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Pese a que el comercio informal en las calles de Las Condes no representa un problema significativo -como en Santiago y Providencia-, el municipio teme que el aumento de fiscalización en esas comunas provoque que los vendedores ambulantes se desplacen hacia su territorio. Por eso, el concejo municipal aprobó, a inicios de agosto, una ordenanza que considera multas que van desde 1 a 5 UTM (de $47 mil a $238 mil) para quienes sean sorprendidos comprando en el comercio ilegal. La idea del municipio es desincentivar a los vendedores fomentando que la gente no adquiera su mercadería. De hecho, desde que inició la marcha blanca del plan, el 7 de agosto, se cursaron 44 partes de cortesía a personas que estaban comprando en puestos sin permiso municipal. La mayoría de estas se registraron en las cercanías del metro Tobalaba, donde está el límite con Providencia: en las calles San Sebastián (10), Apoquindo (9) y la esquina de Nueva Tajamar con Andrés Bello (9). Otros focos que el municipio ha detectado son Rosario Norte, Los Dominicos y avenida Apoquindo, principalmente en las cercanías del centro comercial Apumanque. El número de infracciones cursadas a vendedores ha aumentado en esas zonas respecto del año pasado: entre enero y agosto se ha multado a 555 personas por ejercer el comercio ilegal, 40 más que en 2017 durante el mismo período. Según el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, el 70% de los vendedores informales son inmigrantes, principalmente peruanos y venezolanos indocumentados, que son "explotados" por una red organizada que les entrega la mercadería. Con el aumento de fiscalizaciones -que consideran apoyo de Carabineros y un acuerdo con Metro para realizar inspecciones dentro de las estaciones-, el edil espera llegar a sus "cabecillas" y desarticular la organización.