Dólar Obs: $ 788,98 | 0,22% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 30.064,36
IPC: 0,10%
Las faenas se realizan entre septiembre y enero

Igualdad de género llega a la Patagonia: por primera vez mujeres esquilarán ovejas

viernes, 31 de agosto de 2018

ROLANDO MARTÍNEZ VERGARA
Nacional
El Mercurio

En Punta Arenas, 22 jóvenes se capacitan en la técnica de cortar la lana de los ovinos, en una tradicional actividad hasta ahora dominada por los hombres.



No importan las temperaturas bajo cero ni pasar hasta cuatro horas al interior de un galpón ganadero en Magallanes. El entusiasmo sobra entre las 22 jóvenes que en Punta Arenas, en forma inédita, participan en un curso para esquilar ovejas.

La ganadería en la Región de Magallanes es una de las principales actividades productivas, con la crianza de 2,2 millones de ovejas distribuidas en casi 400 predios en el continente e isla Tierra del Fuego. Históricamente, en la Patagonia el hombre ha concentrado el protagonismo en las faenas de esquila, que se realiza entre los meses de septiembre y enero, y que consiste en cortar la lana del animal, la que luego se utiliza en la industria textil. En mayo también hay esquila, que consiste en el corte de la lana en torno a los ojos para preparar a las ovejas para las nevadas de invierno.

La capacitación es liderada por la ingeniera comercial Andrea Cuevas (37), contratista para trabajos de esquila. Ella creció en el ambiente ganadero, siempre vio a su padre y hermanos en ese trabajo, por lo que a partir de los 17 años se interesó en la técnica de corte.

"Hay escasez de mano de obra para la esquila a nivel regional y es importante dar el lugar a las mujeres, que lo merecemos también. Esta no es una competencia entre los géneros masculino y femenino", señala.

No es fácil agarrar una oveja, que puede pesar entre 60 y 90 kilos -dependiendo de la cantidad de lana que tenga-, y mantenerla tranquila mientras se utiliza la máquina de corte. Cualquiera pensaría que hay que tener mucha fuerza, pero Pedro Cuevas, instructor y con 50 años de experiencia, explica que una vez que el animal se coloca entre las piernas, este queda inmovilizado.

"La mano de obra femenina es más prolija. Los jóvenes no están tan interesados en este oficio y las mujeres están aprovechando los espacios", opina el instructor.

Para Paula Vega, estudiante de Agronomía de la U. de Magallanes y una de las alumnas, "tomar la oveja es fácil, pero hay que tomarla bien. El animal debe estar cómodo y uno debe posicionarlo bien entre las piernas. Se debe guiar bien la máquina, que igual vibra, y una está preocupada de no provocarle algún corte. Hay que tener ñeque, pero la fuerza no es tan importante".

Javiera Cárcamo, de la comuna de San Gregorio, dice que "en las estancias ganaderas la mujer siempre se vinculó con la cocina, pero de a poco ha ganado más espacios en las faenas y ahora en la esquila".

En tanto, Daniela Mac-Leod, otra de las alumnas, celebra que se abran opciones para esquilar, prensar o clasificar la lana para las mujeres. "Al comienzo no es fácil, pero con el paso de la capacitación vamos a ganar experiencia", acota.

INTERÉS
Unas 100 mujeres postularon al curso, pero por cupo solo se seleccionaron 22 alumnas.

150

horas comprende el curso con clases teóricas y prácticas. Comenzó en la primera semana de este mes y termina a mediados de septiembre.

2,5

kilos pesa la máquina para cortar la lana de la oveja. Antes, cada esquiladora debe afilar en el esmeril el cortador y el peine que se utilizan.

60 a 90

kilos pesan, en promedio, las 60 ovejas que se destinaron al curso. Las alumnas cortan en promedio 3,5 a 4 kilos de lana por ovino.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia