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El Presidente peruano Martín Vizcarra (Lima, 1963) dio esta semana una serie de pasos para combatir la corrupción en su país, un problema que le costó el puesto a su antecesor, Pedro Pablo Kuczynski, que tiene en los tribunales o bajo investigación al resto de los ex mandatarios peruanos vivos, y que cada día suma nuevos escándalos con la filtración de audios que comprometen a magistrados y jueces con empresarios y políticos. El Mandatario acudió el jueves a la sede del Legislativo -controlado por la oposición fujimorista- para presentar sus propuestas de reformas políticas y judiciales que pretende aprobar posteriormente mediante referéndum; y el martes, cuando inauguró en Lima la Tercera Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, anunció la presentación de tres nuevos proyectos anticorrupción. En una entrevista por escrito con "El Mercurio", el Presidente peruano, en el poder desde el 23 de marzo pasado luego de la renuncia de Kuczynski, se refiere a las formas en que la corrupción puede afectar a la imagen de Perú en el exterior, analiza las prioridades en la relación bilateral con Chile y el sello que busca imprimirle a la Alianza del Pacífico como presidente pro tempore del bloque en el contexto de auge del proteccionismo que se vive en el mundo. -En noviembre próximo tendrá lugar una reunión de gabinete binacional en Santiago. ¿Qué áreas le interesa profundizar a Perú en la relación con Chile? "Las relaciones entre Perú y Chile se encuentran en un buen momento. Los gabinetes binacionales nos han permitido fortalecer los niveles de diálogo y cooperación. Las inversiones recíprocas se han incrementado en los últimos años, el comercio bilateral está volviendo a crecer, la migración peruana se integra y contribuye al desarrollo chileno de manera ejemplar. Somos socios muy cercanos en la Alianza del Pacífico, APEC, Naciones Unidas y el Grupo de Lima, entre otros foros. Más aun, yo diría que, juntos, Perú y Chile constituyen hoy un foco de crecimiento y de continuidad democrática en nuestra región. Hay un enorme potencial de integración y de complementación en todos los sectores económicos. Por eso, debemos trabajar para la formación de cadenas de valor en minería, agricultura y turismo; para una mejor conectividad y productividad de nuestras macrorregiones fronterizas que produzca empleo y mejore las condiciones de vida y bienestar de los ciudadanos. Tenemos una agenda pendiente en prevención y respuesta conjunta a desastres naturales, interconexión energética, seguridad ciudadana y regional, así como defensa conjunta de las causas globales de la democracia y el desarrollo sostenible. El intercambio cultural recíproco es otro espacio importante para conocernos mejor entre peruanos y chilenos". -Usted recibió en Puerto Vallarta la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico. ¿Qué importancia tiene para Perú este bloque comercial que compone junto a México, Colombia y Chile, en tiempos que el mundo vive un aumento del proteccionismo? "Efectivamente, el 24 de julio último asumimos la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico, y lo primero que hicimos fue renovar el compromiso del Perú con este mecanismo de integración, que representa para nosotros una apuesta estratégica para contribuir a la proyección externa de nuestro país y el desarrollo económico sostenible, en beneficio de nuestros ciudadanos. Junto a Chile, Colombia y México, representamos la octava economía del mundo. Esta integración se sustenta en nuestras afinidades políticas y en valores como la democracia, el respeto a los derechos humanos y la apertura a la economía global. En Puerto Vallarta, reafirmamos nuestro compromiso con el libre comercio y la integración regional, herramientas que consideramos fundamentales para alcanzar el desarrollo y la competitividad de nuestros países. Este compromiso que ha orientado desde su creación los esfuerzos de la Alianza del Pacífico resulta especialmente relevante dentro del panorama internacional actual. Por eso, como Alianza, hemos asumido un rol más activo hacia el fortalecimiento del sistema multilateral del comercio y la promoción del comercio sin barreras innecesarias, evitando el proteccionismo; como quedó demostrado en la reunión de jefes de Estado que sostuvimos con el Mercosur y en la visión estratégica al 2030 que establecimos, que define el escenario al cual queremos llegar conjuntamente los cuatro países. Todas las iniciativas que implementamos en la Alianza, y que estaremos liderando como presidencia, tienen como beneficiario final a nuestros ciudadanos. Por eso, trabajaremos para acercar la Alianza del Pacífico a los ciudadanos y las pymes de los cuatro países, de modo que estos reconozcan los beneficios y oportunidades que este mecanismo les genera, y empiecen a sentirse miembros de una identidad cultural común". -¿Pretende mantener el liderazgo regional ante la crisis venezolana que inició el gobierno peruano con el ex Presidente Kuczynski? "El Perú, coherente con su posición tradicional, está comprometido con la defensa de la democracia y los derechos humanos en América Latina y en cualquier parte del mundo. Así lo hemos ratificado en diversos foros nacionales e internacionales, como la reciente Cumbre de las Américas. La creación del Grupo de Lima, donde participamos junto a diversos países como Chile, busca contribuir a resolver no solo la situación política, sino también la crisis humanitaria, que ha obligado a miles de venezolanos a abandonar su territorio, buscando un mejor futuro en muchos países de la región. Nos mantendremos en esa línea, realizando el seguimiento respectivo hasta que los venezolanos, con el apoyo de la región, puedan encontrar la solución a sus urgentes necesidades". -¿De qué manera cree usted que han afectado en la imagen exterior de Perú los escándalos de corrupción del último año, que incluyen desde ex presidentes hasta autoridades del Poder Judicial? "La corrupción es un flagelo que afecta a todo el continente y el Perú no es ajeno a ello. En los últimos meses se han descubierto en mi país casos de corrupción en diversas instancias y esto, definitivamente, erosiona la credibilidad de la ciudadanía en sus autoridades e instituciones, pero también en la gobernabilidad democrática y el Estado de Derecho. Es uno de los mayores obstáculos para atender con eficiencia las necesidades más urgentes de la población. Pero, precisamente, el desafío que conlleva el firme combate a la corrupción ha determinado en el caso peruano una respuesta a nivel interno y externo. En el ámbito nacional, es importante destacar la respuesta institucional que permitió una transición democrática del Ejecutivo en marzo de este año, además de la aprobación de un plan nacional contra la corrupción y la creación de una Secretaría de Integridad para implementar dicho plan. Asimismo, como medidas concretas para resolver la crisis en el sistema de justicia, en mi reciente mensaje a la Nación (28 de julio) propuse una reforma integral del sistema de justicia y de la política, largamente postergados, pero ampliamente demandados por la población. Ya cumplimos con presentar los proyectos de reforma constitucional ante el Congreso y esperamos su aprobación para la convocatoria a un referéndum. Los peruanos decidiremos sobre asuntos cruciales como la reelección de los congresistas, la bicameralidad, el financiamiento privado de los partidos políticos y la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura, la institución encargada de nombrar, ratificar y sancionar a los jueces y fiscales". ''Como Alianza del Pacífico, hemos asumido un rol más activo hacia el fortalecimiento del sistema multilateral del comercio y la promoción del comercio sin barreras innecesarias, evitando el proteccionismo" ''Nos mantendremos en esa línea, realizando el seguimiento respectivo hasta que los venezolanos, con el apoyo de la región, puedan encontrar la solución a sus urgentes necesidades"