Dólar Obs: $ 885,71 | -1,10% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 39.754,82
IPC: -0,20%
John Stuart Mill

Su lado feminista

martes, 04 de septiembre de 2018

Por Claudia Guzmán V.
Crónica
El Mercurio

El padre del liberalismo, estudiado hace siglos por políticos y economistas, era un acérrimo sufragista. Así lo destaca Agustín Squella, académico que revisa su biografía y la obra "El sometimiento de la mujer" en el libro "Un disidente liberal".



"S obre la libertad", el libro fundacional de la corriente de pensamiento liberal, estaba coescrito por una mujer, pero su nombre fue borrado de la tapa y quedó confinado a la dedicatoria. La coautora era Harriet Taylor, la mujer de John Stuart Mill (1806-1873), uno de los autores más estudiados en los círculos académicos ligados al poder; político, económico o social. De ella muy poco se sabía.

A fines de julio, el diario español El País dedicó páginas de su revista El Semanal a quien llamaron "Una feminista en la época victoriana", una que murió antes de que el movimiento sufragista lograra imponerse en Londres. Y el intelectual y académico Agustín Squella acaba de publicar vía ediciones UDP "Un disidente liberal", donde revisa la obra del inglés no solo en lo predecible, sino que también en lo impensado: que era un acérrimo feminista.

-Fue una invitación de 2017 a una conferencia de la Universidad Adolfo Ibáñez la que me llevó a leer otros textos de Mill, entre ellos "El sometimiento de la mujer" -relata-, que me sorprendió por la lucidez, energía y coraje del autor para hacer la defensa de los derechos de las mujeres. Estamos hablando de una obra de 1860 y que conserva hoy una gran vigencia en medio de los movimientos que exigen igualdad -dice sobre la publicación que en el Chile de fines del siglo XIX fue traducido por Martina Barros y recibido con oprobio por la conservadora sociedad local.

Más sorprendente aún, Squella descubrió que Mill cambió su propio modelo de mujer:

-La madre de Mill, al revés de su padre, tuvo poca influencia en él. Era la típica mujer sometida de ese tiempo. Lo que se llamaba, y sigue llamando hasta hoy, "una mujer de su casa" -describe-. Fue también muy crítica de la relación de su hijo con Harriet Taylor, que fue la gran mujer en la vida de Mill, su musa inspiradora, su permanente acicate, hasta el punto de que el filósofo la considera coautora de su obra.

A la invisibilización de Harriet Taylor contribuyeron los biógrafos de Mill, como el Nobel de Economía Friedrich von Hayek, quien publicó un libro con correspondencia personal entre ella y Mill en 1951.

-La mayoría de los biógrafos de Mill creen que este exageró en la importancia que concedió a Harriet en la escritura de sus obras -dice el ex rector de la Universidad de Valparaíso-. Hayek, uno de los padres del neoliberalismo, destaca lo mismo. Pero vaya uno a saber. A mí me gusta imaginar a ambos, durante las tardes de invierno, sentados junto al fuego de una chimenea y revisando el manuscrito de ese libro antes de enviarlo a la imprenta.

Harriet Taylor fue una mujer autodidacta y culta, que conoció a Mill mientras estaba aún casada. Luego de enviudar, fue gracias a su segundo esposo que tuvo más proyección. Mill habló de ella en su libro "Autobiografía" (1873) -que es donde señala que Taylor participó directamente en la elaboración del ensayo "Sobre la libertad"(1859)- y en "Principios de economía política" (1848). Harriet Taylor, autora hasta entonces de ensayos breves y poemas, había publicado en 1851 su artículo 'La liberación de las mujeres' en la revista The Westminster Review, fundada por el filósofo radical Jeremy Bentham, y donde firmaban mujeres tan notables como Mary Shelley.

Sobre Harriet Taylor, la opinión del Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales en 2009 es también radical:

-Era una mujer más progresista que Mill, más atrevida, más de punta, que a veces se fastidiaba con la tendencia de Mill a considerar todos los puntos de vista antes de decidirse a expresar el propio.

Tras la muerte de su esposa, Mill quedó al cuidado de la hija de ella, Helen. Feminista por igual, Helen fue la mayor promotora de que Mill entrara a la Cámara de los Comunes para defender, obviamente, el derecho a voto de la mujer.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia