simboliza la obra el 'Tercer Paraíso'".

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